INTRODUCCIÓN

A fines de 2008 la revolución cubana cumplirá mediosiglo, el “Período Especial” 19 años y RaúlCastro habrá detentado el poder dos años y medio, delos cuales 10 meses como presidente del Consejo de Estado. Esteensayo evalúa el estado actual de la economía cubana(el legado de Fidel Castro), analiza el importante debate que hasurgido después del discurso de Raúl el 26 de julio de2007, y explora el rumbo de sus posibles reformas. Las cifrasoficiales son de años recientes por lo que impiden una visiónde largo alcance; para evaluar el desempeño económico ysocial el autor ha elaborado series estadísticas que permitencomparar la situación en 1989, el año anterior a lasevera crisis económica provocada por el colapso del camposocialista, con la recuperación particularmente en el período2000-2007, mediante indicadores macroeconómicos, de producciónfísica, sector externo y sociales. El análisis deldebate sobre los cambios identifica los temas clave y se nutre denumerosos trabajos de economistas cubanos que viven en la Isla. Elensayo también se basa en artículos de diariosoficiales y de la disidencia en Internetlas “Reflexiones”de Fidel y discursos de Raúl, publicaciones de la CEPAL yartículos de la prensa internacional. Se resumen las medidaseconómicas tomadas por Raúl hasta comienzos de abril de2008 y se esbozan las reformas que ha anunciado, comentando suviabilidad y posible impacto, y se termina con conclusiones yperspectivas.

Un aspecto positivo es que desde 2006 las estadísticas cubanasse publican con mayor rapidez y fácil acceso en Internet(www.one.cu),pero enfrentan dos problemas que se discuten en el ensayo:

  1. La ausencia de muchas cifras de Cuba en publicaciones de organismosinternacionales, lo que ilustra su exclusión en el 87% de lasseries de la CEPAL (2007b) publicadas en su último informeanual; de los 23 cuadros que comparan los paíseslatinoamericanos, Cuba aparece solo en tres –tasas decrecimiento del PIB absoluto y por habitante, y desempleo urbanoabierto, dejando en blanco las cifras de formación bruta decapital, transferencia neta externa, deuda externa bruta e índicede precios al consumidor, publicadas en años anteriores–,mientras que el porcentaje de la deuda sobre las exportaciones noaparece desde 2004.
  2. La disminuida credibilidad de las estadísticas cubanas enaños recientes, especialmente los indicadores macroeconómicosy algunos sociales como el desempleo; respecto a las tasas de PIB yformación de capital, CEPAL ha introducido una prácticaexcepcional: publica la serie oficial cubana (con una notaaclaratoria) y agrega sus propias estimaciones pero deja en blancolas cifras para 2005-2007 (las series de la oficina de la CEPAL enMéxico a menudo discrepan de las cifras cubanas).

EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO ECONÓMICO Y SOCIAL

A. Indicadores macroeconómicos

1. Crecimiento del PIB

Debido a la caída del PIB en un 35% tras el colapso del camposocialista, su tasa anual fue de un promedio del -1.4% en 1990-2000,la más baja de América Latina (CEPAL 2000). Esto apesar de la parcial recuperación desde 1995 promovida pormoderadas reformas económicas en la primera mitad del decenio,y debido –según economistas cubanos– a ladesaceleración ocurrida en 1997-2002 (excepto 2000) causadapor el estancamiento de las reformas. En 2003 Fidel lanzó la“Batalla de las Ideas” (una de sus frecuentes campañasideológicas anti-mercado) y revirtió las reformas:recentralizó las decisiones económicas, desdolarizóla economía, creó una cuenta única en el BancoCentral de Cuba (BCC) para depositar todas las divisas y recortóel pequeño sector privado por cuenta propia (Mesa-Lago yPérez-López, 2005). Contrario al previo recordhistórico de contracción económica en etapas derecentralización anti-mercado, las cifras oficiales indican unfuerte crecimiento económico desde 2004 y una tasa promedioanual del 10,6% en 2005-2007 (Cuadro 1), la mayor de la regióny comparable con la de China, pero resultante de dos manipulacionesestadísticas (Mesa-Lago 2005a).

Cuadro 1. Indicadores macroeconómicos de Cuba, 1989, 2000-2007 (enporcentajes, excepto cuando se especifica)

Indicadores (1)198920002001200220032004200520062007
Tasadel PIB (Cuba)1,26,13,01,83,85,411,812,57,5
Tasadel PIB (CEPAL)1,55,63,01,52,93,0(4)(5)(5)(5)
PIB por hab. (pesos 1981)1.5851.478n.d.n.d.n.d.n.d.n.d.n.d.n.d.
PIB por hab. (pesos 1997)n.a.2.7522.8262.8692.9713.1233.4843.9204.213
Form. bruta capital/PIB (2)25,612,412,110,69,210,112,013,5n.d.
Tasainflación (CEPAL)0,5-3,0-0,57,0-1,02,94,25,7n.d.
Liquidezmonet.-M2/PIB(3)21,633,239,242,540,641,542,737,9n.d.
Balanza fiscal/PIB (Cuba)-7,2-2,1-2,2-2,7-2,8-3,5-4,2-3,1-3,2

(1) 1989 y PIB p/c 2000 basados en precios de 1981, resto a precios de 1997.
(2) Cifras cubanas; CEPAL y Cuba han publicado varias series con divergencias importantes.
(3) Serie cubana hasta 2004, luego descontinuada; 2005-2006 cifras preliminares de CEPAL (2007a) que en la previas ediciones (2005a,2006a) da una serie diferente para 2000-2004: 34,4%, 36,6%, 37,8%, 35% y 35,4%.
(4) CEPAL (2006b) la aumentó a 4,5%.
(5) A partir de 2005 CEPAL publicó dos series: la de Cuba y supropio estimado dejando en blanco éste en 2005-2007.

Fuentes: Cuba CCE 1991 y ONE 2001 a 2008; CEPAL 2001 a 2007a, 2006b, 2007b.

El simple cambio del año base para estimar el PIB a preciosconstantes (de 1981 a 1997 desde 2001) resultó en un salto de86% en el PIB por habitante en 2000 (véase el Cuadro 1) y unincremento promedio del 56% en el valor anual del PIB en 1989-2000,el período para el cual la antigua y la nueva serie estándisponibles. Basado en la serie antigua, el PIB por habitante en 2000estaba un 7% por debajo del nivel de 1989, pero según la nuevaserie estaba un 73% por encima de 1989. Estos aumentosextraordinarios no han sido explicados por las autoridades cubanas nila CEPAL a pesar de la reiterada advertencia del problema (Mesa-Lago,2005b).

La metodología de las Naciones Unidas, usadainternacionalmente para medir el PIB por más de 60 añosy reintroducida por Cuba al comienzo del decenio de los 90, fuecriticada porque supuestamente subestima los logros sociales delpaís. En 2003 se creó una “nueva metodología”que añade al PIB convencional el valor de los serviciossociales gratuitos y lo subsidios a los precios de los bienesracionados.[1]Ese año Cuba publicó dos tasas: el 2,6%, basado en lametodología convencional, y el 3,8%, usando la nuevametodología; la tasa estimada por la CEPAL fue del 2,9% (un24% inferior a la tasa sobrevaluada oficial). En 2004 sólo lasegunda tasa fue suministrada por Cuba (5,4%) mientras que la CEPALpublicó una tasa del 3%, que presumimos fue basada en lametodología convencional y un 44% inferior a la cubana. En2005 la tasa oficial sobrevaluada saltó al 11,8% pero la CEPALdejó en blanco la cifra con una nota al pie: “De acuerdocon información suministrada por el gobierno de Cuba, laeconomía habría crecido 11,8%… estimada a partir deuna nueva metodología que está siendo analizada entrela CEPAL y el gobierno de Cuba”. En 2006 Cuba reportóuna tasa del 12,5% y CEPAL por primera vez introdujo dos series: lacubana sólo a partir de 2001 y la serie convencional“cepalina” pero dejando en blanco sus estimaciones para2005 y 2006 con otra nota (“Datos proporcionados por la OficinaNacional de Estadística de Cuba que están siendoevaluados por la CEPAL”). En 2007 Cuba reportó uncrecimiento del 7,5% y la CEPAL dejó de nuevo en blanco suestimación con una nota similar (CEPAL, 2003b a 2007b; Cuadro1).[2] La tasa del 7,5% fue inferior a la meta del 10%, atribuidooficialmente a fuertes lluvias que dañaron la construccióny la agricultura, altos precios de importaciones de alimentos ypetróleo y atraso en la importación de bienes deconsumo; se proyecta una tasa del 8% para 2008 (Rodríguez,2007b).

Las dos sobrevaluaciones explicadas hacen incomparable la nueva seriecubana del PIB con las estadísticas del resto del mundo. Si laCEPAL lleva cuatro años infructuosamente tratando de llegar aun acuerdo con Cuba para estimar la tasa real de crecimiento, esobvio que es imposible resolver este problema aquí. Perohagamos un ejercicio especulativo de corrección: si elpromedio de sobrevaluación del PIB del 56% observado en1989-2000 (resultando del cambio en el año base de precios de1981 a 1997) se aplica a la tasa del 7,5% en 2007, la reduciríaal 4,8%, y si ajustamos la sobrevaluación derivada de la nuevametodología basada en las estimaciones de la CEPAL en2003-2004, la tasa declinaría al 2,7% o 3,6%, ambas muyinferiores al promedio regional del 5,6% en 2007.

Cualquiera que sea la cifra, la población ha manifestado queno ha mejorado su nivel de vida[3] a lo cual se hizo eco Raúl en su discurso a la AsambleaNacional a fines de 2007: “nos interesa especialmente que [elcrecimiento del PIB] se refleje lo más posible en la economíadoméstica, donde están presentes carencias cotidianas”(R. Castro, 2007b). Pero, en la misma Asamblea, el ministro deEconomía y Planificación afirmó: “El PIBde Cuba resulta hoy perfectamente comparable con cualquier paísdel mundo… y nuestro país reitera el derecho a querefleje sus logros sin cortapisas ni cuestionamientos malintencionados, como se pretende en las publicaciones internacionales”(Rodríguez, 2007b). Cuba tiene derecho a calcular su PIB comoconsidere pertinente, pero no puede reclamar que sus estimaciones,diferentes a las normas internacionales aceptadas, sean comparablescon las del resto del mundo. Más aún, las cifras desde2004 no son comparables en Cuba con las cifras anteriores, las cualesno han sido recalculadas con el nuevo método (Miranda, 2008).

En 2007, el 17% del PIB fue generado por producción física(agricultura, ganadería, pesca, minería y manufactura),el 15% por servicios básicos (electricidad, gas, agua,construcción, transporte, comunicaciones) y el 68% por otrosservicios (comercio, gastronomía, finanzas, administracióny sociales), un total del 83% en servicios (ONE, 2008), unatransformación positiva importante especialmente en vista alcapital humano cubano. Pero la caída en la producciónfísica y el autoabastecimiento alimentario, así como ladesindustrialización, han impedido la recuperación delas exportaciones, promovido las importaciones y generado un enorme ycreciente déficit en la balanza comercial de bienes, aunquecompensado en parte por la exportación de servicios. Aleconomista cubano Monreal (2007) le preocupa que esto provoque una“terciarización disfuncional de la estructuraeconómica”, o sea, el crecimiento desmesurado del sectorterciario o de servicios.

2. Formación de capital e inversión interna

Una evaluación de la formación bruta de capital einversión como porcentajes del PIB en 1989-2007 es muy difícildebido a múltiples series con contradicciones importantespublicadas por Cuba y la CEPAL, complicadas con el cambio en el añobase de 1981 a 1997. La formación bruta de capital cayódel 25% al 9,2% del PIB en 1989-2003 y creció al 13,5% en2006, aún la mitad que en 1989 (Cuadro 1). Otras seriesmuestran caídas semejantes relativas al PIB (Mesa-Lago,2005a). Según el economista cubano Pérez Villanueva(2006), la inversión ha sido insuficiente para un crecimientosostenido, y la recuperación económica a largo plazorequiere tasas de acumulación de capital del 25% del PIB comoen 1975-1989. La tasa de Cuba en 2005 fue del 9,7%, la másbaja de la región, que promedió un 19,6% (CEPAL,2007b).

3. Déficit fiscal

El déficit fiscal como porcentaje del PIB declinó del7,2% en 1989 al 2,1% en 2000 pero aumentó al 3,2% en 2007 (32veces el déficit regional promedio del 0,1%), y se proyectaque crecerá al 3,8% en 2008. Para este año se planeaque los ingresos fiscales subirán un 1% mientras que losgastos lo harán un 2,7%; de estos, un 45% serán eneducación, salud y pensiones, mientras que el 19% lo seránen transferencias a empresas y productores agropecuarios, incluyendosubsidios por pérdidas de empresas no rentables y a productosvendidos a la población, pero sólo el 6,6% eninversión. La ministra de Finanzas y Precios advirtióque “para sostener niveles superiores de justicia social, elpaís requiere incrementar la producción de bienes yservicios con mayor eficiencia y calidad, incluyendo los serviciossociales… más grave aún es que se desvíen[recursos] o sean usados en beneficio de unos pocos” (Barreiro,2007). Por su parte, Rodríguez (2007b) exhortó a ladisciplina fiscal para evitar “planes deficitarios [que]conspiran contra la eficiencia económica”.

4. Inflación y liquidez monetaria

Basado en el índice de precios al consumo (IPC), hubo deflaciónen tres años en 2000-2003, pero después la inflaciónascendió y alcanzó el 5,7% en 2006 (todavía nohay cifras para 2007), once veces la tasa de 1989 y superior alpromedio regional del 5% en 2006 (Cuadro 1; CEPAL, 2006b). El IPCcubano es cuestionable porque el gobierno nunca ha publicado cifrasde la canasta de bienes y servicios utilizada para su cálculo.[4]El alza de la inflación en 2006 fue causada por la expansióndel gasto presupuestario, así como al aumento de precios enlos mercados libres agropecuarios, servicios públicos(autobuses interprovinciales, ferrocarriles y vuelos internos[5] y en las tiendas por divisas (CEPAL, 2006b; Mesa-Lago,2006). Elasesor económico de la Asamblea Nacional Osvaldo Martínez(2007) reporta que los precios de alimentos saltaron un 23,7% en 2007y que seguirán subiendo en 2008. La liquidez monetaria (M2) enrelación al PIB creció desde 2001 y alcanzó el42,7% en 2005, el más alto desde 1994 y el doble que en 1989(Cuadro 1). En términos absolutos, el M2 alcanzó un cenit histórico en 2006, con 20.874 millones de pesos, 4,5 veces su monto en 1989 (Pérez Villanueva, 2007a); según CEPAL (2007a) el M2 declinó al 37,9% del PIB en 2006, pero advierte que está subestimado porque incluye sólo pesos “nacionales” y excluye pesos “convertibles” o CUC (véase I-C-3).[6]

B. Indicadores de producción física

El desempeño en la producción física de 20 productos clave en la economía cubana (tanto para la exportación como para el consumo interno) se presenta en el Cuadro 2. Catorce de ellos en 2007 estaban muy por debajo del nivel de 1989.

1. Industria

Durante el Período Especial ha ocurrido descapitalización industrial, atraso tecnológico, contracción severa de la producción, y alta dependencia en importaciones de manufacturas, de manera que no se ha recuperado la capacidad industrial instalada en 1989 (Pérez Villanueva, 2004 y 2006). La participación de la industria (minería y manufactura) en el PIB cayó del 26% al 13% en 1989-2007 (Mesa-Lago, 2002; ONE, 2008). La minería ha tenido el mejor desempeño y la agricultura el peor, seguida por la manufactura.

Petróleo y gas natural. La extracción de petróleo alcanzó un millón de toneladas en 1986, decreció el 44% en 1987-1991, se expandió después –sentando un record de 3,6 millones en 2003, pero disminuyó a 3,2 millones en 2004 y 2,9 millones en 2005– y se estancó en 2006-2007, aún así cuatro veces el nivel de 1989 y tres veces el nivel de 1986. La extracción de gas natural (en parte asociado a la extracción de petróleo y con una planta construida por Sherritt Internacional de Canadá) aumentó 35 veces en 1989-2007 con 1.215 millones de metros cúbicos, pero la extracción en 1989 era minúscula y en 2006 contribuía sólo un cuarto de la producción combinada de petróleo y gas. A pesar del aumento en la producción petrolera, ésta sólo satisface el 35% de las necesidades internas (pero aumentando del 12% en 1989) y el 65% restante se importa, principalmente de Venezuela. El bagaso de caña es una fuente de energía más importante que el petróleo, a pesar de la caída del 67% del primero en 1989-2006 por el desplome de la producción azucarera; la contribución de la energía hidroeléctrica es mínima (Mesa-Lago, 2002; ONE, 2007; CEPAL, 2007a).

