Madrid, 2 de octubre de 2026.
El Patronato del Real Instituto Elcano, reunido este viernes en sesión extraordinaria y con el nombramiento de la nueva presidencia como único punto del orden del día, acordó constituir una Comisión de Nombramiento ad hoc para evaluar, como primera encomienda, la idoneidad de la candidatura de Federico de Torres, actual embajador representante permanente de España ante la OTAN y candidato propuesto por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien asistió a la reunión.
Esta fórmula ya se aplicó para seleccionar y proponer al actual presidente en funciones, José Juan Ruiz, quien ha liderado el Instituto desde 2021. El Patronato volverá a reunirse de forma extraordinaria a lo largo del mes de octubre para adoptar una decisión definitiva.
El Patronato ha valorado poner en marcha esta iniciativa por unanimidad como una vía para reforzar el encuentro, el diálogo y articular los consensos necesarios entre sus miembros, en línea con los fines fundacionales recogidos en sus Estatutos. Además, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación anunció la cesión de la sede por un periodo de cinco años y propuso valorar una posible reforma de los estatutos para regular los procedimientos de elección del presidente y del director. La jornada se desarrolló en un clima de diálogo y con un debate sereno entre los patronos.
Despedida de José Juan Ruiz
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación reconoció la buena labor desarrollada tanto por el Real Instituto Elcano como por su presidente en los últimos cinco años, José Juan Ruiz, así como “su dedicación en estos ‘largos’ meses de interinidad”.
Ruiz, como presidente saliente, aprovechó su discurso para agradecer el compromiso a patronos, equipo, Casa Real y a todos aquellos que “nos leen, nos escuchan, ven y utilizan nuestras investigaciones”.
Asimismo, añadió: “La sede necesita una cesión formalizada; la reforma, un texto aprobado; la autonomía, reglas que se respeten cuando llegue el momento de aplicarlas. Confío en que este Patronato haga suyo el seguimiento de los tres”.
A la cita, desarrollada en formato híbrido, asistieron, por orden alfabético:
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; Miguel Arias Cañete, exvicepresidente de la Comisión Europea, exministro y representante del Partido Popular en Patronato y Comisión Ejecutiva; Ángel Bautista, director de Relaciones Institucionales y Coordinación Regulatoria de Repsol; Marta Carrasco, gerente del Real Instituto Elcano; Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de Santander España en el Banco Santander; María Dolores de Cospedal, vicepresidenta del Real Instituto Elcano; Javier Escribano, presidente de EM&E Group; Rafael Estrella, expresidente del Real Instituto Elcano; Enric Fernández, director corporativo de Planificación Estratégica y Estudios de CaixaBank; Álvaro Fernández Heredia, presidente de RENFE-Operadora; Luis Furnells Abaunz, presidente ejecutivo del Grupo Oesía; Eva Garrido, directora de Desarrollo Corporativo del Real Instituto Elcano; Silvia Gold, fundadora de Insud Pharma; Emilio Lamo de Espinosa, expresidente del Real Instituto Elcano; Araceli Mangas, catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid; Diego Martínez Belío, secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales; Sara Megía, directora de la Oficina de Proyectos del Real Instituto Elcano; Jaime Montalvo Correa, vicepresidente de Mutua Madrileña; Horacio Morell, presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel; Áurea Moltó, directora de REDElcano en el Real Instituto Elcano; Carlos Ortega Arias-Paz, presidente de Acerinox; Charles Powell, director del Real Instituto Elcano; José Juan Ruiz, presidente en funciones del Real Instituto Elcano; José Manuel Rodríguez, director de Asuntos Públicos de Iberdrola; Antonio Sánchez Montero, secretario del Patronato; Francisco Sánchez Segura, presidente de Airbus España; Eduardo Serra Rexach, expresidente del Real Instituto Elcano; Gustavo Suárez Pertierra, expresidente del Real Instituto Elcano; María Solanas, vicesecretaria del Patronato y directora de Programas del Real Instituto Elcano; y Rafael Villaseca, presidente de la Fundación Naturgy.
Esta reunión extraordinaria del Patronato de 2026 se celebra en un año especialmente significativo para el Instituto, que conmemora su 25 aniversario reafirmando su compromiso con el análisis riguroso e independiente de los principales desafíos internacionales. A lo largo de este último cuarto de siglo, el Real Instituto Elcano se ha consolidado como un centro de pensamiento de referencia y como un espacio fundamental para el encuentro, el diálogo y el debate en España y Europa.
De cara a los próximos años, el objetivo es continuar contribuyendo al debate público con ideas innovadoras, basadas en el rigor, la independencia, la pluralidad y la diversidad de perspectivas que exige la complejidad y la rápida transformación del contexto internacional. De este modo, el Instituto seguirá aportando conocimiento y análisis de utilidad para las instituciones y administraciones públicas, el sector privado y la sociedad en su conjunto.
PALABRAS DEL PRESIDENTE
Real Instituto Elcano · Octubre de 2026
Señoras y señores patronos, querido equipo:
Cuando llegué a Real Instituto Elcano dije que venía a aprender y a divertirme. He hecho las dos cosas. Aunque, hacia el final de mi mandato, el aprendizaje ocupó todo el espacio. Se volvió hegemónico.
