¿Un socio de elección? El desempeño de España en el Fondo Europeo de Defensa en 2023

Avión Pilatus E-27 del Ejército del Aire y del Espacio sobrevolando el litoral Mediterráneo en Cabo de Palos y la Manga, Murcia.
Avión Pilatus E-27 del Ejército del Aire y del Espacio sobrevolando el litoral Mediterráneo en Cabo de Palos y la Manga, Murcia. . Foto: Ejército del Aire y del Espacio de España - CC BY-NC 2.0

Tema
El análisis de los resultados de la convocatoria de 2023 apunta al buen desempeño de España en el Fondo Europeo de Defensa.

Resumen
Desde 2021, ha habido tres convocatorias de propuestas para el Fondo Europeo de Defensa (FED). Los resultados de 2023, que la Comisión Europea ha hecho públicos en mayo de 2024, muestran que España sigue haciendo un buen trabajo en el contexto del Fondo. Su buena actuación se aprecia en cómo se implica en la mayoría de los proyectos y cómo desempeña su papel de coordinador en varios proyectos de investigación y desarrollo de gran calado en materia de defensa. Para poder desempeñar con éxito este papel, España se apoya en un ecosistema de defensa diversificado e integrado por empresas, institutos especializados y centros de investigación. El país cuenta con varias empresas de defensa de envergadura para garantizar una gestión de proyectos eficiente y está reforzando su papel de colaboración en ámbitos militares clave como la innovación en defensa, el combate aéreo, la superioridad informativa y el combate terrestre, entre otros. Por ende, los resultados de la convocatoria de 2023 del FED corroboran la buena actuación de España en su afán continuado por desarrollar la base tecnológica e industrial de la defensa europea.

Análisis
El 16 de mayo de 2024, la Comisión Europea publicó los resultados de su última convocatoria de propuestas para el Fondo Europeo de Defensa (FED). Se trata de la tercera serie de resultados publicada por la Comisión y éstos, accesibles al público, permiten comprender cómo los Estados miembros de la Unión Europea (UE) colaboran en el ámbito de la investigación en defensa y el prototipado a nivel comunitario. Del análisis de los resultados de la convocatoria de 2023 del FED se desprende que la Comisión ha invertido 103.000 millones de euros en un total de 54 proyectos colaborativos de investigación y desarrollo en materia de defensa, lo cual representa un incremento con respecto a los resultados de la convocatoria del FED de 2022, en la que se inyectaron 832 millones de euros en 41 proyectos, pero una disminución si lo comparamos con los resultados de 2021, en la que se destinaron 1.200 millones a un total de 60 proyectos. En términos globales, los resultados de 2023 apuntan a mayores inversiones en ciberdefensa, combate terrestre, aéreo y naval, el espacio, así como un impulso adicional a los proyectos destinados a fomentar la innovación entre las pequeñas y medianas empresas (pymes).

El objetivo de este análisis es indagar en la contribución española a los resultados de la convocatoria del FED de 2023 y comparar su actuación con la de 2021 y 2022. Más concretamente, nos interesa saber cómo las empresas y centros españoles se han beneficiado del FED, en qué ámbitos de capacitación militar se especializa España y cómo interactúa con entidades de otros Estados miembros de la UE. Estudios pasados sobre esta cuestión han concluido que España desempeña un papel clave en ámbitos militares relevantes para Europa y que el variado ecosistema de defensa español posiciona al país en un papel de coordinador y socio en multitud de proyectos del Fondo. Esto demuestra no sólo el papel clave de España en la base industrial y tecnológica de la defensa europea (BITDE), sino también su determinación por reforzar la base industrial de la defensa nacional española.

En términos generales, puede decirse que España es un socio de elección a la hora de lanzar las convocatorias y proyectos del FED debido a su base tecnológica y su capacidad para gestionar proyectos e innovar. A título ilustrativo, en 2023, las entidades españolas participaron en 40 de los 54 proyectos financiados, lo cual viene a confirmar el elevado índice de participación española desde la creación del FED: en 2021, España participó en 42 de un total de 60 proyectos y en 2022 en 32 de los 41 proyectos financiados. Más importante aún, la inversión financiera y política española en el FED está arrojando un importante retorno financiero: las entidades españolas implicadas en proyectos han logrado atraer subvenciones de la UE por valor de 1.000 millones, trazando una evolución positiva desde los 722 millones obtenidos en 2022 y los 1.000 millones de 2021.

1. El caso europeo

Desde los resultados de la primera convocatoria del FED en 2021, resulta hoy más sencillo comprender cómo los Estados miembros de la EU invierten su tiempo y sus recursos en proyectos de defensa colaborativos a nivel comunitario. Para los resultados de las convocatorias del FED, la UE ha destinado el grueso de sus inversiones al ámbito naval (288 millones), espacial (158 millones), superioridad informativa (140 millones) y tecnología submarina (129 millones). Tal y como se observa en la Figura 1, desde 2021 las inversiones en sectores críticos como los sensores, espacio, cibernética, materiales y componentes y superioridad informativa han registrado una tendencia al alza.

Además de los ámbitos militares en los que el FED está invirtiendo sus recursos, los datos reflejan cómo se beneficia cada Estado miembro de la UE del Fondo. No sorprende constatar que aquellos Estados miembros con bases industriales y tecnológicas de la defensa más consolidadas y potentes están mejor posicionados a la hora de conseguir financiación. Como muestra la Figura 2, Francia es el país que más entidades ha implicado en proyectos del FED desde 2021 (366 entidades), si bien conviene destacar también la buena actuación de Italia (320 entidades), Alemania (295 entidades), Grecia (171), los Países Bajos (129) y Bélgica (106). En lo que respecta a España, son en total 291 las entidades implicadas si se consideran los resultados a las convocatorias del FED de 2021, 2022 y 2023 de forma agregada, perfilando a las entidades españolas como algunas de las más cooperativas y activas en el Fondo de toda la Unión. En el caso español, un total de 117 entidades participaron en los resultados de la convocatoria de 2021, frente a las 88 de 2022 y las 86 de 2023. Sin embargo, esta reducción no debería ser motivo de preocupación, pues España registró el cuarto índice de participación más alto (86 entidades), sólo por detrás de Francia (117), Alemania (104) e Italia (103).