Cuadro 2. Producción física en Cuba, 1989 y 2000-2007 (miles de toneladas métricas a menos que se especifique)

Indicadores1989200020012002200320042005200620072007/1989
Minería          
Petróleo718 (9)2.6212.7733.5333.6093.1842.8782.9002.900303
Gas natural (1)345745955846587047431.0851.2153.473
Níquel47717775717676737662
Manufacturas          
Azúcar8.1214.0573.7483.5222.2782.5301.3481.4741.100-86
Acero314327270264209193245257287-9
Cemento3.7591.6331.3241.3271.3451.4011.5671.7051.893-50
Electricidad (2)15151516161615161713k
Textiles (3)2204747302830252731-86
Fertilizantes898 (10)11893927249434140-96
Puros (4)30824633932730835540441842738
Zapatos (5)121110966533-75
Jabón de lavar372318181516131415-59
Agricultura          
Cítricos (6)1.016959957478793802555373447-56
Arroz (6)532553601692716489368434n.d.-18
Leche de vaca1.131614621590607513353415485-57
Huevos (4)2.6731.7221.5251.7781.7851.7492.0662.3412.355-12
Tabaco en rama423232342632262928-33
Tubérculos6811.2311.3801.4371.8441.9461.8011.3301.480117 (12)
Ganado vacuno (7)4.9204.1104.0383.9723.9703.9433.7043.737n.d.-24
Pescado/marisco(8)19210180606764515561-68

(1) Millones de metros cúbicos.
(2) Miles de millones de Kw/h.
(3) Millones de metros cuadrados.
(4) Millones de unidades; el cenit en puros fue 657.000 en 1965.
(5) Millones de pares, el cenit fue 19 millones en 1981.
(6) En 2000-2007 incluye una estimación de producción en traspatios y jardines urbanos, así como autoconsumo y granjas privadas.
(7) Miles de cabezas; el cenit fue 7 millones en 1967.
(8) El cenit fue 244.000 en 1986.
(9) En 1986 se produjo 1 millón.
(10) El cenit fue 1.1 millones en 1985.
(11) La producción por habitante fue virtualmente igual.
(12) Una caída de 24% respecto a 2004.

Fuentes: CCE 1991, ONE 2001 a 2008; cifras previas a 1989 de Mesa-Lago 2002.

Los depósitos en el norte de Cuba podrían contener entre 4.600 y 9.300 millones de barriles de petróleo y 3 billones de pies cúbicos de gas natural. A pesar de más de 700 millones de euros en inversión extranjera y amplias perforaciones petroleras por empresas mixtas de Canadá, España, Noruega, India, Brasil y otros, hasta ahora no ha habido confirmación ni de un depósito significativo ni de un pozo funcionando con extracción rentable y adecuada calidad comercial; si esto se materializa tomará al menos cinco años para comenzar la producción (Piñón, 2008). Chávez terminó la refinería petrolera en Cienfuegos dejada incompleta por la URSS, que comenzó a funcionar en diciembre de 2007, refinando 65.000 barriles diarios de crudo venezolano (además invertirá 1.000 millones para ampliar su capacidad en 2009). Pero un ex-presidente de la corporación petrolera venezolana (PDVSA), informó que estudios hechos en 2000-2001 probaron que dicha refinería no era rentable y por ello PETROBAS y PEMEX también declinaron participar en la misma (Sánchez, 2006); por el contrario, Triana (2007) considera que el aumento en el precio del petróleo la hace rentable.

Níquel. La producción de níquel alcanzó un cenit de 76.529 toneladas en 2001 (con una inversión substancial de Sherritt), declinó a 70.948 en 2003 y aumentó a 76.000 toneladas en 2007, un 24% inferior a la meta inicial de 100.000 toneladas y por debajo del pico de 2001, pero un 62% sobre el nivel de 1989; la meta para 2008 es de 80.000 toneladas. Las tres plantas de níquel están trabajando a plena capacidad (33.000 toneladas Pedro Sotto, 33.000 Che Guevara y 10.000 Ramos Latour) por lo que se requiere nueva inversión para aumentar la producción (Frank 2006, 2007). La planta más nueva es la Che Guevara (de tecnología soviética), consume 18 toneladas de petróleo por cada tonelada de níquel que produce, comparada a un cociente de 12 a uno en Pedro Sotto (la más eficiente, construida por los EEUU en 1957). Las nuevas inversiones prometidas en euros son: (a) 200 millones por Cuba; (b) 300 millones por Sherritt para ampliar la capacidad de la Pedro Sotto en 16.000 toneladas entre 2008 y 2011; (c) 340 millones por China para terminar la planta de ferroníquel en Camariocas (que producirá 22.500 toneladas), dejada inconclusa por la URSS, un acuerdo cancelado en 2007 y reemplazado por Venezuela, pero esta planta también consume mucha energía y hubiese sido rentable sólo cuando la URSS subsidiaba los precios del níquel y el petróleo; y (d) 880 millones por China para explotar un depósito del níquel en San Felipe que produciría 50.000 toneladas anuales pero que aparentemente también abandonó (Mesa-Lago, 2007).

Azúcar. La producción azucarera promedió 2,5 millones de toneladas anuales en 2000-2007, menos de un tercio del promedio en los años 80. En 2002 se reestructuró la industria debido al bajo precio mundial del azúcar y para reducir costes, incrementar la productividad y generar ganancias: se cerró 45% de los molinos, se traspasó el 60% de los terrenos cañeros a otros cultivos y se despidió a 100.000 trabajadores (Pérez-López y Álvarez, 2005), pero la producción cayó en picado en 2003-2007 y las metas no se cumplieron. El rendimiento agrícola por hectárea descendió de 64 a 28 en 1989-2006 y el rendimiento industrial del 12% al 10% en 1985-2006 (CCE, 1991; ONE, 2007). La producción azucarera se desplomó de 4 millones de toneladas en 2000 a 1,1 millones en 2007 (frente a una meta de 1,6 millones), un 86% inferior a la de 1989 y la peor en 113 años. Las razones dadas por el fracaso en 2006 fueron: el inicio tardío de la cosecha, sólo 42 molinos en operación (el 27% de los existentes en 2002) y el comienzo tarde de sus operaciones por demoras en las reparaciones; menos tierra sembrada y un 30% plagada de “marabú”(un arbusto espinoso); roturas frecuentes en el equipo que interrumpieron la molienda, redujeron el rendimiento y aumentaron los costes (se perdió un 40% del tiempo); escasez de combustible, que provocó atrasos en el transporte y molienda, y falta de incentivos laborales. Después de la cosecha de 2006 y con la mira puesta en el alza notable del precio mundial del azúcar, Fidel y el ministro del Azúcar general Ulises Rosales cambiaron de nuevo la estrategia para triplicar la producción azucarera en dos años (así como las exportaciones e ingresos), mediante más inversión, 120.000 hectáreas sembradas adicionales, 51 molinos funcionando, importación de piezas de repuesto, mayor uso de fertilizantes y herbicidas, y creación de una agencia estatal para firmar convenios con inversores foráneos (Granma, 3/VI/2006; AFP, 27/VIII/2006). Pero un nuevo fracaso ocurrió en 2007, oficialmente atribuido a la tormenta Noel cuyas lluvias torrenciales azotaron las provincias orientales inundando los campos y destruyendo caminos, puentes y líneas de ferrocarril. Pero también se reportaron fallos internas: sólo se sembraron 30.000 hectáreas (un 25% del plan); 47 molinos iniciaron la molienda y otros cuatro comenzaron tarde, agravado por frecuentes roturas, falta de insumos importados, machetes y guantes de pobre calidad; sólo el 15% de las provincias y el 66% de los molinos incumplieron las metas. En 2008 la meta original de 3 millones de toneladas fue reducida a “un pequeño aumento” sobre 2007, basado en un 12% más de caña sembrada, nueve molinos más y expansión de la mecanización. Pero la cosecha se atrasó por tierras no preparadas y la reconstrucción de caminos y puentes; el mayor molino operaba a mitad de capacidad, esperando por siete cosechadoras procedentes de Brasil, y el tercer molino estuvo cerrado 10 días por problemas en una nueva caldera; en febrero se reportaron problemas organizativos e importaciones no recibidas por lo que se lanzó una campaña de “100 días de esfuerzo extraordinario y victoria” para aumentar la molienda, mejorar el rendimiento industrial y usar mejor la capacidad disponible; a fines de marzo se informó un aumento productivo del 29% respecto a 2007 (Granma, 5/II/2008 y 19/III/2008).[7] La demanda interna toma 700.000 toneladas y dejó sólo 400.000 para exportar en 2007, por lo que Cuba tuvo que importar 250.000 toneladas de Colombia y Brasil (Frank, 2008).

Manufacturas principales. En 2007 la producción de cuatro de cinco manufacturas que jugaron un papel crucial en el proceso de industrialización y sustitución de importaciones, estaba considerablemente por debajo del nivel de 1989: 9% en acero,[8] 50% en cemento, 86% en textiles y 96% en fertilizantes. La producción para consumo interno de zapatos y jabón de lavar era del 75% y del 59% menor, respectivamente, a la de 1989. Sólo la producción de puros, una exportación tradicional, había aumentado un 38% sobre el nivel de 1989, pero se reportó que el suministro de puros y cigarrillos para consumo interno era un 63%-75% más bajo que lo normal (Tribuna de La Habana, 18/III/2007).

Electricidad. La generación de electricidad cayó un 28% durante lo peor de la crisis y luego se recuperó y estancó hasta 2006, lo cual contradice la evidencia empírica que el PIB crece a un ritmo mucho menor que el consumo de electricidad. Fidel proclamó el año 2006 como “Año de la Revolución Energética” y vaticinó que Cuba sería un modelo de energía para el mundo: habría un millón adicional de kilowatios, cuatro veces más de la capacidad instalada; las seis plantas termoeléctricas (la mayoría con 65 años y derrochadora) sería sustituida gradualmente por 265 motores diesel, combinados con 4.518 “grupos electrógenos” (pequeñas plantas eléctricas autónomas de emergencia instaladas en todo el país, integradas y sincronizadas con la red eléctrica nacional; si ésta falla, aquéllos comienzan a funcionar y mantienen el servicio), así como nuevas plantas de gas natural; los aparatos electrodomésticos, bombillas eléctricas incandescentes y estufas de keroseno derrochadores serían cambiados por otros ahorradores; 2 millones de enchufes eléctricos,1,5 millones de conexiones caseras, 12.400 transformadores y 16.000 postes eléctricos serían sustituidos; habría electricidad más que suficiente, se terminarían los apagones después del 1 de mayo, y se ahorrarían 1.000 millones de pesos. Fidel estimó inicialmente el coste de este programa en 1.200 millones de euros pero lo redujo sustancialmente después (Granma, 24 y 30/XII/2005). Al comienzo de 2006 se quejó de que “los estrategas del Ministerio de la Industria Básica y del sindicato eléctrico, aferrándose a dogmas y criterios erróneos, afirmaban que la sincronización era irrealizable e insistían que la manera de solucionar el problema energético era comprar plantas termoeléctricas nuevas. ¡Qué locura colosal!” También argumentó que el coste de una sola planta termoeléctrica era 350 millones y con menos de eso podrían comprarse todos los grupos electrógenos (Castro, 2006).

La generación de electricidad aumentó y estableció un record histórico en 2007, superando en un 13% el nivel de 1989, aunque igual por habitante. Pero se han identificado algunos defectos graves del nuevo programa energético: es un paliativo a corto plazo pero no una solución a largo plazo porque las plantas termoeléctricas envejecidas (erosionadas por el uso del petróleo pesado y con alto contenido sulfúrico de Cuba) se deteriorarán cada vez más y se romperán, poniendo una carga superior enlos grupos electrógenos, los cuales se volverán insuficientes y el sistema entero se colapsará; los grupos electrógenos requieren un mantenimiento muy frecuente; el combustible diesel requerido porlos grupos electrógenosdispersos en toda la isla tendrá que ser transportado por una flotilla de tanques, además el diesel es más costoso que el petróleo y su consumo aumentará con la creciente operación de los electrógenos; las estufas eléctricas y los electrodomésticos nuevos aumentarán el consumo y, si el sistema eléctrico falla, los alimentos se pudrirán y no se podrá cocinarlos; el gobierno no podrá cobrar el coste de un cuarto de los nuevos electrodomésticos vendidos a la población por un valor de 300 millones de euros; los conductores y estructuras eléctricos son robados con frecuencia (2.094 sólo en 2005) y un hurto similar puede perpetrarse con loselectrógenos (Trabajadores, 15/V/2007; Mesa-Lago, 2007).

La ministra de la Industria Básica, Yadira García, proclamó que la promesa de Fidel que se terminarían los apagones se había cumplido y el ministro Rodríguez reportó que los cortes eléctricos se redujeron un 87,5% en 2007 respecto a 2005. Pero sólo un tercio de los grupos electrógenos ha sido instalado, el voltaje en las horas pico disminuye perceptiblemente, han estallado transformadores y a mediados de 2006 y comienzos de 2007 se reportaron apagones en La Habana, Matanzas y Pinar del Río (Mesa-Lago, 2007). Evaluando 18 meses de la “Revolución Energética”, el vicepresidente Carlos Lage reconoció que 1.200 millones de toneladas diesel son consumidas a un costo muy alto, el suministro de combustible sigue siendo vulnerable, el consumo de electricidad podría ser cortado y los ahorros son insuficientes (Juventud Rebelde, 4/VI/2007). Una periodista oficial afirmó que aún es prematuro evaluar el impacto global del programa en la reducción del derroche eléctrico, el coste y la calidad del servicio; las interrupciones continúan siendo altas en la nación (el 91% de las fallas son en circuitos secundarios y hogares donde ya se ha implantado el plan), y aún está pendiente la instalación de cables de entrada a 2,3 millones de casas, el reemplazo de decenas de miles de kilómetros de conductores, la construcción del 45% de las subestaciones, el 63% de los circuitos secundarios, el 41% de los transformadores, el 48% de los postes eléctricos, el 53% de los breakers y el 50% de los contadores eléctricos. Las zonas con bajo voltaje han aumentado recientemente debido al envejecimiento y deterioro de la red central y la instalación de nuevos equipos en agencias estatales y hogares, lo cual es un problema porque muchas familias ahora dependen de la electricidad para refrigerar y cocinar los alimentos (Mayoral, 2007).

2. Transporte

El número de pasajeros transportados cayó en un 84% en 1986-1995 (de 3,2 millones a 533.800) y aunque aumentó a 1,6 millones en 2007 aún era la mitad que en 1986, además sólo el 43% era transportado “por medios convencionales” y el resto por “medios alternativos” como tracción animal y humana (Pérez Villanueva, 2007a; ONE, 2008). A fines de 2007 se habían recibido 806 de los 8.000 autobuses chinos; sólo había 395 autobuses públicos funcionando más que en 2006 y el número de pasajeros aumentó un 5%, mientras que los pasajeros por ferrocarril cayeron un 4% y por avión un 14% (Granma, 28/XII/2007; ONE, 2008). Según el ministro del Transporte, el déficit acumulado es tan grande que la situación no ha mejorado con la importación de buses, el equipo no se mantiene adecuadamente y los trabajadores no han sido entrenados para manejarlo (AFP, La Habana, 17/III/2007). También hay frecuentes ataques y daños a los vehículos y cementerios de buses por accidentes y falta de piezas de repuesto.

3. Agricultura

En 2007, el 19,6% del empleo estaba en la agricultura y la pesca, que sólo generó el 4,2% del PIB, por lo que su productividad es bajísima (ONE, 2008). La producción en el sector agropecuario y pesca disminuyó un 11,6% en 2005 y un 6% en 2006 pero se informa que aumentó un 23,4% en 2007.[9] Sin embargo, la producción en 2006-2007 en cinco productos importantes estaba aún muy por debajo del nivel en 1989: 12% en huevos, 18% en arroz (se importa el 75%), 33% en tabaco en rama (en contraste con el aumento en la producción de puros), 56% en cítricos (antes una exportación importante) y 57% en leche de vaca. El número de las cabezas de ganado vacuno, que en 1967 era de 7 millones, declinó constantemente a 4,9 millones en 1989 y 3,7 millones en 2006, un 24% inferior al nivel de 1989 y un 47% por debajo de 1967; el número de cabezas por habitante cayó de 0.83 a 0.33 en 1989-2006, lo cual explica la caída drástica en la producción de carne y leche de vaca (Mesa-Lago, 2007). La cosecha de café de 2007-2008 fue de 4.400 toneladas, un 85% inferior a la de 1989 (Granma, 12/III/2008). Por el contrario, la producción de tubérculos aumentó y alcanzó su cenit histórico en 2004 pero declinó en 2005-2007; en el último año estaba un 117% sobre 1989 pero un 24% por debajo de 2004. La producción de hortalizas y frijoles en 2007 era respectivamente seis y cuatro veces la de 1989; no obstante dicha producción y la de tubérculos está sobrestimada porque incluye desde el año 2000 un “estimado de producción de patios y parcelas y de autoconsumo… en cooperativas y campesinos privados” (CEPAL, 2007a).

