El Regimiento Inmortal: orgullo y prejuicio de Rusia

Marcha "Regimiento inmortal" en el 70 aniversario del Día de la Victoria sobre la Avenida Tverskaya de Moscú. Foto: ProtoplasmaKid (Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0).

Ver también versión en inglés: The Immortal Regiment: the pride and prejudice of Russia

Tema

La marcha del Regimiento Inmortal se celebra desde 2012 en centenares de ciudades rusas y fuera de Rusia.

Resumen

La marcha del Regimiento Inmortal es una performance, una procesión gigantesca que se celebra en las principales ciudades dentro y fuera de Rusia cada 9 de mayo, el Día de la Victoria, desde 2012. Sus participantes llevan pancartas con fotografías en blanco y negro de hombres y mujeres que murieron o fueron heridos en la Segunda Guerra Mundial. Las fotografías se acompañan con flores, banderas rusas y banderas rojas con la hoz y el martillo. En la primera línea de la procesión un grupo de personas sostiene una enorme pancarta con las siguientes palabras: Bessmertniy Polk (“el Regimiento Inmortal”).

El Regimiento Inmortal es uno de los muchos instrumentos del Kremlin para divulgar su visión e interpretación de la Segunda Guerra Mundial. La marcha es la encarnación del uso político de la historia por la elite gobernante como herramienta de argumentación política y un intento de imponer una interpretación particular de la historia de la guerra.

El objetivo principal de este artículo es analizar las narrativas y los mensajes utilizados para fundamentar el Régimen Inmortal y definir sus principales objetivos y funciones políticas en Rusia, las antiguas repúblicas de la URSS y en los países occidentales.

En Rusia, los principales objetivos políticos de la marcha son: (1) reinventar la memoria histórica de la Gran Guerra Patriótica –que es como los rusos denominan a la Segunda Guerra Mundial–; (2) redefinir la identidad nacional de Rusia en la era post-imperial y post-soviética; y (3) promover la unidad nacional evocando el patriotismo, el estatus de gran potencia de Rusia y el orgullo nacional.

En las antiguas repúblicas soviéticas representa la respuesta del Kremlin a su desconexión de Rusia y una herramienta para fortalecer el Russky Mir (“el mundo ruso”). En Ucrania tiene un papel particular: se ha convertido en una forma de preparar al pueblo para la guerra y justificar “la lucha contra el fascismo”, la anexión de Crimea y el apoyo ruso a los rebeldes en Donbas.

En los países occidentales, el Regimiento Inmortal refleja el intento del Kremlin de monopolizar la victoria sobre el fascismo y presentarse como una gran potencia guardiana del orden internacional.

Análisis

(1) Principales características de la marcha del Regimiento Inmortal: de la iniciativa ciudadana al culto cuasi religioso

En 2012, en Tomsk (Siberia), Igor Dmitriyev, Sergey Lapenkov y Sergei Kolotovkin, tres amigos y periodistas, organizaron la primera marcha del Regimiento Inmortal. Sus motivos no eran comerciales, y tampoco políticos, sino “la preservación de la memoria personal de cada familia de la generación afectada por la guerra”. La idea resultó ser contagiosa. Las noticias de la marcha a través de Tomsk se difundieron, y se empezaron a recibir llamadas desde toda Rusia para participar u organizar versiones propias del acontecimiento. El año siguiente, en 2013, los Regimientos Inmortales marcharon por 120 ciudades rusas, mientras que en 2014 desfilaron ya a través de 500. En 2018 la marcha se organizó en más de 1.000 ciudades rusas.

A principios de 2015, los fundadores empezaron a perder el control sobre la marcha anual por obra de Nikolai Zemtsov, diputado del Partido Comunista en la Asamblea de Moscú. Zemtsov forjó vínculos con los movimientos políticos vinculados al presidente Vladimir Putin y el Kremlin se hizo cargo de la marcha.1 El “patriotismo de pancarta” se había extendido desde la anexión de Crimea de 2014 y desde que Vladimir Putin comenzó a participar en el Regimiento Inmortal de Moscú (2015), en la que el presidente portó la fotografía de su padre, el veterano de guerra Vladimir Spiridonovich Putin.

