El nuevo gobierno del euro: ideas alemanas, intereses divergentes e instituciones comunes
Este artículo analiza los riesgos económicos y políticos que entraña la estrategia que está adoptando la zona euro (ZE) para superar su crisis de deuda.
Este artículo analiza los riesgos económicos y políticos que entraña la estrategia que está adoptando la zona euro (ZE) para superar su crisis de deuda.
Desde que estalló la crisis griega Alemania vislumbró un plan para la zona euro (ZE). Vio la posibilidad de construir la Europa fuerte y federal que siempre ansió aprovechando su potencial económico y su influencia sobre el BCE para asegurarse de que las ayudas a los países en dificultades sólo se desembolsarían a cambio de mayores cesiones de soberanía.
La economía de la zona euro (ZE) se está desacelerando y sus perspectivas de crecimiento empeoran cada vez más. Según las últimas estimaciones de la Comisión la producción se contraerá un 0,3% en 2012.
El éxito de los partidos extremistas en las últimas elecciones presidenciales francesas y en las parlamentarias griegas ha causado temor a un cambio en el escenario político europeo hacia el populismo radical.
La creación del euro fue una decisión política. La teoría de las áreas monetarias óptimas desaconsejaba que economías con niveles de productividad distintos y baja movilidad del trabajo cedieran su soberanía monetaria y cambiaria si no estaban dispuestas a crear una unión fiscal plena con un presupuesto capaz de actuar de forma contracíclica.
Con Hollande en el Eliseo, las economías de Alemania y Francia en fuerte desaceleración, la periferia de la zona euro al borde del abismo y gente tan cauta y autorizada como Martin Wolf diciendo que le da al euro un 50% de probabilidades de sobrevivir durante la próxima década, empieza a hablarse en serio de cambiar la política económica en Europa.
A primera vista parece que algo está cambiando en Europa. La victoria en la primera vuelta de las elecciones francesas del socialista Francois Hollande y la caída del gobierno holandés por la negativa de la ultraderecha de apoyar el ajuste fiscal indican que hay un resurgir de partidos que, de distintas maneras, intentan ponen un freno a la estrategia del ajuste en Europa.
Tras la firma en Bruselas del nuevo tratado que pretende mejorar la estabilidad y gobernanza del euro, se abre su fase de ratificación. Por vez primera en la historia de la UE se realizará sin que sea necesaria la unanimidad, por lo que la secuencia en la que se desarrollen las ratificaciones nacionales será decisiva.
Hay importantes diferencias en la selección de los flujos senegaleses hacia sus tres destinos europeos más habituales: Francia, Italia y España. Esto plantea nuevos interrogantes sobre cuestiones centrales para una adecuada gestión de dichos flujos y su integración en Europa.
115 - 121 de 153 páginas