Tradicionalmente, el gobierno ha culpado a factores externos, como el embargo de EEUU y el clima, por el pobre desempeño agrícola: (1) las importaciones de forraje para el ganado y las aves de corral cayeron un 52% en 1989-2000 y afectaron la producción de carne y productos lácticos, pero han aumentado desde 2002 con compras a los EEUU; (2) tres huracanes en 2005 (Dennis, Katrina y Wilma) causaron pérdidas severas, particularmente en cítricos, tabaco, café y aves de corral, pero aunque no hubo ningún huracán y adecuada precipitación en 2006, la producción agrícola disminuyó; (3) la sequía severa en 2004-2005 causó pérdidas cercanas a 1.000 millones de pesos; y (4) las lluvias copiosas en 2007 dañaron la cosecha de azúcar, pero ya hemos analizado los factores internos que contribuyeron a esa falla.

Sin embargo, una serie de artículos publicados en Cuba en 2006-2007, identifican causas sistémicas de la disminución de la producción agrícola. Primero, a pesar de la reforma agraria de 1993, la estructura de la tierra y la propiedad continúan siendo ineficaces y carentes de incentivos: el 55% de la tierra agrícola todavía está bajo empresas del Estado; otro 26% son antiguas granjas estatales transformadas en Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), pero heredaron deudas y equipo obsoleto del Estado, sus miembros no fueron consultados cuando la transformación ocurrió ni tampoco entrenados y continúan comportándose como empleados del Estado (no se sienten dueños), el gobierno dirige la producción con escasa participación de los miembros y compra virtualmente toda su producción por debajo del precio de mercado, sus ventas a los mercados agrícolas libres tienen un tope de precio y son únicamente el 3,5% del total de ventas en dichos mercados, sólo el 44% de ellas son rentables y el resto requiere subsidios estatales;[10] otro 6,3% de la tierra está en Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) cuyo número ha disminuido bajo la carga de deudas y falta de ganancias; el 8,2% de la tierra la tienen Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS), también bajo fuerte control estatal y que carecen de tractores o su equipo está roto; y el 4,5% restante la cultivan granjeros privados que producen dos tercios de los alimentos, y con un rendimiento mayor que las tierras estatales y de las UBPC (los rendimientos agrícolas globales están por debajo del promedio mundial salvo en dos cultivos). En segundo lugar, el sistema de compras forzadas del Estado (“acopio”) es un monopolio que funciona como intermediario que “compra barato y vende caro”[11] y está afligido por fallas graves: (a) extrae una ganancia promedio del 29% y tanto como el 41% en plátanos de baja calidad comprados a los productores y vendidos como de primera calidad a los minoristas; (b) retrasa los pagos a los productores acumulando deudas enormes; (c) fija precios mensuales de una manera rígida por los consejos provinciales, tiene información pobre sobre inventarios y demanda, y no reduce los precios aún cuando el producto es de mala calidad y no se vende, por lo tanto se pudre (un experto debe evaluar si se reducen los precios pero a menudo no hay teléfono para llamarlo y, cuando llega, el producto ya está podrido); (d) tiene almacenaje y pesas inadecuados, así como equipo viejo de transporte, parte del cual está roto o carece de gasolina, baterías, neumáticos, etc.; y (e) proporciona magros insumos a los productores (fertilizantes, semillas, combustible, machetes, botas y guantes) totalmente insuficientes para que cumplan las metas de producción. Tercero, hay pérdidas sustanciales causadas por defectos de organización, por ejemplo, millones de litros de leche se descompusieron en 2007 debido a retrasos en la recogida, carencia de botellas, control deficiente y el éxodo de trabajadores ganaderos experimentados. Cuarto, el 39% de la tierra previamente sembrada de azúcar de caña que supuestamente debió transferirse a la producción de alimentos está ociosa y cubierta de marabú; además los sistemas de riego se descapitalizaron (Borrego, 2006; González, 2006; Nova, 2006, 2007; Pagés y Castaño, 2006; Martín y Pérez, 2007; ONE, 2007).

Pescados y mariscos. La captura llegó a 244.000 toneladas en 1986, decreció a 192.000 en 1989 y 61.199 en 2007, un 68% por debajo de 1989 y un 75% inferior al pico de 1986 (hubo un incremento en 2007 fundamentalmente en pescado en la acuicultura, pero una fuerte caída en el camarón). La flota pesquera ha envejecido y está plagada por una deuda alta, falta de liquidez, baja credibilidad entre los acreedores, problemas tecnológicos, altos precios del petróleo y daños inflingidos por huracanes y la crisis energética. A fines de 2006, la Comisión Europea encontró deficiencias e insuficiente vigilancia de contaminantes en los productos pesqueros cubanos y solicitó al gobierno mejorar los controles sanitarios (EFE, Bruselas, 24/XI/2006).

C. Indicadores del sector externo

Los indicadores del sector externo se muestran en el Cuadro 3 pero su disponibilidad ha disminuido en años recientes: las últimas cifras completas del comercio de bienes fueron publicadas en 2004; las exportaciones de níquel cesaron después de 2002; la serie completa de la balanza de pagos se suspendió en 2001 y sólo hay datos parciales para 2005-2006 y nada para 2007; y las cifras sobre inversión directa extranjera se pararon después de 2001 (ONE, 2006, 2007, 2008). Las series de CEPAL sobre la balanza de pagos son incompletas y contradictorias, y también hay problemas con la serie de relación de precios del intercambio.

Cuadro 3. Indicadores Externos de Cuba, 1989 y 2000-2007 (en miles de millones de pesos, a menos que se especifique)

Indicadores1989200020012002200320042005200620072007/1989
Exportaciones5,41,71,61,41,72,22,02,93,7-31
Importaciones8,14,84,84,14,65,67,59,510,125
Balanza comercial-2.7-3,1-3,2-2,7-2,9-3,4-5,5-6,6-6,4137
Deuda externa (1)6,211,010,910,911,312,012,615,415,8154
Nº negocios extranjerosn.d.392400403342313258236n.d.-41(2)

(1) En miles de millones de dólares.
(2) Comparado con 2002.

Fuente: Cuba CCE 1991, ONE 2001 a 2008; CEPAL 2000a a 2007a, 2006b, 2007b; número de negocios extranjeros de Pérez Villanueva (2007b); deuda 2007 de ICCAS 2008 (excluye deuda con Venezuela).

1. Balanza comercial de bienes

El valor de las exportaciones de bienes se desplomó durante la crisis y estuvo estancado en 2000-2003, luego creció pero en 2007 estaba un 31% por debajo del nivel de 1989 (como porcentaje del PIB, las exportaciones cayeron del 27,5% al 8% en 1989-2007). Por el contrario, el valor de las importaciones de bienes ascendió mucho más rápido y en 2007 estaba un 25% sobre 1989.[12] El déficit del comercio de bienes alcanzó récords históricos sucesivos con un cenit de 6.598 millones de dólares en 2006 y aunque disminuyó ligeramente a 6.381 millones en 2007 (4.710 y 4.400 millones de euros) aún estaba un 137% por encima de 1989. Estas cifras ratifican la debilidad tradicional del sector externo que después de 18 años de transformaciones económicas no ha logrado el equilibrio en la balanza comercial de bienes. Además, Cuba ya no recibe los préstamos a largo plazo y con bajísimo interés que la URSS le otorgaba automáticamente para cubrir el déficit comercial anual, y que no fueron pagados. Según Marquetti (en Pérez Villanueva, 2004), para recuperar el nivel de 1989 las exportaciones tendrían que crecer a una tasa anual del 20%-30% en cinco años, algo que considera improbable debido al desempeño pasado, las proyecciones de crecimiento para 2010 y factores estructurales difíciles de corregir.[13]

2. Relación de precios del intercambio

Con base en el año 1989, CEPAL estimó un deterioro de los términos de intercambio comercial del 55,6% en 2004; luego cambió la base al año 2000 y en 2004 el deterioro se redujo al 4,7%; en el último informe y con la misma base de 2000 el deterioro se trocó en una mejora del 33% en 2004 y del 60,8% en 2006 (CEPAL, 2000a a 2007a). En 2004 los precios crecientes del petróleo y los alimentos importados no fueron compensados por los incrementos de precios del níquel, mientras que los precios del azúcar continuaron relativamente bajos, por lo que es cuestionable la mejoría del 33%. Pero esta situación cambió a partir de 2005, pues a través de los acuerdos económicos-comerciales con Chávez, Cuba recibe subsidios sustanciales; por ejemplo, Venezuela le envía 100.000 barriles de petróleo diarios a un precio preferencial de 27 dólares mientras que el precio mundial del barril promedió 65 dólares en 2006 y 75 dólares en 2007, equivalente a un subsidio de 2.500 millones de dólares en 2007 (1.700 millones de euros).[14] Además, el precio del níquel se disparó en estos años y también aumentó el precio del azúcar aunque Cuba no pudo aprovechar esto último debido a sus bajísimas cosechas. El aspecto negativo principal es el incremento en el precio de los alimentos que Cuba importó por valor de 1.200 millones de euros en 2007, un aumento del 27% sobre 2006 resultante de precios –no volúmenes– mayores (AFP, La Habana, 31/XII/2007). A pesar de esto, no hay duda que ha ocurrido una mejora en los términos de intercambio.

3. Composición del comercio

La participación del azúcar en el valor de la exportación total disminuyó constantemente del 73% al 8% en 1989-2006 debido a la caída drástica en el volumen exportado a pesar del reciente aumento del precio mundial. Ya no se publica el valor de las exportaciones de níquel por separado sino el valor agregado de la exportación de minerales (donde el níquel es el componente principal), que cual creció del 35% al 48% en 2003-2006, principalmente por el aumento del precio mundial del níquel ya que su producción y volumen exportado se estancó. Las participaciones de otras exportaciones tradicionales declinaron en 2003-2006: el tabaco del 12,8% al 8,6%, los pescados y mariscos del 8,1% al 2,3% y los cítricos del 0,6% al 0,2%. La participación de una exportación no tradicional, los productos farmacéuticos, aumentó del 3,6% al 5,9% mientras que la de cemento disminuyó del 2% al 1,4%[15] (ONE, 2007). A pesar del alegado crecimiento substancial de las exportaciones biotecnológicas, el Anuario Estadístico de Cuba no publica esas cifras. Según Monreal (2004), a comienzos de los años 90 Cuba pronosticó que la industria biotecnológica se convertiría en líder de exportación, pero las expectativas se han reducido considerablemente en años recientes. Pérez Villanueva (2006) afirma que la exportación de productos químicos farmacéuticos cayó desde 1995 y aún está muy lejos del potencial que tenía en 1989 salvo en vacunas. A pesar de los cambios en la composición de las exportaciones, el 68% de estas en 2006 eran materias primas tradicionales típicas de países en desarrollo (níquel, azúcar, tabaco, pescado y frutas), mientras que sólo una minoría eran productos manufacturados o semi-manufacturados.

Ocurrieron cambios importantes en la composición de las importaciones en 1989-2006. La participación en la importación total ascendió en alimentos del 13% al 14% (por la caída en la producción interna) y en manufacturas del 14% al 20% (debido a la desindustrialización); por el contrario, los combustibles disminuyeron del 32% al 24% (por el subsidio venezolano al precio del petróleo), los productos químicos del 10% al 7%; y la maquinaria y el equipo de transporte del 31% al 24% en 1989-2005 pero aumentó al 32% en 2006 por la compra de generadores diesel y autobuses (CCE, 1991; ONE, 2007). El pobre desempeño agrícola ha requerido importaciones masivas de alimentos y agravado el déficit del presupuesto y la balanza comercial. Cuba importa 84% del alimento de la cesta básica de consumo (el rubro más importante después del petróleo): 58% de las calorías, 62% de las proteínas, 43% de origen animal y 71% de origen vegetal (Granma, 26/II/2007; Nova, 2007). Pérez Villanueva (2004, 2006) afirma que los alimentos, combustibles y medicamentos han mantenido una participación mayor al 60% en el total de las importaciones y toman el 80% de los ingresos en divisas, “sin posibilidad en el corto plazo de cambiar esta situación”.

4. Socios comerciales

Después del colapso del campo socialista, Cuba diversificó de manera notable sus lazos comerciales. En 2006 las participaciones de los principales socios en el comercio total eran: Venezuela 26,4% (excluyendo exportaciones de servicios), China 14,9%, España 8,2%, Canadá 7,3%, Holanda 6,9%, Alemania 5,5%, EEUU 4%, Brasil e Italia 3% cada uno, Rusia 2,4% (un declive desde el 65% con la URSS en 1989) y Francia 2% (ONE, 2007; las cifras de 2007 no estaban disponibles en marzo 2008). Venezuela y China combinadas tomaron el 41% del comercio total de Cuba mientras que las participaciones de todos los otros países decrecieron en 2006.

Venezuela es el principal socio comercial (se reporta un incremento del 30% en 2007), y juega el papel de gran subsidiador que la Unión Soviética desempeñó en 1960-2000. A través de numerosos acuerdos comerciales y económicos firmados con Cuba en 2004-2007, Venezuela ha comprometido alrededor de 3.000 millones de euros: más de 1.000 millones para terminar 335 proyectos que incluyen exploración y extracción de petróleo, construcción de un cable submarino entre los dos países, edificación y reparación de puertos y barcos, tres hoteles con 2.872 habitaciones, suministro de equipo de comunicaciones y ferrocarril; 500 millones en la planta de ferroníquel de Camariocas; unos 450 millones en la refinería de petróleo en Cienfuegos; por lo menos 200 millones en agricultura, industria e infraestructura; 68 millones en construcción de viviendas; y cantidades no reveladas para construir una planta termoeléctrica en Mariel, así como una empresa conjunta con Cuba y China para producir acero inoxidable, y subsidiar 100.000 turistas venezolanos anualmente en Cuba (Mesa-Lago, 2007). Antes de que Chávez perdiera el referendo de diciembre de 2007, Fidel advirtió de las consecuencias nefastas que ese descalabro acarrearía a Cuba. Para evitar una repetición del devastador impacto del colapso de la URSS y un segundo Período Especial, Raúl ha buscado otros socios comerciales: Angola, Azerbaiyán, Guinea Ecuatorial e Irán para suministrar petróleo (y créditos iraníes); Brasil otorgó 670 millones de euros en crédito e inversión en 2008; y México renegoció la deuda cubana de 280 millones con Bancomex (a 15 años con cinco de gracia y el 6% de interés) y otorgó un crédito por 16 millones para aumentar el comercio que había caído a la mitad (Reuters, La Habana, 14/III/2008). Estos son pasos positivos pero será extremadamente difícil reemplazar a Venezuela si Chávez pierde el poder o los precios del petróleo caen significativamente debido a una recesión mundial. Por el contrario, si Cuba descubre yacimientos de petróleo extensos, con calidad adecuada y rentabilidad, reduciría notablemente su dependencia sobre Venezuela.

China es el segundo socio comercial como resultado de los acuerdos firmados en 2004-2007 que incluyeron una posposición por 10 años del pago de obligaciones cubanas, un crédito por 150 millones de euros para comprar productos chinos (autobuses, refrigeradores y alimentos) y establecer una empresa mixta en biotecnología. Pero la inversión de 400 millones para terminar la planta de Camariocas fue cancelada (Chávez asumió ésta y aumentó la suma), y la promesa de invertir 880 millones para explotar el enorme yacimiento de níquel en San Felipe no se ha materializado, aunque China retiene el derecho, impidiendo a Cuba buscar otro inversor. Desde 2007 Cuba debería exportar 400.000 toneladas de azúcar a China, algo imposible debido a que sólo tenía esa cantidad para exportar y numerosos compromisos; la principal exportación es níquel. Hay otros problemas en la relación: los precios de las mercancías chinas son mayores que en otros países (lo que explicaría que no haya llegado la gran mayoría de los autobuses y que Cuba esté comprándolos en otras partes); Cuba tiene que tratar con intermediarios que ganan una utilidad y el 60% de las empresas chinas están en manos privadas, lo cual restringe la capacidad estatal de ayudar a la Isla, y las tasas de interés son iguales a las aplicadas por el gobierno a sus empresas y Cuba solicita un interés más bajo (Fornés, 2007).

El embargo de EEUU ha sido repudiado de manera virtualmente unánime por las Naciones Unidas a través de muchos años y su endurecimiento bajo la Administración Bush se ha criticado incluso por muchos cubano-americanos que no pueden viajar a Cuba sino cada tres años, y sufren restricciones en el envío de remesas. Ha sido una política inefectiva y utilizada por el gobierno cubano para justificar sus errores de política económica y sus efectos nocivos. El embargo crea dificultades pero ya no constituye el problema económico fundamental,[16] puesto que la Isla sostiene comercio y recibe inversión de muchísimos países. Además, el embargo se flexibilizó desde 2001 con la aprobación de exportaciones norteamericanas de alimentos que sobrepasaron los 1.900 millones de euros acumulados hasta 2007, convirtiendo a los EEUU en el séptimo socio comercial y principal suministrador de alimentos. El problema fundamental es la incapacidad del sistema económico de Cuba para incrementar la producción a fin de satisfacer sus necesidades internas y generar exportaciones.