Actualmente, las marchas del Regimiento Inmortal en Rusia son un acontecimiento estatal complementario al desfile militar celebrado el mismo día. El 9 de mayo de 2018, en su discurso Vladimir Putin afirmó que “el 9 de mayo une a generaciones a través de una historia de coraje. Cada familia tiene sus propios héroes, que viven en nuestros corazones. Están con nosotros en las filas del Regimiento Inmortal”.2 Esta “historia de coraje” se ha convertido en una tradición en todo el mundo, incluidas ciudades de más de 80 países, entre ellos España, EEUU, el Reino Unido, Alemania, Francia, Israel, Argentina, Serbia, Ucrania, Vietnam, República del Congo, Corea del Sur, Canadá, Camboya y Austria.

Es imposible entender el alcance del Regimiento Inmortal sin entender el significado que tiene para los rusos la Gran Guerra Patriótica y la celebración del Día de la Victoria.

(2) La narrativa unificadora y los mensajes utilizados para fundamentar la marcha del Regimiento Inmortal

Cualquier comunicación tiene lugar en un contexto que puede ser inmediato o más amplio, en un sentido cultural, geográfico, social e histórico. Toda comunicación tiene tres elementos básicos: (1) el remitente; (2) el mensaje; y (3) el receptor. Emisor y receptor deben tener un código común, y compartir un contexto común; sin él no hay comunicación. El remitente utiliza el mensaje para expresar su emoción, mientras que el receptor decodifica el mensaje. El mensaje es transmitido/recibido a través de diferentes canales para cumplir con su función principal, que es referencial. El mensaje suele transmitirse a través de canales lingüísticos, visuales y de audio (este análisis se basa en los videos del Regimiento Inmortal cuyas referencias se adjuntan al final del texto).

(2.1) El contexto

El contexto –tanto físico como temporal– en el que se desarrolla el Regimiento Inmortal es el Día de la Victoria, y el hecho de que haya performances en Rusia, en las antiguas repúblicas soviéticas y en muchas ciudades occidentales. El 9 de mayo de 2005, en su discurso, Vladimir Putin afirmó:

“El Día de la Victoria es la fiesta más querida, más emotiva y más inclusiva de nuestro país. Para los pueblos de la antigua Unión Soviética, seguirá siendo para siempre un día de las grandes muertes heroicas y para los países de Europa y el planeta entero, el día en que se salvó el mundo.”3

En la organización del Regimiento Inmortal, el Día de la Victoria lo asocia con el desfile militar y representa el vínculo entre el pueblo y el ejército. Las performances en muchos lugares a la vez simbolizan un nexo entre miles de personas, sin importar donde estén: se trata de una conexión espiritual. La presencia de Putin en el desfile militar (como observador) y en la marcha del Regimiento Inmortal (como participante), refuerza su imagen masculina de gobernante autócrata y de hombre del pueblo. Pero el contexto más importante es el histórico.

Tras el colapso de la URSS, todas las antiguas repúblicas soviéticas se enfrentaron al problema de reconstruir sus identidades nacionales dentro de sus nuevos límites geográficos y simbólicos y adaptar las narrativas establecidas de sus pasados colectivos al nuevo contexto político. En el caso de la Federación Rusa, esta tarea ha sido particularmente complicada por muchas razones, pero sobre todo por su mentalidad imperial. Dada esta difícil situación, y en ausencia de una gran narrativa del pasado comúnmente aceptada, la memoria de la Gran Guerra Patriótica ha demostrado ser el elemento más “políticamente utilizable” del pasado de Rusia para la agenda de construcción nacional, porque su narrativa ha gozado de un alto nivel de aceptación social y rara vez ha sido objeto de críticas. Prácticamente todas las familias habían sufrido en la guerra y todo el país conocía la iconografía de la televisión y el cine soviéticos. Desde la anexión de Crimea en marzo de 2014 y la participación de Rusia en el conflicto militar en Ucrania Oriental, los relatos de la Gran Guerra Patriótica adquirieron una nueva dimensión: llegaron a ser utilizados como un marcador de la identidad imperialista post soviética y se asociaron estrechamente con actitudes “patrióticas” pro-Putin. Tanto el heroísmo como el sufrimiento –los principales temas de las narrativas de la guerra– se vieron eclipsados por otro elemento: la noción del orgullo de un pasado glorioso que elevaba la autoestima nacional en el presente.

