La culminación de la asociación estratégica entre la Unión Europea (UE) y la India se ha materializado en Nueva Delhi, con la asistencia de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y de António Costa, presidente del Consejo Europeo, como invitados de honor en el desfile del Día de la República de la India del 26 de enero.
Para 2024-2025, la UE se ha consolidado como el tercer socio comercial de la India. En este contexto, cabe preguntarse: ¿qué papel desempeña España?
En 2004, durante la quinta Cumbre bilateral, la India y la UE firmaron un Acuerdo de Asociación Estratégica en el que se reconocían como socios estratégicos. Esto indicaba un cambio en la visión mutua parejo: por parte de la UE, la realización de que la India sería un socio económico y político afín en un escenario global cambiante; por parte de la India, en la posibilidad de que la UE no se conformara con ser un actor económico y pasara a serlo también en lo político. Desde entonces, el contexto internacional y las prioridades de la relación han evolucionado significativamente.
En sus inicios, el interés principal era económico, como refleja el Plan de Acción Conjunta de 2005. Ese mismo año comenzaron las negociaciones para un Acuerdo de Libre Comercio (ALC). Sin embargo, tras 15 rondas de diálogo, fueron suspendidas en 2013. Las dificultades para alcanzar consensos en sectores como automoción, licores, agricultura y estándares de derechos de propiedad intelectual llevaron a posponer el acuerdo. Las conclusiones de las negociaciones para el ACL serán anunciadas en esta visita, aunque hay detalles sobre condiciones y aranceles pendientes por cerrar.
Multilateralismo y cooperación internacional: ¿quién lo salva?
La India y la UE comparten objetivos en un siglo XXI de cambios acelerados, en el que el acceso a los recursos y la instrumentalización de la economía como arma amenaza sus intereses. En este nuevo escenario, se necesita un acuerdo comercial más amplio, con un elemento estratégico que permita a estos dos socios diversificar sus alianzas, reducir la dependencia de Estados Unidos (EEUU) y China y garantizar la seguridad de sus intereses económicos.
El gesto diplomático de invitar a un dirigente como asistente de honor en el Día de la República es todo un reconocimiento y refleja las prioridades de la visión geopolítica de la India. Esta tradición, vigente desde 1950, ha cobrado mayor notoriedad bajo el liderazgo de Narendra Modi, especialmente, en este contexto global marcado por el poder duro y la erosión de normas previas. La diplomacia sigue siendo valorada tanto por Bruselas como por Nueva Delhi.
El interés mutuo en la relación es elevado. En el ámbito económico, las perspectivas son prometedoras, aunque las negociaciones sean extremadamente complejas. Para 2024-2025, la UE se ha consolidado como el tercer socio comercial de la India. En este contexto, cabe preguntarse: ¿qué papel desempeña España?
España y la India: de desconocidos a estar en el mapa europeo
España y la India eran prácticamente desconocidas entre sí cuando establecieron relaciones diplomáticas en 1956. La primera visita oficial fue la del ministro de Asuntos Exteriores Gregorio López Bravo, seguida de la del príncipe Juan Carlos de Borbón. Entonces, España vivía bajo una dictadura, mientras que la India mantenía su política del no alineamiento.
En 1972, en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), ambos países firmaron el primer convenio de cooperación: el Acuerdo de Comercio y Cooperación Económica. Tras la transición democrática, los secretarios de Estado de Exteriores realizaron visitas mutuas entre 1980 y 1981, seguidas de la visita de los Reyes en 1982, durante la cual se suscribió un Convenio de Cooperación Cultural.
En ese momento, la primera ministra Indira Gandhi invitó a España a incrementar sus inversiones en la India. Su visión, heredera del ideario antiimperialista que caracterizó el movimiento de independencia, estaba marcada por su activismo político junto a su padre, Jawaharlal Nehru, en favor de la República española durante la Guerra Civil. Aunque no acompañó a Nehru en su visita a Barcelona en 1938, sí contribuyó a recaudar fondos desde Londres a favor del bando republicano y los desplazados españoles. Bajo ese prisma ideológico, Gandhi expresó su deseo de estrechar vínculos “desde la restauración de la democracia”.
Con el auge económico de Asia y el creciente interés de la UE por el continente, España también comenzó a mirar hacia Asia. Aunque su conocimiento del continente era limitado en comparación con otros socios europeos, la Nueva Estrategia hacia Asia (1994) de la Comisión Europea inspiró al gobierno español a enmarcar la suya propia. Si bien se centró en Asia oriental, gradualmente, la India empezó a destacar como país prioritario.
El crecimiento económico indio ha sido sostenido, con tasas entre 6,5% y 7%. La India es una de las economías más grandes en términos de paridad de poder adquisitivo y se estima que será la tercera economía global a finales de esta década. Asimismo, es el país más poblado del planeta, con aproximadamente 1.470 millones de habitantes, de los cuales el 22,5% pertenece a las clases medias bajas, el 17% a las clases medias-altas y el 2,7% a los estratos más ricos, lo que supone un mercado de gran potencial.