Cuba no tiene membresía plena en las principales asociaciones comerciales en la región (Mercado Común Centroamericano, Tratado de Libre Comercio de América del Norte y MERCOSUR[17]) y ha sido excluida del Tratado de Libre Comercio de las Américas, pero junto con Venezuela, Bolivia y Ecuador ha lanzado la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Cuba se incorporó al CARICOM pero su comercio con los países miembros del Caribe constituyó sólo el 0,8% de su comercio total en 2006 (ONE, 2007). La condena de 75 disidentes pacíficos en 2003, justo cuando había negociaciones con el comisionado para el Desarrollo y Ayuda Humanitaria de la UE, Louis Michel, creó una crisis que impidió la entrada de Cuba en el Acuerdo de Cotonou y el acceso al fondo de ayuda de 10.000 millones de euros; la UE suspendió la ayuda económica a Cuba y le impuso sanciones políticas. En 2005 la UE suspendió las últimas y en 2006 España inauguró una política de diálogo, negociación del pago de la deuda cubana e incremento del comercio.[18] Michel regresó a Cuba en marzo de 2008 y sostuvo conversaciones con altos dirigentes cubanos (no se entrevistó con los disidentes), los cuales han puesto como condición para reanudar el diálogo que la UE elimine definitivamente las sanciones.[19]

5. Deuda externa

La deuda externa en divisas saltó un 155% entre 1989 y 2007 (de 6.000 millones a 15.800 millones de dólares), principalmente debido a la acumulación del interés sobre el capital no pagado y la depreciación del dólar, a más de la nueva deuda contraída con Venezuela y China. Cuba ha incumplido pagos con África del Sur, Bélgica, Canadá, Chile, España, Francia, Japón, México, el Reino Unido y otros. A fines de 2007, la deuda externa total de Cuba se estimó en 37.905 millones de dólares (el 42% en divisas y el 58% en moneda no-convertible con Rusia y otros antiguos países socialistas[20]), equivalente a 3.410 dólares por habitante, tres veces el promedio latinoamericano de 1.173 dólares (cálculos del autor basado en la deuda cubana de ICCAS, 2008, y población de ONE, 2008, deuda y población latinoamericanas de CEPAL, 2007b y 2007c). Como porcentaje de las exportaciones de bienes y servicios en 2004 (el último año disponible), una medida de uso frecuente por las instituciones financieras para determinar la capacidad de pago, sólo la deuda en divisas cubana equivalió al 213%, comparada a un promedio regional del 138% (CEPAL, 2006b). La deuda a corto plazo disminuyó al 27% en 2006 mientras que la deuda a mediano y largo plazo aumentó al 73%, porque la deuda con Venezuela es a largo plazo,[21] y se ha refinanciado la deuda a corto plazo anterior, así como los nuevos créditos a mediano plazo (Soberón, 2005; CEPAL, 2006a). Desde 2006 Cuba separa la deuda “inmovilizada”, el 56,5% del total, la que no ha sido objeto de reestructuración desde 1986 principalmente con el Club de París, de la deuda “activa” factible a negociación, que representa el 43,5% (basado en CEPAL, 2007a, y ONE, 2007).

5. Inversión extranjera

La inversión extranjera desembolsada, acumulada de 1995 a 2002, ascendía a 2.500 millones de dólares pero no se ha publicado esa cifra más. La inversión extranjera directa (IED) no se publica desde 2001, cuando se contrajo en un 91% (de 448 millones a 39 millones de dólares); en 2006 se reportó un salto a 950 millones de dólares debido a la inversión venezolana (Pérez-López, 2007). El número de empresas mixtas con inversores extranjeros disminuyó un 41%, de 403 a 236 en 2002-2006 (Cuadro 3), mientras que el número de contratos de producción cooperada declinó el 87% en 2003-2006, de 441 a 57 (Pérez Villanueva, 2007b).[22] La IED se concentra en actividades que generan pequeñas cadenas productivas con los sectores tecnológicos, carecen de potencial duradero para una extensión importante debido a la limitación de recursos naturales (excepto el turismo), y han tenido poco impacto directo en el uso de la planta industrial instalada y de la mano de obra calificada (Pérez Villanueva, 2004). Marta Lomas, ministra de Inversión Extranjera y Cooperación Internacional, declaró en 2007: “No estamos interesados en tener muchas [empresas mixtas]… sólo en las que tengan un impacto en la economía”. Argumentó que la caída en el número de empresas mixtas se debe a que Cuba ya no necesita las firmas pequeñas y está dando prioridad a sectores estratégicos tales como energía, minería y turismo (citada por Israel, 2007). Por el contrario, Raúl declaró el 26 de julio de 2007 que estaba dispuesto a aumentar la inversión extranjera seria y dentro de los parámetros del socialismo. Afectando las operaciones financieras extranjeras es la paralización de negocios con Cuba por dos bancos suizos (UBS y Credit Suisse) debido al escándalo de UBS en 2005 y al alto coste de ejecutar las normas legales sobre depósitos. También el cierre de cuentas bancarias en dólares por clientes con doble ciudadanía por tres bancos canadienses (Royal Bank of Canada, Bank of Nova Scotia y Toronto Dominion Bank), y el cierre de los bancos ING y British Barclays (Sontag Zeitung, Ginebra, 12/XI/2006; Reuters, La Habana, 6/VII/2007).

6. Dualidad monetaria y tasa de cambio

La “dualidad monetaria” del peso “nacional” y el peso “convertible” o CUC (realmente no es convertible porque su valor no se determina en el mercado internacional sino unilateralmente por el gobierno) fue introducida en 1994 debido a la fortísima depreciación del peso y la autorización del dólar como moneda de curso legal, de ahí que parte de la economía funcionase en CUC, parte en peso y parte en dólar. En 2004 el dólar dejó de ser moneda de curso legal, aunque la población puede poseerlo, pero sólo el CUC es aceptado por las entidades del Estado, incluyendo las tiendas en divisas (TRD). Al cambio de dólares por CUC se le carga un gravamen de 10%, pero no al cambio de euros, dólares canadienses, libras esterlinas y francos suizos. Desde marzo de 2005 el CUC se cambia por 24 pesos y se compra por 25 pesos nacionales, con un peso extra cargado por comisión. En abril de 2005, el valor del CUC en relación al euro, el dólar y otras divisas fue aumentado en 8%, dejando igual la tasa CUC/peso nacional (Mesa-Lago 2007). Otro aumento de 8% fue implementado en abril de 2008 revaluando el CUC respecto a todas dichas divisas, además se carga un margen comercial en torno a 3,5%; la tasa CUC/peso nacional continúa inalterada (Acuerdo 15, 2008). Actualmente hay una fuerte discusión interna sobre la eliminación de la “dualidad monetaria” (ver II-E y III-A-4).

7. Turismo

El número de turistas creció de 270.000 en 1989 a 1,8 millones en 2000, se estancó en 2001, declinó en 2002 (debido al 9/11), ascendió a 2,3 millones en 2005 y disminuyó a 2,1 millones en 2007, aún 8 veces el nivel 1989 (Cuadro 4). El ingreso bruto por turismo incluye el costo de los insumos importados (entre 28% y 39%) que debe deducirse para calcular el ingreso neto; el ingreso bruto fluctuó en 1989-2007, pero en el último año fue de US$2.236 millones (1.500 millones de euros), 13 veces el nivel de 1989. La metas de 2,5 millones de turistas fijada para 2006 y de US$2.600 millones de ingreso bruto fijada para 2002, aún estaban 14% por debajo en 2007. El número de habitaciones turísticas más que se duplicó en 1989-2006 (de 21.400 a 48.700) pero la tasa de ocupación disminuyó de 74,3% a 44,8% en 2000-2007 y el promedio de gasto diario por turista bajó 45% en 2003-2006. Los principales países de donde vienen los turistas son: Canadá (31%), Inglaterra (10%), España (6%, una caída de 28% en 2007), Italia (6%) y Alemania (5%) (ONE 2008).

Cuadro 4. Indicadores de Turismo en Cuba, 1989 y 2000-2007

Indicadores198920002001200220032004200520062007
Miles de visitantes2701.7741.7751.6861.9052.0482.3192.2212.152
Ingreso bruto (millones US$)1681.9481.8401.7691.9992.1142.3402.0562.236
Miles de habitaciones21,438,140,241,343,745,246,648,7n.d.
Ocupación (%)an.d.74,364,759,761,863,563,646,5d44,8
Promediogasto diario (US$) bn.d.168,6163,6168,7175,0108,496,9n.d.n.d.

aSerie cubana sobre “establecimientos de alojamiento”; la CEPAL (2002, 2003a a 2006a) da cifras diversas en sus publicaciones: 60,7% en 2000, 58% en 2001, 53% y 57% en 2002, 55% y 58,5% en 2003, y 55,7% en 2005.
b Serie de CEPAL pero con diversas cifras: una muestra una caída de 18% en los gastos en 1997-2002, de US$184 a US$151 (CEPAL 2002, 2003a); otra exhibe cifras mayores desde 2001, pero aún así estancamiento virtual en 1998-2003, de US$174 a US$175 (CEPAL 2004a, 2005a).
d Cuba dio primero 60,7% pero luego redujo la cifra (ONE 2007, 2008).

Fuentes: Cuba CCE 1991, ONE 2001 a 2008; CEPAL 2005a a 2007a.

El turismo cubano fue siempre barato pero los visitantes y la ocupación caen y los turistas gastan cada vez menos. CEPAL (2006b, 2007a) atribuye estos problemas a un costo superior de los paquetes turísticos de Cuba sobre el de otros países del Caribe (Cancún y la República Dominicana ofrecen mejor servicio a menor costo), insuficientes servicios de hotelería y la apreciación del CUC;[23] mientras que Monreal agrega la disminución de la inversión y baja prioridad al sector (entrevista de García 2007a). Además entre 2005 y 2007 hubo una caída de 100.000 a 30.000 visitantes cubano-americanos por las restricciones impuestas por la administración de Bush, así como de 102.000 a 11.000 pasajeros de cruceros por una crítica de Fidel a los cruceros combinada con la compra de una compañía española por Royal Caribbean que canceló las paradas en Cuba (AP, La Habana, 23 enero 2008). En 2006 la Asociación Canadiense de Agentes de Turismo se quejó al Ministerio de Turismo de Cuba por servicios inadecuados, robos en hoteles y aeropuertos, costos crecientes y cancelaciones de viajes (Encuentro en la Red, 26 abril 2006). La mayoría de los hoteles fue construido en los años 90 y ha recibido poca reparación y mantenimiento así que está en muy mal estado; Cuba tiene uno de los índices de retorno más bajos en la industria, y la epidemia de dengue de 2007 asustó a los visitantes (Reuters, La Habana, 25 enero 2007; El Economista, 7 julio 2007). Para enfrentar la caída en el turismo, el gobierno cubano ha anunciado una inversión de 185 millones de pesos destinada a mejorar los hoteles y aeropuertos y un corte de 20% en los cargos de aterrizaje a las aerolíneas.

8. Balanza de pagos

Cuba no ha publicado un cuadro completo de la balanza de pagos desde 2001 (ONE 2005). Las cifras más recientes de CEPAL (2007a) para 2005 omiten las exportaciones e importaciones de servicios, los que han sido calculados por el autor: el enorme déficit en la balanza de bienes (5.164 millones de pesos) no fue compensado por el superávit en la balanza de servicios, principalmente turismo y servicios de profesionales en el exterior (4.240 millones), a pesar de su aumento en 56% sobre 2004; el déficit total de la balanza comercial aumentó a 924 millones y el déficit en la cuenta corriente a 154 millones; la balanza global disminuyó a 346 millones, 62% menos que en 2004. La reconstrucción parcial del autor para 2006 (basada en ONE 2007) sugiere que a pesar de otro salto grande en el superávit de la balanza de servicios (6.456 millones) éste fue aún inferior aunque muy cercano al déficit en la balanza de bienes (6.598 millones); el déficit por cuenta corriente creció a 240 millones, debido al déficit enorme de bienes, al declive en las transferencias corrientes (principalmente remesas del exterior) y al aumento en los servicios de factores (por el pago del interés de la deuda y la repatriación de ganancias); fue imposible estimar la balanza total debido a la falta de dos elementos.

La ayuda venezolana cambió la balanza de pagos cubano de déficit considerable por cuatro décadas, a superávit pequeño en 2006 (se reporta un déficit pequeño en 2007); el déficit enorme en la balanza de bienes en 2006 (6.598 millones) fue casi compensado con los servicios profesionales vendidos a Venezuela (4.456 millones) y en menor cuantía con el ingreso por turismo (2.000 millones). No se sabe cómo se miden esos servicios profesionales.[24] Según el acuerdo original entre los dos países, Cuba pagaría los sueldos de los médicos y paramédicos para financiar las importaciones venezolanas de petróleo; pero el acuerdo de 2005 cambió ese arreglo y Venezuela está pagando desde entonces a médicos y paramédicos estimados en 23.000. Los cálculos del autor indican que el salario anual medio de dichos profesionales fue de 144.000 euros, una sobrestimación obvia si se tiene en cuenta que un enfermero gana mucho menos que un médico y uno venezolano no recibe ese salario; de manera que hay un subsidio implícito en esa operación.

Cuadro 5. Estimados de la balanza de Pagos en Cuba, 2004-2006 (en millones de pesos a)

200420052006
Balanza en cuenta corriente116-154-240
Balanza comercial-208-924101
Exportaciones de bienes y servicios5.6306.999b9.850c
Bienes2.1801.9992.905
Servicios3.4505.000b6.945c
Importaciones de bienes y servicios5.8387.923b9.749c
Bienes5.0987.1639.503
Servicios740760b489c
Balanza neto de bienes-2.918-5.164-6.598
Balanza neto de servicios2.7104.2406.456
Transferencias corrientes (netas)974970278
Servicio de factores-650-200-618
Balanza en cuenta de capital800500n.d.
Balanza global916346n.d.

aCEPAL da las cifras en dólares pero al cambio paritario con el peso.
bCEPAL (2007a) dejó en blanco los servicios pero reportó un balanza positivo de servicios de 4.200 millones; los servicios fueron estimados por el autor basado en dicho balanza y cifras de CEPAL 2006a.
cONE(2007) dejó en blanco los servicios pero reportó un superávit en la balanza de servicios de 6.400 millones y además dio el total de exportaciones e importaciones de bienes y servicios lo cual permitió al autor estimar las cifras omitidas.

Fuentes: 2004-2005 from CEPAL 2006a, 2007a; 2006 from ONE 2007.

D. Indicadores Sociales

Esta sección selecciona los indicadores sociales más importantes para evaluar el estado de bienestar social (Cuadro 6). En 1989 Cuba estaba a la cabeza de América Latina y los países socialistas en la inmensa mayoría de dichos indicadores, pero la crisis provocó un severo deterioro en virtualmente todos; la recuperación ha logrado recobrar e incluso sobrepasar los niveles previos en varios indicadores pero otros continúan abatidos y hay problemas de confiabilidad estadística en algunos.

Cuadro 6. Indicadores Sociales en Cuba, 1989 y 2000-2007

Indicadores1989200020012002200320042005200620072007/1989
Desempleo abierto (%)7,95,54,53,32,31,91,91,91,8-77
Salario real (pesos)1883234333636404545-76
Pensión real (pesos)5614141416152222n.d.-61
Mortalidad infantil a11,17,26,26,56,35,86,25,35,3-52
Mortalidad materna b29,240,433,941,139,538,551,449,4c69
Viviendas por 1.000 hab.6,13,83,22,41,41,43,69,94,6-25

aPor cada 1.000 infantes nacidos vivos.
bPor cada 100.000 nacimientos.
cLa cifra preliminar es 31,1 una caída brusca que hay que confirmar.
Fuentes: CCE 1991, ONE 2001 a 2008; salario de Vidal 2007, pensión de Mesa-Lago 2008, y viviendas de Mesa-Lago basado en población y viviendas construidas de CCE 1991, ONE 2001 a 2008.