(2.2) Los remitentes

Cada persona que sostiene una pancarta con una fotografía de su familiar es un remitente del mensaje. Su razón principal para formar parte de la marcha es el deseo de conmemorar la pérdida de sus seres queridos y de todos los que participaron en el conflicto. Vladimir Putin es un remitente muy especial, aunque intenta cultivar la imagen de ser un hombre cualquiera entre miles. El remitente principal es el organizador de la marcha, es decir, las organizaciones cercanas al gobierno ruso representado por su presidente.

(2.3) El mensaje

El principal canal de transmisión del mensaje es la propia performance como un espectáculo. La performance es una encarnación intencionada de la “memoria de los sentimientos”, personales y colectivos. Los principales actores de la representación son los veteranos de guerra y los familiares. Sin embargo, la esencia del mensaje no es la presencia de hombres y mujeres vivos participando en la marcha, sino la ausencia de los muertos cuyos rostros llevan en las pancartas. La marcha destaca la presencia de miles de vivos y la ausencia de millones de muertos. Los canales secundarios de la transmisión del mensaje son los medios de comunicación: periódicos, televisiones, radios y redes sociales.

(2.4) Los receptores

Los receptores del mensaje dentro y fuera de Rusia decodifican tres significados principales del mensaje: (1) la conmemoración, un homenaje a millones de víctimas soviéticas durante la Gran Guerra Patriótica; (2) la promesa de que siempre seguirán su ejemplo;4 y (3) la marcha es una afirmación nacionalista, para los propios rusos pero sobre todo para los extranjeros.

(3) Las principales funciones y objetivos de la marcha en Rusia

(3.1) Las principales funciones de la marcha en Rusia

La marcha del Regimiento Inmortal es parte de un conjunto de rituales anuales en los que Vladimir Putin participa personalmente –desfiles militares, reuniones con veteranos, visitas a iglesias asociadas con la guerra, narraciones del sufrimiento de su propia familia en el bloqueo de Leningrado– y tiene múltiples funciones: (1) invoca la Gran Guerra Patriótica y el Día de la Victoria; (2) sirve como relato moral del sufrimiento y la redención y ejemplifica un mito fundacional de la Rusia post soviética; (3) encapsula un mito de la victoria y un mito de la salvación de Europa; (4) crea un nuevo culto a la personalidad de Vladimir Putin a través de la conexión e identificación profunda entre Putin y la victoria en la guerra y lo representa como el defensor, incluso el salvador, de la Patria; (5) refuerza la unidad nacional interna; (6) apoya una ética militar renovada; y (7) también tiene una función pedagógica, la llamada “Lección de la Memoria” (urok pamiati).

Las referencias a la Segunda Guerra Mundial en la Rusia actual, especialmente las que son una performance como el Regimiento Inmortal, apelan a la “iconocidad” de la Gran Guerra Patriótica, tanto como paradigma de sufrimiento como de victoria. Es un icono porque se percibe visualmente y a través del afecto, no de la razón. La marcha refleja el gran número de víctimas mortales soviéticas, más de 25 millones, lo que pretende confirmar automáticamente la victoria de la URSS en la Segunda Guerra Mundial y su papel principal en la lucha contra el fascismo. Se trata de una “nacionalización” de la victoria por el Kremlin –Rusia tuvo el mayor número de víctimas mortales y, por tanto, venció sola al fascismo– y de una “personalización” del triunfo por Vladimir Putin. El presidente ruso como participante en la marcha –como hijo obediente y líder nacional– se asocia a la historia mítica y la mantiene viva. Como buen hijo escucha a sus mayores, simpatiza con sus pérdidas y promete mantener vivo el recuerdo. También es el hijo que recuerda la guerra a nivel personal, al contar la historia de su familia. Esta identificación de la persona y la nación con la fiesta y la victoria crea un carácter “icónico” para el gobierno del presidente Putin y para la propia Rusia. Haciendo de la guerra un acontecimiento personal y también sagrado, Vladimir Putin ha creado un mito y un ritual que lo eleva personalmente, uniéndose a Rusia (al menos teóricamente) y mostrándose como el héroe natural, el guerrero que está personalmente asociado con la defensa de la patria. Así pues, Putin es a la vez populista y autócrata. Tiene el glamour del presente, pero también es el héroe del pasado. Puede asociarse en la mente popular con las victorias de los grandes momentos de Rusia, ignorando en la medida de lo posible los fracasos rusos en la Segunda Guerra Mundial y los momentos moralmente ambiguos.