Los datos de los resultados de la convocatoria del FED de 2023 también arrojan luz sobre los ámbitos militares y tecnológicos en los que coopera cada Estado miembro de la UE bajo el paraguas del Fondo. Como puede observarse en la Figura 3, desde 2021, 45 entidades españolas han participado en proyectos dedicados a la innovación en defensa, con una fuerte participación en proyectos vinculados al combate aéreo (24 entidades), la transformación digital (25), el combate terrestre (23) y el espacio (24).

2. El caso español

En cada uno de los proyectos reflejados en la Figura 3, puede apreciarse un abanico de entidades españolas basado en un conjunto variado de atributos tecnológicos e innovadores. Por ejemplo, los resultados de la convocatoria de 2023 apuntan a la participación de 36 grandes empresas de defensa españolas (a saber, Navantia, Escribano, GMV, Airbus, Sener, Indra, Santa Barbara, entre otras), 10 centros tecnológicos y agencias públicas y siete universidades (Universidad de Vigo, Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha, Barcelona, Valencia y Cataluña). La participación de este conjunto tan heterogéneo de actores industriales y tecnológicos refuerza la conclusión alcanzada en análisis pasados sobre el diverso e innovador ecosistema de defensa español. La implicación de estas entidades españolas en proyectos de defensa paneuropeos contribuye a la consecución de objetivos históricos españoles, véanse, desempeñar un papel activo en la seguridad y defensa europeas y promover la internacionalización del sector de defensa español.

Este variado ecosistema industrial de defensa permite además a España desempeñar un papel colaborativo en múltiples ámbitos tecnológicos y militares. Gracias a él, España no se limita a sectores tecnológicos de nicho y puede exhibir su músculo industrial y tecnológico en múltiples ámbitos de forma simultánea. Como refleja la Figura 4, las entidades españolas están presentes en todos los ámbitos tecnológicos que reciben apoyo financiero del FED. Los datos revelan que las empresas e institutos españoles se implican fundamentalmente en la innovación en defensa, el combate terrestre y aéreo y la superioridad informativa. Dicho esto, los datos también señalan que las entidades españolas han aumentado su presencia en proyectos cibernéticos y de protección y movilidad de las fuerzas desde 2021. También conviene subrayar que las entidades españolas no han participado en proyectos de sensores o simulación y formación en 2023.

Asimismo, los datos de 2023 sobre las convocatorias del FED confirman que España es percibida como un coordinador de proyectos del FED fiable y eficaz. Cabe mencionar que ser un coordinador de proyectos para cualquier proyecto del FED no sólo implica una responsabilidad en la gestión del consorcio del proyecto, sino también la responsabilidad de concebir la idea inicial del mismo y atraer socios de toda Europa para la convocatoria de propuestas. Por tanto, un coordinador de proyectos desempeña un papel crucial en la concepción y evolución de todo proyecto del FED. Tal y como se observa en la Figura 5, España es uno de los Estados miembros líderes en la coordinación de proyectos, en la medida en que es responsable de 30 proyectos, superado sólo por Francia (con 42 proyectos). Ahora bien, la coordinación de proyectos es sólo uno de los componentes, pues se debe analizar también el volumen financiero de los proyectos gestionados. En el caso español, los 30 proyectos que coordina desde 2021 ascienden a 470 millones de euros, calculados en función de los euros destinados a financiar los proyectos bajo el paraguas del FED. En este sentido, España figura en tercer puesto entre los Estados miembros de la UE en términos del valor de los proyectos, sólo adelantada por Francia (106.000 millones de euros) e Italia (612 millones) y con Alemania (261 millones) situada inmediatamente por detrás.

Conclusiones
Los datos del FED que la Comisión Europea ha puesto a disposición del público reflejan que España desempeña un importante papel industrial y político en el impulso del BITDE y la seguridad europea. Aunque el FED se circunscribe a la innovación y el desarrollo en materia de defensa –y, por ende, a las primeras etapas del desarrollo industrial de la defensa–, los datos de 2023 confirman que España se beneficia de forma significativa del Fondo. Esto no sólo valida su implicación en los proyectos del FED desde 2021, sino que viene a demostrar que el Fondo sigue siendo un instrumento de incentivación financiera atractivo para la cooperación en materia de defensa. España desempeña plenamente su papel industrial y tecnológico en ámbitos militares que son cada vez más críticos para la defensa europea y el país y sus empresas/centros son percibidos como socios fundamentales y líderes para un gran número de proyectos del FED. El Fondo ha demostrado ser una herramienta que, pese a tener recursos financieros limitados (8.000 millones de euros, 2021-2027), es capaz de promover la cooperación en defensa y la europeización de España, así como la internacionalización de la excelencia de su base industrial de defensa. Por último, al seguir beneficiándose del FED, España se encuentra bien posicionada para esgrimir argumentos políticos a favor de mayores inversiones comunitarias en defensa, especialmente en vista del futuro Programa Europeo de Desarrollo Industrial en materia de Defensa (EDIDP, por sus siglas en inglés) para la contratación conjunta en el ámbito de la defensa. En este sentido, España tiene ante sí la oportunidad de seguir impulsando la excelencia de su ecosistema de defensa nacional.