1. Desempleo

La tasa oficial disminuyó 77% de 7,9% en 1989 a 1,8% en 2007, la más baja en América Latina que promedió 8%. Pero dicha tasa está notablemente subestimada porque cuenta como empleados a varios grupos que técnicamente no lo son: trabajadores despedidos tomando cursos de recalificación, trabajadores estudiando a tiempo completo con remuneración, jóvenes matriculados en el programa “estudio como empleo”, y plantadores de verduras en sus traspatios y jardines urbanos trabajando sólo parte del tiempo principalmente para autoconsumo. Si se substrajese del empleo a dichos grupos, la tasa de desempleo aumentaría sustancialmente. Además muchos desempleados no se inscriben en las oficinas municipales de empleo porque saben que sólo les ofrecen trabajo en la agricultura (Mesa-Lago 2005b). El diario de la juventud comunista cuestionó la tasa oficial de desempleo: “Los datos de desvinculados… no son reales”, provincias como Granma se enorgullecen de “haber logrado el pleno empleo”, entonces “¿Por qué se ven tantas gentes sin trabajar en las calles?”. Una pesquisa demostró que había 18 veces más desocupados que la cifra oficial, lo que “disparó la tasa de desempleo” y “si Granma era uno de los referentes de bajo desempleo, ¿cómo estarán otras provincias que daban números más elevados?… El Ministerio del Trabajo afirma que los jóvenes no están interesados en las ofertas de sus oficinas, pero cuesta creer que 90% de los desvinculados detectados en 2006 quisieran trabajar y no encontraran opciones aceptables” (Ortiz y otros 2007). La Directora de Empleo de dicho Ministerio informa que a nivel nacional “hay 210.797 personas en edad de laborar sin interés y motivación para trabajar”, o sea, 4,3% de la PEA de 4.847.300. La ONE estima que 20% de la población en edad laboral no trabaja en La Habana; 45% de ellos realiza gestiones para trabajar pero no aceptan puestos estatales porque no les pagan bien y un negocio privado les da mas; 17% de los graduados de la enseñanza técnica en 2007 no se presentaron a los puestos ofrecidos (Granma, 9 y 21 marzo 2008; ONE 2008).

2. Salarios

A pesar de los incrementos en el salario nominal en 2005, el salario real (anualmente ajustado a la inflación) en 2007 estaba 76% por debajo del nivel de 1989. Raúl reconoció en su discurso del 26 de julio que “el salario es claramente insuficiente para satisfacer las necesidades” y prácticamente ha dejado de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual aporta según su capacidad y reciba según su trabajo, y abogó por un mejor ajuste de los salarios a los precios (R. Castro 2007a). Martínez (2007) considera que este problema debe resolverse de manera gradual y sostenible, sin esperar soluciones inmediatas y espectaculares “que sólo tienen cabida en la ignorancia y la charlatanería o el confusionismo deliberado”. Rodríguez (2007b) informa que en 2007 los salarios crecieron a un ritmo mayor que la productividad laboral, “una tendencia negativa que hay que revertir definitivamente”, y que no ha habido respuestas apropiadas y concretas a los reclamos de los trabajadores.

3. Sanidad

La mortalidad infantil fue el único indicador que declinó durante la crisis, y cayó 52% de 11,1 a 5,3 por 1.000 nacidos vivos en 1989-2007, la tasa más baja en el hemisferio después de Canadá. Esto se ha logrado obligando a toda madre embarazada a hacerse un sonograma mensual y otras pruebas para determinar si el feto es saludable; si se detecta una malformación se realiza un aborto, lo que contribuye a que Cuba tenga la tasa de abortos más alta de la región (Dorschner 2007). La tasa de mortalidad materna aumentó 69%, de 29 a 49,4 por 100.000 niños nacidos vivos en 1989-2006 pero se reporta que cayó a 31,1 en 2007. Aquí se ha practicado otra manipulación estadística: a partir de 1996 una serie nueva suprimió la mortalidad materna por “otras causas” y la comparación de las dos series en 1996-2000 demuestra que la nueva redujo la tasa en 10,6 puntos como promedio anual (Mesa-Lago 2005b); al corregir esa subestimación, la tasa de 2007 aumenta a 41,7, siendo 43% superior a la de 1989. La tasa de habitantes por médico disminuyó de 276 a 158 en 1990-2006 (ONE 2007) y es la más baja de la región, pero 37.500 galenos (la mitad del total) trabajan en el extranjero (Rodríguez 2007b); al substraer esos médicos, la tasa aumenta a 330 en 2006, 20% mayor que en 1989. Dicho éxodo ha provocado una caída importante en el acceso a la atención primaria y listas de espera prologada especialmente para cirugía. Según el Vice-Ministro de Salud Pública Joaquín García, en estomatología “no se ha alcanzado al terminar 2007, la producción de prótesis dentales que había 18 años antes” (AFP, La Habana, 6 diciembre 2007). Hay una severa escasez de medicinas, sólo disponibles en TRD; 80% de la red de agua potable está en estado “malo o regular” y el tratamiento de aguas residuales y la red de alcantarillado se han deteriorado severamente (Bohemia, La Habana, 9 noviembre 2007; Opciones, La Habana, enero 2008). El número de camas de asistencia médica se redujo 19% en 1995-2006 (ONE 2007); Rodríguez (2007b) reporta que 45 policlínicos han sido reparados y ampliados pero “la calidad de los servicios de salud no se corresponde con los recursos que el país les destina”.

4. Pensiones de Seguridad Social

A pesar de los incrementos enpensiones nominales en 2005la pensión realpromedio en 2006 estaba 61% por debajo del nivel de 1989. Esas pensiones magras tomaron 6% del PIB y 13% del presupuesto estatal en 2007 y ambos porcentajes seguirán creciendo. Según Rodríguez (2007b) más del 16% de la población supera los 60 años y por dos años consecutivos ha decrecido la población que es la segunda más envejecida en la región, por lo que se necesitan medidas para estimular el crecimiento de la natalidad y dar atención a los ancianos. El ingreso por contribuciones pagadas por las empresas es insuficiente para financiar los gastos de pensiones, el déficit relativo al PIB creció de 1,3% a 2,5% en 1986-2006 (Mesa-Lago 2008).

5. Educación

La matrícula en la educación a nivel medio aumentó notablemente y hubo una explosión a nivel superior. La matrícula universitaria saltó 172% en 1989-2007 pero concentrada en humanidades y ciencias sociales (3.360%), medicina (1.131%) y pedagogía (724%); por el contrario sólo aumentó 12% en agricultura y 27% en carreras técnicas mientras que decreció 40% en ciencias naturales y matemáticas (ONE 2007). La inversión enorme en carreras humanísticas y en pedagogía, contrastada con el déficit en carreras cruciales al desarrollo, es una asignación ineficiente y creará problemas en el futuro. Más aún, según el Ministro de Educación Superior Luís Ignacio Gómez hay una seria escasez de maestros porque muchos han abandonado la profesión por el bajo salario, lo cual obligó a crear el programa de maestros “emergentes” primarios (26.000) entrenados en 8 meses y luego puestos a cargo de un “tutor” para cada 4, en la práctica cada 10, y a veces el tutor es también un “emergente” (Juventud Rebelde, 5 agosto 2007; Granma, 24 octubre 2007). Muchos médicos también se han desplazado a otras ocupaciones debido al bajo salario que perciben, perdiéndose la costosa inversión en los mismos. Por último la graduación masiva de trabajadores sociales (40.000) ha generado un excedente muy difícil de emplear lo que determinó un recorte de 86% en su matrícula en el curso 2007/08 (ONE 2008). Según Jorge Mattar, Subdirector Oficina de CEPAL en México “Cuba debe ser el país con la mayor tasa de subocupación en América Latina, tiene una población muy educada—técnicos, profesionales—que no son aprovechados [debido a que] desempeñan otro tipo de oficios” (AFP, México, 7 abril 2007).

6. Vivienda

Éste esampliamente reconocido como el peor problema social en Cuba. Mientras que la población se duplicó en 1959-2007, el número de viviendas construidas fue menor que las destruidas por falta de reparaciones y mantenimiento. Las unidades edificadas por 1.000 habitantes cayeron de 6 a 1,4 entre 1989 y 2003-2004, aumentaron a 9,9 en 2006 con la construcción de 111.000 unidades (76% de la meta de 150.000 y en gran parte terminando de construir viviendas ya iniciadas) pero disminuyeron a 4,6 en 2007 con 51,790 viviendas (74% de la meta de 70.000); en 2007 la tasa estaba 25% por debajo de 1989 (basado en CEE 1991, ONE 2007, 2008). Además la edificación no ha compensado las 76.854 viviendas destruidas y 91.472 seriamente dañadas por cinco huracanes y tormentas en los últimos años. El presupuesto de 2008 sólo asignó 1% a la construcción de viviendasy la meta son 50.000(Barreiro 2007). En 2005 el Instituto Nacional de la Vivienda informó que 43% del fondo habitacional se encontraba en mal o regular estado; oficialmente el déficit de vivienda es de 500.000 pero es probablemente el doble. Hay una lista de espera para vivienda de 10 años por un millón de familias (Petras y Eastman-Abaya 2007). El sistema de “permuta” para cambiar viviendas de tamaño, calidad y ubicación similares es extremadamente burocrático, se viola de manera sistemática y está plagado de corrupción. Al respecto dice el jurista cubano Narciso Cobo: “Es ilusorio suponer que por haber regulado de forma casi prohibitiva [la compraventa de la vivienda], no va a tener lugar. Ha continuado y de paso contaminado a tantos ciudadanos como no somos capaces de imaginar” (“Sobre la Transición…” 2007).

6. Pobreza y Desigualdad

La pobreza en LaHabana aumentó 271% en 1988-2002; en el último año una encuesta estimó la pobreza en 20% (ONE 2001), y la caracterizó como “insuficiencia de ingresos monetarios que limita el consumo de alimentos y otros bienes y servicios esenciales [así como] privación de la vivienda o el deterioro de la misma o su equipamiento, y el transporte público”. En la ciudad de La Habana 23% se autoclasificó como pobre y 23% como “casi pobre” para un total de 46%; en materia de alimentación la proporción total fue similar pero los cinco deciles de menor ingreso superaron el promedio con un rango de 52% a 62%. El gasto mensual de consumo en pesos por persona en el decil 9 (no se reveló el 10, el de más ingreso) fue de 659 pesos, 12 veces mayor que el del decil más pobre (55 pesos). Los mayores de 60 años, las mujeres jefas de hogar, y los negros y mestizos predominaban en los deciles más pobres (los blancos predominaban en el decil 9). Los encuestados identificaron cinco problemas principales: 75,5% la insuficiencia salarial, 70% la falta o dificultad en el transporte, y casi 70% la insuficiencia alimenticia, y el deterioro de la vivienda, ropa y calzado (Añé 2007). La pobreza es peor en las provincias orientales desde donde ha ocurrido una migración hacia la capital.

Hay importantes disparidades entre las 15 provincias; en 2003 el Índice de Desarrollo Humano mostró que la Ciudad de La Habana estaba 30% sobre Granma en seis indicadores combinados (Méndez y otros 2007). En 2006, la mortalidad infantil oscilaba entre 2,2 y 7,9, mientras que la mortalidad materna fluctuaba entre 16,9 y 96,6; y en cuanto a las remesas y circulación del dólar La Habana recibía/tenía 44 veces lo que Guantánamo (ONE 2007; Sánchez-Egozcue 2007). El coeficiente Gini de desigualdad aumentó 64% en 1989-1999 (de 0,22 a 0,41; no hay cifras recientes) y sólo basado en pesos “nacionales”, excluyendo el CUC y las remesas, si estos fuesen incluidos, el Gini sería muchísimo mayor (Mesa-Lago 2005b). El sistema tributario es regresivo porque 64,5% de los ingresos en 2006 procedió de impuestos indirectos (a las ventas y servicios), mientras que sólo 35,5% fue generado por impuestos directos (a la renta, a las utilidades) con efecto progresivo (basado en ONE 2007).

EL DEBATE ECONOMICO Y SOCIAL

Fidel advirtió en su discurso en la Universidad de La Habana en 2005 que la revolución cubana pudiera ser reversible, no sólo por la amenaza externa de los EEUU sino también por problemas internos, pero esa amonestación sorprendente no fue seguida de una discusión. En su discurso del 26 de julio de 2007, Raúl reconoció problemas socio-económicos serios y prometió introducir “reformas estructurales” aunque no definió estas y advirtió que “todo no puede resolverse inmediatamente [y] no esperen soluciones espectaculares” (R. Castro 2007a).[25] Después de un decenio de silencio, este discurso generó un amplio y profundo debate sobre la economía y las reformas necesarias, el cual ha elevado de manera sustancial las expectativas de cambio en la población.

Raúl envió una orden a las 3.000 empresas y agencias estatales para que le enviaran, entre agosto y septiembre de 2007, una lista de los principales problemas que enfrentan y propuestas para resolverlos. En la Ciudad de La Habana, que concentra la mitad de las empresas, éstas culparon de sus problemas principalmente a la centralización y, específicamente al Ministerio de Economía y Planificación y la cuenta única del Banco Central de Cuba (BCC). El ejemplo siguiente muestra la ineficiencia y distorsión causadas por estas políticas: Una empresa necesitaba importar un vehículo y solicitó autorización al BCC para hacer la compra y recibir las divisas pero le fue negada; la empresa entonces pidió y recibió permiso y divisas para comprar piezas de repuesto; a través de un intermediario la empresa compró en el extranjero el vehículo que necesitaba, lo descompuso en piezas e importó éstas para luego rearmar el vehículo en Cuba (información de un economista cubano que solicitó anonimato, 2007).

Hay un consenso que las reformas deben ser dentro de “los parámetros socialistas” pero estos no están definidos y la gama es muy amplia entre el estatismo absoluto de Corea del Norte y el “socialismo de mercado” de China y Vietnam. Monreal afirma que “el socialismo admite variantes, diferentes configuraciones”, aunque cree que aún no hay un acuerdo: “se está produciendo en estos momentos, un proceso relativamente lento en busca de un consenso político que pudiera dar pauta de cuales serían los detalles del cambio estructural”. El papel de los economistas, según Monreal, se limita a ofrecer datos y análisis para que las políticas públicas estén bien informadas, pero las decisiones son tomadas por la dirigencia (entrevista de García 2007a). Pero un economista de la nueva generación exige un rol más importante: “Hace falta un diálogo verdadero entre los científicos sociales y los que toman las decisiones ¿Qué sentido tiene crear instituciones y poner a compañeros a estudiar y después no tomarlos en cuenta, ni siquiera llamarlos para ver que piensan? Se han cometido errores a pesar de que había especialistas disponibles… Nada puede justificar eso” (Lage Cordoníu “Sobre la Transición…” 2007).

Las opiniones que siguen, principalmente de economistas pero también politólogos, juristas, filósofos, sociólogos, estudiantes, todos viviendo en Cuba, demuestran que hay un abanico de opiniones aunque siempre excluyen un sistema con predominio del mercado y escasa regulación estatal.

A. La inercia oficial y la falta de participación

El Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional, José Luís Toledo, ha criticado la impunidad con que los funcionarios públicos “convierten en caricatura la aspiración esencial de nuestra sociedad, y el espíritu y la letra de la Constitución”. Se refirió a la poca efectividad de los abundantes reclamos, quejas y planteamientos de los ciudadanos frente a los poderes públicos y la gestión deficiente de los que entorpecen la respuesta a la solución de los problemas. Criticó la indolencia y poca eficiencia de los miembros de la Asamblea y otros órganos del poder estatal donde “parece existir una unanimidad abrumadora y son escasos los debates en los cuales se confrontan las posiciones… cuando el debate es imprescindible para…tomar decisiones en las circunstancias tan complejas que vive el país… [Ignorar esto] sería una muestra lamentable de ignorancia o tibieza.” Los delegados de la Asamblea deben dejar las lamentaciones y ejercer sus atribuciones para cambiar a los miembros del Consejo de Administración, así como a los jefes de las direcciones administrativas y empresas que incumplan sus obligaciones (entrevista de Ronquillo 2007). El sociólogo Aurelio Alonso afirma que la participación ciudadana es insatisfactoria, “la asamblea de rendición de cuentas del Poder Popular… no permite una verdadera interacción. Todo lo contrario, en vez de ser propiciatoria para que fluyan los problemas de la comunidad, más bien fomenta la incomunicación” (“Sobre la Transición…” 2007). La periodista Soledad Cruz (2007) afirma que “la participación de las personas se reduce a cumplir, apoyar lo que se decide arriba y eso les quita el sentido de responsabilidad… [ellas] necesitan sentir que participan realmente en las decisiones… que son escuchadas y tenidas en cuenta”. Según Hernández, la gente quiere tener una sociedad socialista en que los ciudadanos participen de una manera más eficaz, que el sistema funcione de manera efectiva, donde la opinión y participación del pueblo no se limite sólo a la movilización sino se extienda a la toma de decisiones y el control de las políticas, donde los órganos de Poder Popular, los trabajadores y las organizaciones de masas tengan realmente la capacidad para decidir y resolver los problemas de alimentación, transporte, alimentación, etc. (entrevista de García 2007b).

B. Los modelos chino y vietnamita

Monreal cree que “las experiencias china y vietnamita son muy interesantes, no digo que se copien… pero se puede aprender porque son países que tuvieron similares problemas a los cubanos en la agricultura y los resolvieron con bastante éxito”. La economía necesita una transformación comprensiva al estilo de esos países, la cual requeriría mucha más descentralización y aceptación de mercados privados que el gobierno haya permitido antes, con los fines de enfrentar los problemas de motivación e innovación deficientes, y que el mercado determine los precios, provea incentivos a las empresas y las anime a tomar riesgos económicos (entrevistas de Davies 2007 y García 2007a). Pérez Villanueva (2008) afirma que “Vietnam ha logrado introducir el mercado y es una economía con altas tasas de crecimiento, con un bienestar creciente y hoy marca pauta en las exportaciones mundiales”.