Como muchos rituales nacionalistas y patrióticos, el Regimiento Inmortal también tiene una función pedagógica. La participación de Putin en la procesión es una manera de renovar la práctica de la llamada “Lección de la Memoria” (urok pamiati) que era común en los tiempos soviéticos, cuando los estudiantes se reunían con los veteranos de guerra para recordar y llorar colectivamente. Estas lecciones tienen la función de pedir a los maestros y a los estudiantes que participen en un compromiso emocional ritual para ver la guerra como un momento de victoria moral. Las “Lecciones de la Memoria” enseñan no sólo el orgullo por el propio país, sino también el respeto por los veteranos, la empatía por el sufrimiento de los demás, la subordinación de las necesidades e intereses individuales al bien común y el miedo a la anarquía y la desunión.

(3.2) Los objetivos políticos del Regimiento Inmortal en Rusia

Los principales objetivos políticos del Regimiento Inmortal en Rusia son: (1) reinventar la memoria histórica de la Gran Guerra Patriótica; (2) redefinir la identidad nacional de Rusia en la era post-imperial, post-soviética; y (3) promover la unidad nacional evocando el patriotismo, el estatus de gran potencia de Rusia y el orgullo nacional.

Trasladando la atención pública de la historiografía –archivos, libros de historia y libros de memorias– a la encarnación de la memoria –la performance–, el Kremlin logra un efecto de que “la memoria está ocurriendo”. La performance pone de relieve la parte emotiva del acontecimiento histórico y omite las “partes desagradables” de la verdad histórica, como el estalinismo, el pacto Molotov-Ribbentrop de 1939, la tragedia de Katyn y los sentimientos nacionales de los países que formaban parte de la Unión Soviética.

Uno de los objetivos más importantes del Regimiento Inmortal es reflejar la idea que el Kremlin tiene de la nación rusa.

El estadista anglo-irlandés y filósofo conservador Edmund Burke (1730-1797) resumió la idea de una nación como una asociación no sólo entre los vivos, sino entre los vivos, los muertos y los que están por nacer.5 La marcha del Regimiento Inmortal refleja perfectamente esta definición –los vivos con las fotografías de los muertos– y la promesa de que nunca olvidarán su sacrificio en el proceso de construcción de la nación.

(4) Principales funciones y objetivos del Regimiento Inmortal fuera de Rusia

La conmemoración es la función principal de la marcha, tanto en las antiguas repúblicas soviéticas como en los países occidentales. El tema del heroísmo y el sufrimiento masivo como un “precio enorme” pagado por la victoria ocupa un lugar central en el canon de conmemoración. Sin embargo, los objetivos políticos son diferentes en distintos lugares fuera de Rusia.

(5) Los objetivos del Regimiento Inmortal en las ex repúblicas soviéticas

(5.1) El contexto

Para la mayoría de los países que emergieron del imperio soviético hace 27 años, la independencia de Moscú supuso la herencia de las ideas desordenadas sobre la historia común. De los Bálticos a los Balcanes hay una historia de colaboración y traición, resistencia y subyugación. Un mismo ejército es visto como liberador, conquistador y ocupante, según de quién sea la mirada. Las antiguas repúblicas soviéticas han externalizado el comunismo como un régimen ajeno impuesto a sus naciones desde fuera con fin de movilizar a sus poblaciones en torno al proyecto de “retorno a Europa”. Tienen un enfoque explícitamente anticomunista y anti-soviético del pasado de la Segunda Guerra Mundial. El rechazo del destructivo régimen soviético es la piedra angular de la construcción de la identidad nacional de los nuevos Estados independientes. Lo que el Kremlin celebra como la victoria indiscutible sobre el fascismo, para ellos es el comienzo de la ocupación rusa. A pesar de ello, hay una importante población rusa, o cuyo primer idioma es el ruso –alrededor de 25 millones de personas– que ahora vive en los Estados independientes. Muchos de ellos apoyan el Regimiento Inmortal por nostalgia de la URSS y por el deseo de rendir homenaje a sus seres queridos. En este contexto, para el Kremlin es fácil explotar los mitos y estereotipos históricos soviéticos.