Lo que no sabía cuando entré aquí por primera vez era cuánto iba a importarme esta casa, cuánto iba a admirar a quienes trabajan en ella y cuánto me iba a costar despedirme.
Los resultados están ahí. Ustedes los conocen y el ministro los ha recordado. No los llamaré una historia de éxito. Prefiero el consejo de don Quijote a Sancho: “la diligencia es madre de la buena ventura”.
Lo conseguido no ha sido fortuna; ha sido trabajo. Por eso, en una despedida, el balance puede esperar. Quienes lo hicieron posible, no.
Empiezo por ustedes, los patronos. Gracias por acompañar una ambición que algunos consideraban excesiva: situar el Instituto entre los tres mejores centros de pensamiento de Europa. La ambición sin presupuesto tiene una larga tradición en España. Ustedes rompieron con ella: le dieron a la nuestra los medios para realizar un trabajo riguroso y obtener resultados tangibles.
Quiero dar las gracias al equipo de manera especial.
He visto y apreciado cuánto os exigíais cada uno de vosotros, me han preocupado vuestros desasosiegos y he admirado vuestra voluntad de seguir adelante cuando las cosas se complicaban.
También he compartido la alegría de ver cómo un proyecto despegaba, cómo un trabajo encontraba lectores, o cómo nuestras ideas abrían una discusión o ayudaban a alguien a entender mejor el mundo.
Habéis dado mucho a Elcano.
Si algo de mi paso por aquí merece conservarse, me gustaría que fuera haber contribuido a consolidar una cultura que no solo da espacio al talento, sino que se atreve a desafiar inercias y relatos con inteligencia y datos.
Porque los datos matan relatos.
Gracias también a la Casa Real. A Su Majestad el Rey, presidente de honor de este Patronato, por un apoyo constante y discreto, de esos que no necesitan hacerse visibles para ser decisivos. Su interés y el de Su Majestad la Reina por nuestro trabajo han sido, en más de una ocasión, un respaldo que esta casa y yo jamás olvidaremos.
Y gracias, por último, a quienes nos leen, nos escuchan, ven y utilizan nuestras investigaciones.
Borges decía que le enorgullecían más las páginas que había leído que las que había escrito. A nosotros nos enorgullece que tantos hayan querido leer las nuestras. Su respuesta demuestra que el análisis serio e independiente tiene público. Conviene recordarlo cada vez que alguien propone rebajar la exigencia intelectual para ganar audiencia.
No todo ha sido fácil. Ha habido resistencias, desencuentros y momentos que me han dolido. No los voy a detallar. Pero me dejan un aprendizaje que no quiero callar: la independencia de una institución no descansa en las buenas intenciones, sino en reglas claras.
Por eso doy tanta importancia a los compromisos asumidos hoy por el ministro: recuperar la cesión de la sede por un plazo de cinco años; reformar los estatutos para establecer los procedimientos de elección del presidente y del director; y asegurar que la incorporación de nuevos patronos corresponda exclusivamente a los órganos de gobierno del Instituto.
Son compromisos concretos y su cumplimiento deberá serlo también.
La sede necesita una cesión formalizada; la reforma, un texto aprobado; la autonomía, reglas que se respeten cuando llegue el momento de aplicarlas.
Confío en que este Patronato haga suyo el seguimiento de los tres. Después de hoy, nadie podrá decir que falte diagnóstico ni visión. Me voy, por tanto, con esperanza. La tranquilidad llegará cuando estén cumplidos.
En lo que depende de las personas, en cambio, me voy muy tranquilo. Celebro el anuncio de la creación de la Comisión de Nombramiento y que su primera encomienda sea analizar la candidatura de Federico de Torres, un profesional ejemplar.
Soy economista y, por tanto, estoy precualificado para equivocarme en mis pronósticos. Pero esta vez he acertado de pleno.
Dije, en los primeros días de la invasión rusa de Ucrania, que la geopolítica le había lanzado una opa hostil a la economía. Federico es la confirmación de que hoy la seguridad, la defensa y la geopolítica cotizan más que la productividad o el crecimiento. Al menos hasta que la inflación y la deuda se cobren su venganza. Que llegará. Siempre llega: nada es gratis.
Federico también es la demostración de que la hipótesis de los mercados eficientes funciona, al menos una vez. Mis amigos de letras dirán que, en economía, una vez ya cuenta como evidencia empírica. Tras un proceso de formación de precios algo más largo de lo habitual, y una vez descontada toda la información disponible, la suya es la mejor opción posible.
Tiene todo mi apoyo. Le deseo toda la suerte del mundo, aunque la necesitará menos que la astucia, la paciencia y la pasión por la independencia. Las tres, le aseguro, cotizan al alza en esta casa.
He querido mucho a esta casa.
Y seguiré queriéndola cuando sus problemas ya no lleguen cada mañana a mi correo electrónico, a mi móvil o a los diversos grupos de WhatsApp.
Presidir Elcano ha sido un privilegio. Compartirlo con ustedes y con este equipo ha sido lo mejor.
Mi madre estará orgullosa de que, como dicen en Buenos Aires, no haya chocado la calesita.
Muchas gracias, de corazón.