Una comparación de las reformas y sus efectos en los tres países hecha por Perkins (2004) es reveladora. China y Vietnam abandonaron la agricultura colectivizada y la substituyeron por granjas familiares y mercados libres agrícolas; Cuba convirtió parte de las granjas estatales en UBPC sin autonomía y dependientes del Estado que compra sus cosechas a un precio por debajo del mercado y restringe su participación en los mercados agropecuarios. China primero transfirió la mayoría de la industria estatal a empresas de municipios y villorrios y luego a empresas con inversión extranjera directa (IED), mientras que en Vietnam la mayoría de las exportaciones proviene de empresas con IED; menos de 25% de la industria china era propiedad del Estado en 2004 y poco más en Vietnam. En Cuba la industria es propiedad estatal con efectos adversos en la producción, excepto los sectores con IDE. Debido a leyes que dieron a IED un marco seguro y confiable, Vietnam atrajo US$2.000 millones en 1997; en Cuba la IED cayó 41% en 2002-2006 debido a restricciones impuestas por el Estado y revocación de contratos, y la IDE cubana en 2002, era 5% de la de Vietnam. El crecimiento rápido de las importaciones en divisas en ambos países asiáticos fue financiado por exportaciones que crecieron con rapidez (Vietnam se convirtió de importador en exportador de arroz); China rompió el control del comercio exterior por el ministerio central y devaluó la moneda para hacer sus exportaciones competitivas, mientras que Vietnam liberó la tasa de cambio y dejó que la moneda flotase con resultados similares. Por el contrario, en 2003 Cuba revirtió la descentralización modesta del comercio exterior de los años 90 y reconcentró el poder en el Ministerio de Comercio Exterior y el Banco Central, además continúa fijando una tasa de cambio poco realista, y apreció el peso convertible en 2005.

Durante una visita a Cuba en 2003, en medio de la reversión de las reformas, Xu Shicheng, miembro de la Academia de Ciencias Sociales de China, dijo que Cuba “debe establecer los mecanismos de una economía socialista de mercado, y acabar con el igualitarismo” (citado por Contreras 2007). En su viaje a China en 1997 Raúl se reunió con Zhu Rongji, autor de muchas reformas económicas, así como con cientos de dirigentes y empresarios, mientras que durante su viaje en 2005 dijo a sus huéspedes: “Es realmente esperanzador todo lo que ustedes han hecho aquí… hay gente que está preocupada por la evolución de China, sin embargo yo estoy contento y tranquilo [con lo que he visto]” (Granma, 21 abril 2005). Actualmente hay en Cuba un Grupo de Estudio sobre el colapso de la URSS y Europa Oriental, las experiencias de China y Vietnam, y sus lecciones para el socialismo.

C. Estrategias generales

De acuerdo con Monreal (2007) “La recuperación requiere la superación completa de los efectos negativos de la crisis…, sobretodo de la notable contracción del consumo y bienestar de la población, los cuales siguen deprimidos, de la colosal descapitalización en la base material, y del funcionamiento deficiente de un considerable número de ramas y unidades productivas… La reactivación económica actual pudiera ser un punto de partida necesario pero no suficiente para encarrilar el país en una trayectoria de desarrollo económico [sin embargo] la transformación socioeconómica requiere mucho más que coyunturas favorables… como las actuales”; dicha reactivación no tiene “en modo alguno un carácter irreversible”, porque se apoya en “la acción de factores exógenos” no controlables. Pérez Villanueva (2004, 2006, 2007a) concuerda con lo anterior y agrega que la recuperación aún no ha logrado superar la notable contracción de los niveles de consumo, bienestar individual y transporte que existían en 1989. Propone la modificación del actual modelo productivo y tecnológico con profundas reformas económicas y financieras; la descentralización de las decisiones y un papel más importante del mercado; permitir la inversión de las remesas en empresas familiares pequeñas y medianas; promover cooperativas en servicios y complementarias a industrias estatales (lo cual aumentaría la competencia, la eficiencia, el empleo, la demanda y los ingresos de los trabajadores); y que el Estado se limite al diseño de políticas y la creación de instrumentos adecuados para la operación de los agentes no estatales. Como se han agotado las medidas iniciales para absorber el excedente monetario en circulación, recomienda buscar nuevos mecanismos que proporcionen una oferta mayor a los que tienen altos ingresos y ahorros. Hernández afirma que “hay un gran consenso respecto a la importancia de transformar el modelo cubano, que el sistema socialista perviva bajo un modelo diferente… que se pueda autocorregir”; habría que continuar las reformas interrumpidas de 1993-1996, como la descentralización económica[26] (entrevista de García 2007b).

D. Propiedad

En un proyecto de un equipo de economistas y filósofos que analizó la propiedad socialista, Luís Marcelo Yera afirmó que las decisiones fundamentales de las empresas son hoy tomadas por el gobierno y muchas deberían transferirse a los trabajadores, y las empresas estatales competir con otras formas de propiedad (Orta y otros 2006). En un simposio sobre la transición socialista en Cuba publicado en Temas, la mayoría de los participantes rechazó que la propiedad socialista sea equivalente a la propiedad estatal. El problema con la última “es que lo que es de todos no es de nadie y, por tanto, nadie responde de ella”, “los trabajadores no se sienten dueños de sus medios de producción, sino que dicen son del Estado”, que se asume representa al pueblo, por ello hay que buscar formas nuevas en que las empresas “se conviertan en propiedad real de los trabajadores”. El sociólogo Aurelio Alonso, con una posición bastante representativa del grupo, propuso que el Estado mantenga funciones reguladora e inversora, a más de propietaria de recursos naturales (petróleo, minería) y grandes servicios públicos (electricidad, gas y agua), pero además legitime la economía mixta no sólo con inversión extranjera sino también nacional, que acepte y fomente un sector privado de economía familiar en las actividades productivas y de servicios donde sea más eficaz para resolver los problemas de la sociedad (más allá de las actividades por cuenta propia actualmente autorizadas), así como la propiedad cooperativa (“Sobre la Transición…” 2007). Monreal considera que “un estado socialista puede acomodar un sector de propiedad privada nacional mucho más extenso que el que se está pensando ahora… Hay esferas en las que tendría que primar una gran empresa [estatal] como níquel, acero, energía eléctrica… pero el Estado no tiene que ocuparse necesariamente de reparar automóviles o calzado o producir comida… un sinfín de cosas que hoy se hacen por empresas del estado, no eficientemente, y está probado que el sector privado y cooperativo pueden hacerlo mejor”. Estas actividades se basan en el conocimiento y experiencia del individuo y no requieren un capital cuantioso; una banca especializada estatal podría reunir el capital y darles préstamos (entrevista de García 2007a). Hernández apoya la organización de cooperativas en áreas no agrícolas (textiles, zapatos, etc.), así como la legalización de pequeñas empresas privadas que no sean sólo paladares, capaces de contratar empleados no familiares y vender en mercados privados[27] (entrevista de Davies 2007).

Rafael Campos sometió 15 propuestas al Comité Central del Partido y a los tres periódicos nacionales (que no las publicaron) donde criticó el “estancamiento relativo” de la Revolución desde que “se paralizaron los procesos de socialización de la propiedad” equiparando socialización con estatización: la excesiva centralización en la toma de decisiones, en la planificación, la acumulación y distribución del excedente, que lastran el avance de la sociedad, la economía y las condiciones de vida. Pero afirmó que ninguna de sus propuestas plantea la “privatización capitalista de empresas y mucho menos de entrega al capital extranjero”, lo que proponen es el “cooperativismo, la autogestión y la cogestión”, que son formas de propiedad colectiva socialistas; mientras que la entrega de tierras a los campesinos y el trabajo por cuenta propia son propiedad individual no capitalista, y la participación de capital indirecto extranjero en el transporte urbano no implica su privatización (entrevista de Ravsberg 2007).

E. Política monetaria

Desde que se desdolarizó la economía en 2003 ha habido una discusión en Cuba sobre los efectos negativos de la “dualidad monetaria” (peso nacional y convertible—CUC). La CEPAL apoya la eliminación de la dualidad argumentando que crea muchas distorsiones en contabilidad fiscal y en política monetaria, e impide la creación de un mercado verdaderamente financiero (Jorge Mattar, AFP, México, 7 febrero 2007). Otros efectos nocivos son; la segmentación creada porque parte de la economía funciona en CUC (por ejemplo, contabilidad monetaria-financiera, precios en las TRD) y otra en peso “nacional” (por ejemplo, salarios, pagos del acopio, precios de productos racionados); y que la actual tasa de cambio irreal entorpece conocer con certeza la competitividad de las exportaciones y el valor real de las importaciones. El tema de la unificación de la moneda ha cobrado aún mayor importancia en el debate actual pero hay escasos análisis internos de su factibilidad. Marquetti (2006) cree que la “dualidad monetaria continuará desempeñando un rol de relativa importancia [por lo] que no se puede prescindir de [ella] al menos en el corto plazo”; la unificación monetaria requeriría: (1) conseguir la recuperación sólida de la economía; (2) mantener una situación macroeconómica estable y sana fiscalmente; (3) incrementar notablemente las reservas financieras; (4) reducir significativamente el déficit en cuenta corriente; (5) adquirir capacidad financiera para solventar obligaciones externas; (6) aumentar sostenidamente la formación bruta de capital y lograr acceso en condiciones favorables al ahorro externo, y (7) obtener el reconocimiento internacional de la moneda nacional. Aunque ha habido cierta mejoría en algunos de estos factores, la mayoría no se ha materializado. Monreal apunta que la productividad de la economía estatal basada en el peso es muy baja y la unificación monetaria sin incremento de producción-productividad pondría presión sobre los precios, salarios y pensiones, por lo que habría que implementar primero una reforma estructural de la economía. Agrega que los chinos resolvieron la dualidad mediante el aumento de la producción y productividad que permitió revaluar la moneda nacional y eventualmente tener una moneda única tranzada en el mercado mundial (entrevista de García 2007a). Pérez Villanueva (2008) recomienda primero suprimir el control de cambio a las empresas, sin tocar el cambio a la población. Marquetti opina que el tipo de cambio del CUC está sobrevaluado y se pregunta (sin contestar) sobre su impacto en las exportaciones de bienes y turismo, mientras que Monreal considera que la apreciación del CUC frente al dólar fue una medida “extraeconómica, de tipo político”.

F. Agricultura

Armando Nova (2006, 2007), a quien se rumora que Raúl pidió un informe sobre la situación del agro, considera que las reformas agrícolas de comienzo de los 90 se pararon a medio camino. El problema fundamental de la agricultura es la alta concentración de la propiedad de la tierra en manos del Estado y los bajos salarios que alienan al trabajador. Por ello recomienda transformaciones económicas, estructurales y organizativas para lograr la necesaria reactivación y eficiencia, a fin de que los trabajadores actúen y participen como propietarios, y reciban los incentivos para aumentar la producción: otorgar autonomía a las UBPC y reducir su tamaño,[28] pagar un ingreso adecuado a sus miembros, promover la participación de las UBPC y otras cooperativas en los mercados agrícolas libres; romper el monopolio estatal y eliminar las actuales restricciones a fin de expandir la competencia, incrementar la oferta y reducir los precios; y autorizar la inversión extranjera en la agricultura (sólo existe en cítricos por Israel). El Estado debe regular el marco para la oferta y la demanda, entregar 1 millón de hectáreas en tierras ociosas a familias e individuos, y facilitar que los productores de manera individual o cooperada vendan directamente en los mercados agrícolas, mientras que el mercado debe proveer incentivos a la producción y ayudar en la comercialización. También es esencial rescatar la producción azucarera, clave para el alimento de personas y animales a más de generar energía eléctrica con el bagaso, así como convertirla en una industria biotécnica y productora de etanol. Monreal contrasta la incapacidad del sistema actual para producir alimentos con la existencia de tierra disponible y mano de obra para realizar esa labor: la organización y formas de propiedad existentes no crean los incentivos para resolver el problema, de ahí que una parte substancial de la tierra estatal debe transferirse a productores privados, empresas familiares y cooperativas; también habría que facilitar el abastecimiento de insumos a los productores, crear instituciones financieras especializadas e introducir mecanismos menos centralizados en la gestión de la tierra. Hay que ser más audaz que en las reformas de los 90, porque no funcionaría si una parte sustancial de la producción agrícola se deja al actual sistema en que el Estado es el único comprador y fijador de precios; el Estado “jugaría un papel básicamente de regulación” eliminando las medidas administrativas obligatorias de venta y fijación de precios que deberían dejarse al mercado. Los impuestos a la producción agrícola no deben ser muy onerosos porque lo que se busca es estimular la producción y bajar los precios (entrevista de García 2007a). Espinosa (2007c) propone que las tierras agrícolas se entreguen a personas y cooperativas independientes mediante venta, usufructo o arriendo con opción de compra, según las condiciones de la tierra; los propietarios podrían comprar los insumos que necesiten y libremente sembrar, vender sus productos y fijar sus precios, utilizando intermediarios. Estas medidas eliminarían los actuales subsidios fiscales a las UBPC cuyos recursos podrían transferirse a pequeños créditos para la producción de granjeros individuales y cooperativas.

G. Sector Externo

Para Monreal (2007) la incapacidad estructural de una economía exportadora debe superarse con la sustitución de importaciones que diversifique la base productiva nacional, incluyendo la producción de bienes de capital, y la sustitución de exportaciones que reemplace las materias primas con exportaciones más rentables basadas en factores tecnológicos y conocimientos. Marquetti apoya la promoción de exportaciones para reducir el déficit en la balanza comercial, con medidas para hacerlas más competitivas en el mercado mundial como: reducir los intereses cargados a créditos para nuevas exportaciones, proveer incentivos para entidades exportadoras capaces de articular estrategias domésticas e internacionales, establecer normas de calidad a los productos de exportación, y sancionar las violaciones a dichas normas (en Pérez Villanueva 2004). Hay un consenso en la necesidad de ampliar la inversión extranjera y Pérez Villanueva (2006) argumenta que para atraerla de manera importante, no bastan políticas macroeconómicas sanas, pues se requieren reformas profundas en las relaciones económicas y financieras; recomienda ampliarla y estimularla en otros sectores de mayor dinamismo en el comercio mundial (incluyendo azúcar, transporte y servicios), perfeccionado las reglas actuales con políticas coherentes y mayor integración.

H. Política laboral y social

El presupuesto de 2007 dedicó 45% de sus gastos a la educación, sanidad, seguridad y asistencia social (ONE 2008). Togores y García (2006) consideran que “la crisis económica y el proceso de ajuste han mostrado que la preservación de los beneficios sociales debe transitar hacia una nueva etapa donde su sustentabilidad financiera quede asociada al desarrollo de la economía y los cambios estructurales y organizativos [necesarios]… las decisiones de política social deben tomarse no sólo teniendo en cuenta las funciones sociales, sino que deben respetar los principios de equilibrio económico.” Por ejemplo, la seguridad y asistencia sociales agravan seriamente el déficit fiscal y su carga, hoy sólo asumida por el Estado, debe ser compartida por otros contribuyentes (los trabajadores) e incrementarse las edades de retiro. Para financiar los servicios sociales Campos plantea que el aumento de la producción generará más ingresos por impuestos, mientras que la administración local de parte de dichos impuestos y el manejo autogestionario de los presupuestos harían más eficiente su administración. También propone la eliminación de la libreta de racionamiento, previa concesión de subsidios directos focalizados en las personas de bajo ingreso, y un reajuste salarial para compensar el incremento de precios que ocurriría (entrevista de Ravsberg 2007). Alexis Codina agrega que los cuantiosos recursos fiscales asignados a subsidios de precios por la libreta, recibidos por todos independientemente de sus ingresos, deberían quedar sólo para la población más vulnerable y el resto utilizar el mercado (“Sobre la Transición…” 2007).

Pérez Villanueva juzga imprescindible establecer una relación directa entre el trabajo y las ganancias de las empresas estatales. “Es increíble que por un salario de 200 pesos alguien brinde un buen servicio, pero además tenga que comprar… cuanto insumo necesite para laborar” (citado por Orta y otros 2006). La baja tasa de desempleo se ha logrado con sobreempleo en los sectores sociales y no aumentándolo en los sectores productivos, por lo que hay que modificar el énfasis en favor de los últimos. Para amortiguar la notable disparidad regional, propone programas que mejoren los niveles de las provincias de relativo atraso económico y social (Pérez Villanueva 2007). Para reducir la pobreza, Añé (2007) recomienda eliminar la dualidad monetaria, disminuir la segmentación del mercado, mejorar los salarios más bajos, y consolidar y evaluar la efectividad de los nuevos programas sociales. Un grupo de economistas católicos (GE 2006) apoya un salario mínimo justo en cada sector de la economía de acuerdo con las necesidades básicas, el estado de la economía y las ganancias de las empresas; la libertad del trabajo por cuenta propia; estímulos a las empresas para crear empleo productivo y un seguro obligatorio de desempleo; pensiones adecuadas, asistencia social para los grupos vulnerables, y financiamiento adecuado y uso eficiente de los recursos sanitarios. Triana (2007) propone invertir más en las carreras técnicas y las que contribuyen al conocimiento, aunque son más costosas que las humanidades, pedagogía y ciencias sociales. Hernández argumenta que la ley originalmente estipuló que la vivienda es propiedad de los ciudadanos y es lógico que ellos puedan hacer con ella lo que quieran, venderla y también comprarla, además hay que facilitar que la gente pueda reparar y construir viviendas por medios propios (entrevista de García 2007b). Espinosa (2007c) recomienda la privatización de todas las viviendas (asignando las que no están actualmente en propiedad a sus arrendatarios o usufructuarios), permitiéndoles usarla como garantía para préstamos dedicados a repararlas o invertir en empresas pequeñas y medianas.