Los discursos de Putin del Día de la Victoria casi siempre contienen referencias contradictorias a la participación de otras naciones en la lucha soviética contra el fascismo. A veces la victoria se presenta como un legado político e histórico común de los países post-soviéticos. Con motivo del 60º aniversario de la victoria en 2005, Putin habló de los sacrificios realizados por “todos los pueblos y repúblicas de la Unión Soviética” y concluyó que “el 9 de mayo es una fecha sagrada para todos los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI)”.6

Pero otra narrativa se centra principalmente en la contribución rusa –a diferencia de todos los demás pueblos de la URSS– en una dicotomía que enfrenta a los buenos rusos con los fascistas.

(5.2) Los objetivos

En las antiguas repúblicas soviéticas, el objetivo principal de la marcha del Regimiento Inmortal es fortalecer el Russkiy Mir (mundo ruso) y reavivar el espíritu de unidad entre los rusos y entre todos aquellos que se sienten ex soviéticos y que actualmente viven en Estados independientes. Según Fond Russkiy Mir, casi cualquiera puede ser miembro de Russkiy Mir:

“Russkiy Mir no son sólo los de raza rusa, no sólo nuestros compatriotas en los países de las antiguas repúblicas rusas y los inmigrantes en los países extranjeros y sus descendientes. También lo son los ciudadanos que hablan ruso, que lo estudian y enseñan, que están sinceramente interesados en Rusia y que se preocupan por su futuro.”7

Este concepto de Russkiy Mir pretende apelar a la unidad histórica y crear confusión y división entre los ciudadanos –rusos étnicos/otros–, interfiriendo de esta manera en los asuntos internos de los países independientes. Pero, sobre todo, en las antiguas repúblicas soviéticas el Regimiento Inmortal representa la respuesta del Kremlin a su desconexión de Rusia.

El mito fundacional de la Unión Soviética como Estado bolchevique es la Revolución Rusa de 1917. El mito fundacional de la URSS como superpotencia capaz de competir con EEUU durante la Guerra Fría y mantener dos imperios –uno interno, que más o menos coincidió con las fronteras del imperio zarista, y otro externo, los países satélites del Pacto de Varsovia– es la victoria en la Segunda Guerra Mundial. El hecho de que el Kremlin identifique a la Rusia de hoy con la URSS a través de su victoria en la Segunda Guerra Mundial no es una coincidencia. Refleja su intención de dar continuidad no a la ideología comunista sino a la idea imperialista.

(5.3) La marcha del Regimiento Inmortal en Ucrania

La marcha del Regimiento Inmortal en Ucrania es un ejemplo extremo del uso de la historia porque refleja que recordar la Gran Guerra Patriótica no sólo se ha convertido en un instrumento para consolidar la identidad nacional rusa, sino que también es en una forma de preparar al pueblo para la guerra y justificar “la lucha contra el fascismo”, la anexión de Crimea y el apoyo ruso a los rebeldes en Donbas. En el contexto ucraniano, la historia se ha convertido en una herramienta conveniente en la guerra de la información, utilizada para legitimar las acciones del Kremlin y deslegitimar a las autoridades ucranianas. La marcha, más que en ningún otro lugar, es el símbolo de la victoria sobre el fascismo. Su objetivo es reforzar la visión del Kremlin sobre el conflicto ucraniano y animar a todos a luchar contra el “gobierno fascista” de Kiev.

(6) Objetivos de la marcha del Regimiento Inmortal en los países occidentales

(6.1) El contexto

Occidente y la URSS/Rusia nunca han tenido una narrativa común sobre la Segunda Guerra Mundial. Estas diferencias se ahondaron con la interpretación rusa del conflicto de Ucrania.