La visión estratégica de líderes como el exministro de Asuntos Exteriores Josep Piqué impulsó la apertura de Casa Asia en 2001 y el inicio del primer Plan Marco para Asia-Pacífico (2000-2002). La India fue ganando importancia en los sucesivos planes y hoy es considerada un país prioritario, aunque aún haya margen de mejora. La visita del rey Juan Carlos a la India en 2012 fue el reflejo de un interés renovado por el país, siempre, bajo la estela de la política exterior de la UE.
El eje económico: factor clave de la asociación
España ocupa el sexto lugar entre los socios comerciales de la UE en la India y el decimosexto inversor global, con una inversión directa extranjera de 3.940 millones de dólares estadounidenses. En los años 80, el comercio bilateral apenas ascendía a 77 millones de dólares; en 2023, alcanzó 8.250 millones y en 2024, la India se situó como el 15º proveedor de importaciones españolas (séptimo en el conjunto de la UE).
Durante la visita del presidente Pedro Sánchez a la India en noviembre de 2024, se acordó nombrar 2026 como el Año Dual España-India, con motivo del 70º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas. La celebración está articulada en torno a tres vectores: la cultura, el turismo y la inteligencia artificial. Asimismo, se firmó un “Acuerdo internacional de cooperación y asistencia mutua en materia aduanera” para facilitar el comercio legal y garantizar la seguridad logística, junto con un mecanismo de inversión rápida (fast-track) que agilice las operaciones de empresas españolas en la India y viceversa.
Entre los sectores prioritarios de colaboración destacan las infraestructuras y el transporte. Para ello se firmó un “Memorando de Entendimiento de cooperación en infraestructuras y transporte ferroviario” en octubre de 2024, incluyendo la automoción, el sector aeroespacial, la tecnología y la digitalización, la maquinaria y la metalurgia, la agroalimentación y la defensa.
Este compromiso se evidenció en la visita de Sánchez al estado de Guyarat, donde inauguró junto a Modi una planta de Airbus en la capital, Vadodara, en la que se prevé producir 40 unidades del C-295 junto a su socia local TATA, en el marco de la iniciativa Make in India. Exceptuando 16 unidades ensambladas en Sevilla, el resto se fabricará bajo licencia en la capital guyaratí. Igualmente, durante la visita, se celebró en Mumbai el Foro de CEO España-India, en el que participaron 150 empresas españolas y 100 indias, organizadas por la Cámara de Comercio, el ICEX y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), para explorar la posibilidad de cooperación. Actualmente, más de 230 empresas españolas operan en la India.
Otro sector clave es el de las energías renovables. En 2024, España se incorporó a la Alianza Solar Internacional (ISA), con sede en Nueva Delhi, abriendo oportunidades de inversión en un mercado con una gran necesidad de expansión con un consumo eléctrico per cápita que ha crecido en un 207% en poco más de 20 años y donde el carbón sigue proveyendo el 74% de la electricidad. España, con experiencia en energía solar, eólica, hidroeléctrica e hidrógeno verde, puede contribuir a la expansión de este sector. Con este fin, entre otras iniciativas, se firmó en junio de 2025 un Memorando de Entendimiento para impulsar la producción de hidrógeno verde.
En otro plano, España busca reforzar su visibilidad en la India mediante un memorando sobre intercambio cultural, en el que el turismo y el sector audiovisual ocupan un lugar destacado. En enero, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, inauguró la Feria Internacional del Libro de Nueva Delhi, donde España fue el país invitado. Asimismo, la Spain Film Commission participó en el Festival Internacional de la India de 2025, donde se propuso que España fuera el foco del festival en 2026. El mercado cinematográfico indio, liderado por Bollywood, supera los 8.000 millones de dólares y el mercado digital alcanza un valor superior a 25.000 millones de dólares.
Respecto del turismo, aunque haya un incremento anual del 3,8%, el número de visitantes indios sigue siendo reducido: sólo 229.745 visitaron España en 2024. La ampliación del Instituto Cervantes, que cuenta con un único centro en Nueva Delhi –el que tiene el mayor volumen de horas por alumno del mundo, con 234.000 alumnos–, se perfila como una herramienta clave para mejorar el conocimiento mutuo y proyectar la imagen innovadora y tecnológica de España.
El 21 de enero, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, inauguró el Año Dual junto a su homólogo, Subrahmanyam Jaishankar, oportunidad que aprovecharon para firmar el acceso de España a la Iniciativa de los océanos del Indo-Pacífico. Asimismo, Albares se reunió con la presidenta de la India, Draupadi Murmu. En un momento clave para europeos e indios, es importante que España desempeñe un papel más relevante proyectándose como un miembro de la UE a tener en cuenta. Es necesario aprovechar todas las oportunidades que la cercanía a la India puede ofrecer.