I. Las aspiraciones de la juventud

A fines de 2006 Juventud Rebelde publicó los resultados de entrevistas entre 280 jóvenes a los que se pidió dieran su visión sobre Cuba en 2020, y ellos identificaron a la economía como su mayor preocupación: “Hoy todavía tenemos muchos errores… hay muchas cosas por enderezar… para eso necesitamos líderes eficientes. [Urge practicar más la crítica] pues si no, seguiremos mal; si bien hoy se habla de practicarla, eso es a veces demagógico y en realidad no se hace… La doble moral debe desaparecer por completo [pues hay dirigentes que] suelen pedir honestidad, ahorro y sacrificio, cuando ellos mismos jamás lo hacen”. Los entrevistados visualizaban una nación donde el salario estuviese en correspondencia con los precios y fuese suficiente para satisfacer las necesidades esenciales, hubiese una sola moneda, mejor transporte, calles pavimentadas y suministro de agua adecuado, sin apagones ni prostitución (Pérez y otros 2006). En septiembre de 2007 los estudiantes de la Universidad de Oriente pidieron a la Rectora Zaida Valdés que resolviese problemas como mala alimentación, inseguridad, escasez de agua y pobre iluminación; ella se negó a escucharlos y la protesta se extendió al Instituto Superior Julio Antonio Mella donde los estudiantes enarbolaron carteles pidiendo una mayor apertura en las universidades; los profesores apoyaron a los estudiantes negándose a firmar una carta criticándolos (Bravo 2007). En una reunión de Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, con estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas en La Habana, estos le cuestionaron sobre: la insuficiencia del salario en pesos para comprar en las TRD (“los trabajadores y campesinos cobran su salario en moneda nacional que tiene 25 menos poder adquisitivo que el CUC”), la prohibición del acceso a los hoteles y restaurantes de turistas extranjeros, la falta de libertad para viajar al exterior y de acceso a la Internet; también pidieron que los ministros rindan cuentas al pueblo y que sean removidos de sus cargos cuando no cumplan los planes (BBC News, La Habana, 6 febrero 2008). Lage Cordoníu, Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, dice que “los espacios de participación han perdido credibilidad, y los estudiantes no identifican a las instituciones ni a sus dirigentes como su vía de comunicación con la Revolución… Se ha excluido a personas calificándolas de no revolucionarias, porque tenían criterios diferentes… Hay sectores que han advertido la necesidad de que los jóvenes se incorporen, pero en otros hay todavía mucha reserva” (“Sobre la Transición…” 2007).

J. La crítica interna a las reformas propuestas

Contrario a las recomendaciones y aspiraciones anteriores, el Ministro Rodríguez (2007a) ha declarado que Cuba no cambiará su modelo económico para seguir los de China o Vietnam debido a características diversas entre los países, y que la transmisión del poder a Raúl no ha resultado en cambios significativos sino en continuidad con algunos ajustes para hacer el modelo más eficiente. También afirmó que la discusión sobre la propiedad socialista no es por un grupo del gobierno, y que no imagina otras formas de propiedad que puedan contribuir al desarrollo cubano como la estatal existente, por lo que la colectivización será mantenida y reforzada. El trabajo por cuenta propia desaparecerá gradualmente según aumente la eficiencia del Estado y no se abrirá nuevo espacio a las empresas pequeñas porque el desarrollo de la nación no puede basarse en ellas.

Fidel criticó a dos científicos sociales norteamericanos, de izquierda y con décadas de apoyo a Cuba, los que después de exaltar los éxitos de la Revolución, identificaron problemas económicos e irracionalidades en la asignación de recursos y sugirieron políticas para enfrentarlos: (1) la gran inversión en turismo extranjero, dependiente de insumos importados, no es una solución a largo plazo, empeoró los problemas estructurales y desvió recursos de la agricultura y la industria provocando la caída en su producción y un aumento de las importaciones de alimentos; (2) la compleja y costosa universidad especializada en ciencias informáticas podría haberse hecho a menor costo integrando centros universitarios existentes, y debe generar una base de datos y programas esenciales para mejorar el rendimiento en la producción y los servicios; (3) la inversión de más de 700 millones de euros en biotecnología, un sector de alto riesgo, ha producido algunas importantes vacunas, pero su rendimiento es disparejo pues por cada descubrimiento exitoso han fracasado docenas de costosos proyectos, hay que plantear prioridades y reorientar esos recursos escasos hacia áreas descuidadas como la alimentación, la vivienda, el transporte y otras necesidades urgentes; (4) el sistema educacional actualmente orientado al sector de servicios debe formar técnicos que eficientemente gestionen las actividades agrícolas e industriales a fin de que estas produzcan los bienes para consumo popular; (5) debe recuperarse la industria azucarera y parte de su producción dedicarla al etanol a fin de reducir la importación de petróleo, así como invertir en la agricultura para lograr la autosuficiencia en alimentos; (6) hay que diversificar la industria especialmente orientada a productos de consumo interno y exportación, así como en productos derivados del níquel que se exporta en crudo; (7) habría que reconsiderar el enorme gasto de ayuda médica al extranjero porque no ha generado un beneficio práctico (salvo en Venezuela) y provocado escasez, demoras y problemas a los cubanos, así como su resentimiento; y (8) los trabajadores y consumidores han de participar en la toma de decisiones, y debe haber mayor transparencia publicando para escrutinio público las cuentas, ingresos y gastos de todos los ministerios, así como cuentas de gastos, transporte, regalos, posesiones y compras en el extranjero de todos los altos funcionarios (Petras y Eastman-Abaya 2007).

En una Reflexión, Fidel atacó a “los superrevolucionarios de la extrema izquierda” (aunque sin identificarlos) cuya “supuesta amistad con Cuba les permite estar presentes en numerosas reuniones… y conversar con cuantas personas del país deseen” y obtener información. “¿Qué aconsejan a la Revolución? Veneno puro, las fórmulas más típicas del neoliberalismo… Reconocen nuestros avances como quienes conceden limosnas… subestiman la más colosal tarea de la revolución, su obra educacional y sus resultados,… exageran los gastos en inversiones científicas… algo peor, ignoran el valor de los servicios de salud que Cuba presta al mundo…con modestos recursos” y, por el contrario, “aconsejan inversiones que son ruinosas” como la producción de azúcar y su supuesta ventaja energética (F. Castro 2007). Petras (2007) contestó alegando que su crítica constructiva la hizo dentro de la apertura de Raúl y que no había ido tan lejos como la de algunas de economistas cubanos; afirmó que “cuando no se consulta a los trabajadores ni a los agricultores para planificar inversiones y prioridades, el apoyo al socialismo disminuye y el neoliberalismo aumenta”, y advirtió que la crítica de Fidel “podría considerarse como una amenaza a cualquiera que tome parte en el profundo debate que está teniendo lugar en Cuba hoy”. De hecho los cubanos quedaron desconcertados al leer la Reflexión de Fidel (ignoraban a quien se dirigía porque no se publicó el artículo de marras) y sólo se enteraron por Internet los pocos que tienen acceso.

LAS POLITICAS Y OPCIONES DE RAÚL

En la Asamblea Nacional efectuada en diciembre de 2007 Raúl informó que desde su discurso del 26 de julio se habían celebrado 215.687 reuniones con la participación de más de 5 millones de personas que sometieron 1,3 millones de propuestas. Pero no se discutió ninguna reforma en la Asamblea, “la más breve en la historia”, y él advirtió: “El objetivo [de las reuniones] no fue enterarnos de los problemas, realmente la mayoría de estos se conocían…nadie aquí es mago ni puede sacar recursos de un sombrero… no todas las propuestas podrán aplicarse íntegramente… en no pocos casos se contraponen, y algunas opiniones reflejan falta de información, muy especialmente en la esfera económica”. Pero también dio esperanza de que parte de los “acuciosos problemas de educación, salud, transporte y vivienda… podrá resolverse o al menos mejorarse en plazos razonables [aunque] habrá que establecer prioridades” (R. Castro 2007b). Mientras tanto Fidel envió sus “Reflexiones” a los medios de comunicación, en algunos casos contraponiendo las iniciativas de Raúl (por ejemplo, sobre apertura de negociaciones con los EEUU), lo cual fue dado como explicación por la ausencia de reformas profundas.

A. Las políticas implementadas

Raúl ha introducido varios cambios positivos, la mayoría marginales (antes de su nombramiento como Presidente del Consejo de Estado) y unos pocos profundos (después de dicho nombramiento), pero todos con una brecha amplia frente a las recomendaciones surgidas en el debate.

1. Pagos de adeudos, aumento de precios de acopio y venta de insumos a agricultores

A fines de 2006, Raúl atribuyó la pobre producción interna e importaciones muy costosas de alimentos a procedimientos burocráticos y atrasos estatales en el pago a cooperativas y granjeros privados que contribuyen el 65% de la producción agrícola y advirtió “¡Ya estamos cansados de excusas!” (Granma, 24 de diciembre 2006). En marzo de 2007 los bancos crearon un fondo con recursos fiscales para pagar puntualmente a los productores que presentan una factura probando la cantidad vendida; en mayo se aumentaron los precios de acopio de leche y carne de vaca pagados a los granjeros privados y cooperativas, y en junio se solventó la deuda a un costo de 1.413 millones de pesos (Granma, 26 de marzo, 25 de mayo y 28 de junio de 2007). Espinosa (2007a) argumenta que éstos son paliativos que no solucionan los problemas estructurales de la agricultura y que, a pesar de su aumento, los precios de acopio equivalen a 6% del precio al por menor de la leche y 1-4% del precio de varios cortes de carne de vaca. En abril 2008 se efectuó un segundo aumento de precio a la leche en 150%, y se extendieron los incrementos a tubérculos, hortalizas, tabaco, café y coco, lo que augura la extensión a otros productos (Orlando Lugo, Comparecencia en TV, La Habana, 1 abril 2008). También los agricultores pueden ahora comprar en CUC insumos (semillas, fertilizantes, herbicidas, aperos de labranza, ropa y guantes), hasta ahora sólo asignados escasamente por el Estado (AFP, La Habana, 18 marzo 2008).

2. Entrega en usufructo de tierras del Estado y descentralización

Orlando Lugo, Presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños anunció dos medidas importantes (TV, La Habana, 1 abril 2008): (a) La entrega en usufructo de tierras estatales ociosas “a todo el quiera producir” (individuos, cooperativas, incluso a algunas UBPC) y mencionó específicamente tabaco y café; 51% de las tierras está ociosa o deficientemente explotada y buena parte de ella cubierta de “marabú” que es difícil de erradicar y requerirá considerable esfuerzo, pero este paso podría aumentar la producción agrícola.[29] (b) La constitución de delegaciones de agricultura en todos los municipios para “descentralizar la toma de decisiones, con facultad para asumir responsabilidades y perfeccionar la comercialización.” Las UBPC comercializarán directamente sus productos en las comunidades cercanas y reducirán la participación de las empresas intermediarias (¿acopio?), las que se convertirán en empresas de servicios a las cooperativas; además las UBPC recibirán créditos para elevar su capacidad técnica y productividad, a fin de generar recursos para comprar insumos (Granma, 1 abril 2008; The Miami Herald, 2 abril 2008).

3. Renovado énfasis en el “perfeccionamiento empresarial”

Este sistema (PE) que comenzó en 1987 en empresas de las fuerzas armadas a iniciativa de Raúl y desde 1998 se extendió lentamente a otras empresas estatales, fue paralizado por la recentralización lanzada por Fidel en 2003 que negaba la autonomía de las empresas bajo el PE, a pesar de que sólo 7% de ellas tuvo pérdidas en 2006 comparado con un promedio nacional de 38%, y que contribuyeron proporcionalmente más a las ventas totales y tenían una productividad superior. El PE recibió un nuevo empujón en 2006-2007 pero la aprobación para entrar al sistema sigue siendo muy burocrática y lenta; 60% de las empresas estatales tiene contabilidad y control de calidad muy deficiente, barreras que impiden la entrada al PE. Las cifras sobre el porcentaje de las empresas bajo el PE son escasas y contradictorias: en 2002 sólo 11% estaba en el sistema, a pesar de 20 años transcurridos desde su inicio; no se dio información en 2003-2005 cuando el PE fue abandonado; las estimaciones en 2006-2007 van desde 22% a 32% y son cuestionables; en 2007 sólo 40 empresas de un total de 3.000 estaban en un “proceso experimental” antes de su aprobación (Espinosa 2007b; Lee 2007).

4. Lucha contra la indisciplina laboral y la corrupción

En septiembre de 2006 en su discurso de clausura del XIX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, Raúl culpó a la corrupción y la indisciplina laboral por la mayoría de los problemas económicos, la ineficiencia y la escasez de bienes. Seguidamente la prensa publicó múltiples denuncias por hurto, despilfarro y falta de control administrativo en entidades estatales, y sentencias de 4 a 20 años de cárcel a once funcionarios públicos. Estrictas regulaciones laborales y disciplinarias aprobadas en agosto de 2006 entraron en vigor el 1 de abril de 2007 (Resolución 2006); y cuatro meses después un decreto con normas aún más rigurosas fue promulgado por el Consejo de Estado y entró en vigor el 1 de septiembre (Decreto 2007). Las violaciones disciplinarias son: falta de puntualidad en los horarios, abandono del puesto durante la jornada sin autorización, y extensión del descanso para alimentación; falta de respeto a los superiores e incumplimiento de orientaciones de las autoridades; negligencia en el uso de recursos; retraso de plazos para la solución de asuntos; divulgación de información sin previa autorización; introducción de archivos no autorizados en la computadora; pérdida o sustracción de bienes del centro laboral, no información del conocimiento de estas violaciones hechas por terceros, y no adopción de medidas para evitar que dichos bienes se utilicen con fines diferentes a lo previsto; contratación o ascenso de personas subordinadas que son afines, amigas o parientes, y falta de verificación de los antecedentes laborales de personas contratadas. Los superiores jerárquicos inmediatos de trabajadores que cometen estas infracciones son considerados “colaterales” cuando por negligencia, falta de exigencia o control permitan dichas violaciones o habiéndolas conocido no las enfrenten o informen de inmediato a sus superiores. Las sanciones son: amonestación, democión temporal o definitiva (con o sin salario), y separación definitiva de la entidad o del sector laboral. Las autoridades deben velar que un trabajador despedido no sea contratado por otra entidad del mismo sector. Los sancionados pueden apelar ante la autoridad inmediata superior y, si la apelación es denegada, sólo tienen recurso ante el máximo organismo de dicha entidad, sin derecho a recurrir a los tribunales. Estas disposiciones fueron criticadas por los trabajadores alegando que: es imposible llegar puntualmente al trabajo debido a las dificultades de transporte; los comercios y oficinas públicas están cerrados los fines de semana, así como antes y después de la jornada laboral durante la semana de trabajo, lo que obliga a realizar las compras y diligencias durante horas laborales; la escasez de círculos infantiles obstaculiza el cumplimiento a las mujeres trabajadoras, y el salario es muy pobre para cumplir con todos esos requisitos.[30]

5. Legalización de remuneración en divisas por empresas extranjeras

A fines de 2007 se anunció la legalización del pago en CUC o divisas a los cubanos empleados en empresas extranjeras (lo cual se hacía de manera ilegal), pero cargando un impuesto a los trabajadores por dichos ingresos que aumenta de 10% por ingresos hasta 2.400 CUC anuales a 50% por más de 60.000 CUC (Resolución 2007). En una reunión en el Teatro Nacional presidida por la Vice-Ministra de Finanzas Nelly Cubillas, a la que asistieron 1.200 empleados de empresas extranjeras para explicarles el nuevo impuesto, hubo protestas y abucheos; la mesa directiva perdió el control y tuvo que suspender la reunión y otras sucesivas (BBC News, La Habana, 6 febrero 2008).

6. Autorización para compra de mercancías

En mayo de 2007 se introdujeron controles de aduana más flexibles para permitir importaciones de equipo eléctrico, motores y piezas de repuesto para vehículos, equipo reproductor de imágenes y videos, piezas de repuesto para bicicletas, todo lo cual estaba prohibido antes. Desde el 1o de abril de 2008 se ha autorizado la venta en CUC de computadoras, móviles, equipos de video y DVD, hornos de microondas, ollas de presión eléctricas, televisores grandes, alarmas para coches, etc; se anuncia que más adelante, cuando haya suficiente electricidad, se venderán unidades de aire acondicionado, calentadores de agua y duchas, hornos y cocinas eléctricas (Reuters, La Habana, 14, 16 y 31 de marzo 2008).