En todos los discursos de Putin del Día de la Victoria, la cooperación con los aliados occidentales –EEUU, el Reino Unido y Francia– durante la Segunda Guerra Mundial ha sido sistemáticamente invocada en relación con los problemas contemporáneos en Europa y en el mundo. En 2007 Putin abogó por una “responsabilidad común y una asociación igualitaria” en las relaciones internacionales como estrategia para hacer frente a las nuevas amenazas causadas por “el mismo desprecio por la vida humana, las mismas reivindicaciones de exclusividad absoluta” que tienen su raíz en las ideas fascistas del siglo XX.

(6.2) Los objetivos

En los países occidentales el Regimiento Inmortal refleja el intento del Kremlin de monopolizar la victoria sobre el fascismo y presentarse como una gran potencia. Su lógica es la siguiente: Rusia es el país que había derrotado a la Alemania de Hitler y liberado a Europa de los nazis, ganándose así el derecho moral de ser guardián del orden internacional. Para Rusia, la versión soviética de la Segunda Guerra Mundial es una piedra angular del prestigio y de su argumento de que merece ser una potencia mundial.

La marcha del Regimiento Inmortal en las ciudades occidentales ilustra la vieja alianza y la idea de la lucha contra el mal, independientemente de la ideología de los socios. Su principal objetivo político es convocar una alianza semejante para luchar contra otro enemigo común: el islamismo yihadista.

(6.3) El Regimiento Inmortal en España

En España, en Madrid durante los dos últimos años, unas 500 personas han participado en la performance. En el caso español, la victoria sobre el fascismo es específica: es una evocación de la Guerra Civil y de la derrota de la División Azul (40.000 voluntarios españoles que lucharon con los nazis contra los soviéticos). Los participantes son ciudadanos de origen ruso y españoles que perdieron miembros de sus familias en la Guerra Civil española.

Conclusiones

Dada la función central del mito de la guerra en la construcción de la nación rusa post soviética y la autocomprensión de Rusia como una gran potencia con ambiciones geopolíticas en Europa y en el mundo, es fácil explicar su resistencia al revisionismo histórico, en particular en lo que respecta al papel de la URSS en la Segunda Guerra Mundial. Mientras la memoria de la guerra sirve como una fuente importante de legitimación para la política exterior de Rusia, los Regimientos Inmortales marcharán por las calles de las ciudades rusas y de fuera de Rusia.

Mira Milosevich-Juaristi
Investigadora principal, Real Instituto Elcano | @ MiraMilosevich1

Lista de vídeos del Regimiento Inmortal

Alemania

Austria

Canadá

Camboya

China

República del Congo
Бессмертный полк Пномпень Камбоджа 9 мая 2018 года

Corea del Sur
Бессмертный полк в Южной Корее 7.05.2017г

EEUU

España

Israel

Lituania
Бессмертный полк. Литва. Вильнюс. 9 Мая. День Победы! 2017 год.

Reino Unido

Serbia
«Бессмертный полк» в Сербии. 9 мая 2017

Suecia
“Бессмертный полк” в Стокгольме 07.05.2017. “Immortal regemente” 2017/05/07 Stockholm


1 Peter Hobson (2016), “How Russian Authorities Hijacked a WWII Remembrance Movement”, The Moscow Times, 6/V/2016.

2 “Great Putin’s Speech at Victory Day Parade 2018 in Moscow, Russia”.

3 BBC (2005), “Full text of Putin VE Day Speech, May 9, 2005”.

4 “Great Putin’s Speech at Victory Day Parade 2018 in Moscow, Russia”.

5 “[Society] is a partnership in all science, a partnership in all art, a partnership in every virtue and in all perfection. As the ends of such a partnership cannot be obtained in many generations, it becomes a partnership not only between those who are living, but between those who are living, those who are dead, and those who are to be born”, en Edmund Burke (1790), Reflections on the Revolution in France, The Works of the Right Honorable Edmund Burke, vol. 3, p. 359, edición de 1999.

6 Discurso citado.

7 Russkiy Mir.