7. Acceso a hoteles para turismo extranjero

Desde el 1 de abrilde 2008se ha abierto a la población (pagando en CUC) el acceso a hoteles y supermercados antes exclusivos para extranjeros. Desde 1993 se había prohibido a los cubanos el acceso a los hoteles de turismo extranjero, incluso cuando tenían familiares de visita que deseaban invitarlos. Esta denegación era objeto de fuerte resquemor interno y crítica externa debido a su carácter discriminatorio, de manera que su eliminación es importante al menos simbólicamente. Pero el acceso será muy limitado porque las tarifas fluctúan entre 30 y 140 euros diarios y el salario medio equivale a 14 euros mensuales; además, los cubanos deberán pagar la tarifa máxima, o sea, no podrán beneficiarse de tarifas reducidas ofrecidas por agencias de viajes. No obstante tendrán acceso aquellos que tengan familiares residentes en el extranjero que visiten la Isla y compren habitaciones.

B. La institucionalización del traspaso de mando a Raúl

El 18 de febrero de 2008 Fidel declaró en una Reflexión que no aspiraría ni aceptaría los cargos de Presidente del Consejo de Estado y “Comandante en Jefe”; este último no aparece en la Constitución pero era la forma usual de referirse a Fidel, mientras que el primero está unido en la Constitución con el cargo de Presidente del Consejo de Ministros. Aunque había prometido tomar unas vacaciones, al día siguiente Fidel envió otra Reflexión en la que criticó a los candidatos a la presidencia de los EEUU que pedían cambio en Cuba diciendo: “Estoy de acuerdo ¡cambio! pero en los Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico”. Además pidió que la Asamblea Nacional votara de manera unida la candidatura propuesta y explicó cómo debía hacerse (F. Castro 2008).

El 24 de febrero la Asamblea Nacional eligió a Raúl, de 76 años, Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros; también se convirtió en Comandante en Jefe de facto, aunque renunció como Ministro de las Fuerzas Armadas y nombró como su sucesor al actual Vice-Ministro General Julio Casas de 72 años (el Ministro del Interior General Abelardo Colomé es también leal a Raúl). Contraria a la esperanza de que el reformista Carlos Lage de 56 años y representante de la nueva generación fuese elegido Primer Vice-Presidente (aunque continúa siendo Vice-Presidente de dicho Consejo), la Asamblea eligió para ambos cargos[31] al ortodoxo de 77 años José Ramón Machado Ventura, un fuerte crítico de la perestroika y el glasnost soviéticos, así como de las modestas reformas económicas cubanas. Ricardo Alarcón fue reelegido para un cuarto período como Presidente de la Asamblea y la mayoría de los puestos clave del Consejo continuó sin cambio, con dirigentes de la vieja guardia o “históricos” que promedian 70 años: 81 Juan Almeida, y 75-76 Roberto Fernández Retamar, Ramiro Valdés, José Ramón Balaguer y José Miyar, el último asistente personal de Fidel y que fue ratificado como Secretario del Consejo de Estado. Las generaciones más jóvenes siguen en minoría exigua: sólo 6% tiene entre 23 y 36 años; por otra parte los comandantes y generales ahora constituyen 26% del Consejo de Estado. La restante composición del gobierno[32] se dejó para una futura sesión en 2008 la cual también determinará los cambios a realizar en la administración estatal (la Asamblea usualmente se reúne en junio, aunque podría ser antes). Fidel continuará fungiendo como Primer Secretario del Partido Comunista (Raúl es el Segundo Secretario) hasta que se celebre el próximo congreso del Partido, quizás en octubre próximo (debió celebrarse en 2002, el último congreso fue en 1997). En su discurso de aceptación, Raúl mencionó 14 veces a Fidel y a cinco de sus Reflexiones, las que “debemos de estudiar”, declaró que es “insustituible”, y solicitó autorización a la Asamblea para consultar con su hermano “las decisiones de especial trascendencia para el futuro” incluyendo el desarrollo socioeconómico; los 597 diputados aprobaron inmediata y unánimemente, con aplausos y vivas a Fidel (R. Castro 2008).

C. Esbozo de otras reformas y opciones posibles

La segunda parte del discurso de aceptación de Raúl esbozó los cambios futuros (sin entrar en detalle en ellos), los que se resumen a continuación con comentarios del autor.

1. Cambios administrativos

Raúl anunció una estructura de gobierno más compacta y eficiente con menos organismos de administración estatal, lo que implica “reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos, circulares, etc… y concentrar algunas actividades económicas dispersas en varios organismos”. Podrían fusionarse el Ministerio de Economía y Planificación con el de Finanzas y Precios (el primero a cargo de Rodríguez y el segundo de Georgina Barreiro, ninguno de los cuales es miembro del Consejo de Estado), así como mejorar su coordinación con el Banco Central (cuyo Presidente es Oscar Soberón, miembro de dicho Consejo). Otras fusiones posibles serían los Ministerios de Agricultura y Azúcar, Educación y Educación Superior, e Industria Básica y Sideromecánica.

2. Apertura a la crítica

El Partido único, afirma Raúl, la “fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado”, ha de ser “más democrático [que] todos tengan oportunidad de expresar sus criterios… sin temer a las discrepancias…siempre que sea en el marco de la ley… y el socialismo”. Antes había dicho: “Los dirigentes deben saber escuchar y crear el ambiente propicio para que los demás se expresen con absoluta libertad…La crítica, cuando se ejerce adecuadamente, es esencial para avanzar” (R. Castro 2007b). El Partido y el Gobierno determinarán de manera colegiada, subordinada a los recursos disponibles [pues no podemos gastar más de lo que tenemos], las prioridades y el ritmo de solución” de las dificultades internas que enfrenta el país, “previa consulta directa a los ciudadanos… si fuese un asunto de gran trascendencia”. Esto último pudiera dar lugar a referendos populares para legitimar las reformas mas controvertidas. A partir del 14 de marzo Granma, que a diferencia de Juventud Rebelde no había publicado críticas serias, duplicó sus páginas y anunció que las adicionales se dedicarán a comentar la ineficiencia del gobierno, los delitos y la corrupción en la economía.[33]

3. Aumento de la producción y satisfacción de necesidades básicas

La principal prioridad de Raúl es “satisfacer las necesidades básicas de la población”, fortaleciendo la economía nacional a fin de aumentar la producción, específicamente agropecuaria, así como “perfeccionar la comercialización”. A fines de 2007 él había anunciado que “la tierra y los recursos [deben] estar en manos de quienes sean capaces de producir con eficiencia… y reciban la retribución que merecen” (R. Castro 2007b). La prensa oficial alega que las medidas implementadas en 2007 aumentando el precio de la leche comprada a los campesinos privados y cooperativas, mejoraron la producción y redujeron la importación de leche en polvo, un precedente para extender los aumentos a otros productos del agro como se hizo en 2008. Efectivamente la producción de leche creció 17% en 2007 pero había aumentado 18% en 2006; en febrero de 2008 se informó que había empeorado el suministro de la leche y que ésta se vendía entre 40 y 60 pesos el kilo en el mercado negro, mientras que el precio de la leche en polvo había subido 36% y se vendía a 156 pesos el kilo en las TRD (Fornés 2008; AFP, 21 marzo 2008). La autorización de ventas de insumos agrícolas a granjeros privados y la entrega de tierras estatales ociosas a individuos y cooperativas desde abril2008 generará más incentivos para la producción.En cuanto a “perfeccionar la comercialización”, las múltiples críticas públicas de las fallas del sistema de acopio ya analizadas auguran su reforma que parecía comenzar en 2008. En marzo el Ministerio de Comercio Exterior anunció que 160 empresas extranjeras (64% del total), con 3.000 empleados, que suministran mercancías a TRD y entidades turísticas no podrán seguir vendiendo a fin de que la producción nacional genere más del 60% de dichas mercancías; se especula que esta política reduciría las importaciones y podría ir acompañada de más inversión en la industria para aumentar su producción (Cancio 2008).

4. Terminación de la dualidad monetaria

Raúl propone la “progresiva, gradual y prudente reevaluación del peso” pero advierte que la dualidad monetaria es un problema complejo que requiere “un estudio profundo” para “evitar efectos traumáticos” al pueblo. La convertibilidad plena demandaría un incremento considerable de la producción y la productividad, así como una reforma global de precios con efectos adversos inmediatos para la población, por lo que Raúl advierte que debe tener en cuenta los precios minoristas, los salarios, etc. (ver el análisis en II-E). A fines de 2007 se recogieron 10.800 firmas apoyando una petición a la Asamblea Nacional para unificar la moneda; creyendo inminente la convertibilidad, el 25 y 26 de febrero de 2008 los cubanos cambiaron masivamente sus CUC por pesos dejando sin estos a muchas casas de cambio; esto fue rápidamente desmentido con un anuncio que la medida sería gradual (Ariel Terrero, La Habana, TV Buenos Días, 27 febrero 2008).[34] Si el gobierno decide reducir la tasa de cambio del peso “nacional” por el CUC tendría que hacerlo lentamente y por un largo período; en marzo se especuló que el cambio se reduciría de 24 a 22 pesos por un CUC pero luego se desmintió. Si se redujera de golpe la tasa actual, supongamos de 24 a 8 pesos por un CUC, sin incrementar la producción ni otras reformas, ello permitiría a la población comprar los artículos en las tiendas de divisas por un tercio del valor actual, desatando una desbandada, el agotamiento de las existencias, y forzando una nueva importación masiva de bienes que desaparecería. En abril de 2008 se “revaluó” por segunda vez el CUC respecto al euro, el dólar y otras divisas, pero sin alterar el cambio de CUC por pesos nacionales.

5. Servicios gratuitos y subsidios a precios

Según Raúl las “gratuidades” (los servicios sociales gratis) y “los millonarios subsidios” (a los precios de los productos racionados distribuidos de forma igualitaria a toda la población) “resultan irracionales e insostenibles”. Este tema tocado por primera vez por Fidel en 2005 y ampliado por Soberón implica que los grupos de ingreso medio alto y superior se benefician de los servicios gratuitos y la compra de bienes racionados a un precio por debajo del mercado, los que idealmente deberían focalizarse en los pobres y grupos de bajo ingreso. Pero el 38% de la población que no recibe remesas y otra parte que las recibe pero en pequeña cantidad no podría subsistir sin los 7 a 10 días de alimentos vendidos por la libreta a precios subsidiados; si se intentase eliminarla y otorgar asistencia social a todos los que lo necesitan, el costo sería enorme (ver Mesa-Lago 2006). Monreal advierte que “no se puede vivir de la libreta de racionamiento [pero] una parte de la población no puede vivir sin ella;” su eliminación requeriría bastante tiempo y dependería de un aumento notable de la producción de alimentos y rebaja de precios (entrevista de García 2007a).

6. Insuficiencia del salario

Raúl se propone“lograr que el salario recupere su papel y que el nivel de vida de cada uno esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente”, o sea, por su trabajo. Como ya se mostró, el salario real se contrajo 76% en 1989-2007 debido al incremento de precios, pero la solución no es aumentar el salario nominal sino la producción a través de los necesarios incentivos, a fin de abaratar los productos y acrecentar el poder adquisitivo de la población.

7. Prohibiciones excesivas

La eliminación gradual de “las prohibiciones y regulaciones excesivas”, informa Raúl, comenzará por las más sencillas; las más complejas tomarán más tiempo pues requieren estudio y cambios legales. A fines de 2007 él reconoció el “exceso de prohibiciones y medidas legales que hacen más daño que beneficio…detrás de cada prohibición incorrecta, búsquese un buen número de ilegalidades”, pero no concretó cuales son (R. Castro 2007b). Entre las prohibiciones ya levantadas están las ventas en CUC de computadoras, móviles y electrodomésticos, y de insumos a los agricultores, así como el acceso a hoteles y supermercados antes exclusivos para extranjeros. Las medidas más complejas son la libre salida del país, la compraventa de viviendas (suprimiendo el corrupto sistema de “permutas”) así como de autos, y la expansión del trabajo por cuenta propia,[35] los paladares y otros pequeños negocios. Raúl afirmó el 26 de julio de 2007 que estaba dispuesto a aumentar la inversión foránea “sin repetir los errores del pasado… trabajando con empresarios serios [y preservando] el predominio de la propiedad socialista” (R. Castro 2007a). En un artículo que incitó una aguda polémica, la conocida periodista Soledad Cruz (2007) criticó varias prohibiciones que “ocasionan grandes disgustos a la población”: (1) los cubanos tienen que pedir autorización para salir del país, conseguir un permiso de su centro de trabajo (aún si están retirados) y una carta de invitación de familiares o amigos en el extranjero, pagar un impuesto mensual para permanecer después de un período, y regresar después de once meses o ser declarados emigrantes y prohibírsele el regreso al país; (2) no pueden vender la casa o el auto propios aunque “se pudran por falta de mantenimiento”; y (3) les está vedado llevar a extranjeros en sus autos, una infracción que conlleva multa de 1,500 pesos.

CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS

Veinte meses han transcurrido desde que Fidel transfirió el poder a su hermano Raúl pero “el Período Especial no se ha rebasado aún” (Rodríguez 2007b). Esta sección resume el estado de la economía y bienestar social en Cuba a comienzos de abril de 2008, los puntos principales del debate económico, las medidas implantadas por Raúl y los esbozos de reforma venideros.

Enfrentando una recuperación prolongada e incompleta, y posiblemente para demostrar resultados excelentes de la reversión de las modestas reformas económicas desde 2003, se sobrevaluó el PIB con dos manipulaciones estadísticas: un cambio en el año base de precios que aumentó el valor anual del PIB en 56% en 1989-2000, y agregando al PIB convencional el valor de los servicios sociales gratuitos más los subsidios a los precios de bienes racionados lo cual lo incrementó en un punto porcentual. Una corrección especulativa de estas dos adiciones resultaría en la mitad de la tasa de crecimiento de 7,5% en 2007, inferior al promedio regional de 5,6%. No hay duda que el PIB creció en 2005-2007, impulsado por la venta de servicios profesionales a Venezuela y la inversión y subsidios de ésta, así como los altos precios mundiales del níquel, pero ignoramos si realmente ha recuperado el nivel anterior a la crisis. La formación de capital bajó de 25,6% en 1989 a 13,5% en 2006, la mitad del promedio regional que Cuba necesita para un crecimiento sostenido. La inflación aumentó de 0,5% a 5,7% en 2006, 11 veces el nivel de 1989 y superior al promedio regional en ese año; el déficit fiscal subió a 3,2%, todavía la mitad de 1989 pero 32 veces mayor que el déficit promedio regional; y la liquidez monetaria creció de 21,6% a 37,9% del PIB. En 2007 la composición del PIB fue sólo 17% generado por la producción física y 83% por servicios (15% básicos y 68% otros), positivo en vista al notable capital humano pero negativo en cuanto a la incapacidad productiva.

A pesar de la notable expansión minera (con inversión extranjera), ha ocurrido un proceso de desindustrialización, cuya participación en el PIB cayó de 26% a 13% en 1989-2007. De 20 productos claves para el consumo interno y la exportación, 14 estaban en 2007 muy por debajo del nivel de 1989. La producción de gas aumentó 35 veces en el período (pero en 1989 era minúscula), la de petróleo cuatro veces (pero cayó 20% desde 2003), y la de níquel creció 62% (pero inferior al cenit de 2001). En el sector manufacturero, el azúcar se desplomó 86%, de 8 a 1 millón de toneladas en 1989-2007, la última es la cosecha más baja en 113 años; la producción de cemento, textiles, fertilizantes, jabón y zapatos era entre 50% y 96% inferior a 1989, mientras que la de electricidad en 2007 sobrepasó el nivel previo a la crisis y estableció un record pero estancada por habitante (la “revolución energética” lanzada por Fidel es más un paliativo que una solución a largo plazo), y la de puros aumentó 38%. Dentro del sector agrícola la producción de arroz, huevos, cítricos, leche de vaca y tabaco rondaba entre 12% y 57% por debajo de 1989, el número de cabezas de ganado vacuno era 24% inferior, y la pesca y mariscos 68% menor; sólo los tubérculos y hortalizas estaban considerablemente por encima aunque cayendo desde 2003. A pesar de la importación de buses chinos, el trasporte continúa en crisis.

Aunque ha ocurrido cierta recuperación en las exportaciones, su valor en 2007 era todavía 31% menor que en 1989, mientras que el valor de las importaciones creció mucho más y en 2007 había sobrepasado en 24% el nivel de 1989. El déficit comercial de bienes ascendió sostenidamente y en 2007 estaba 155% por encima del déficit en 1989. Los términos de intercambio se habían deteriorado a la mitad en 2004 pero mejoraron después impulsados por el alza en el precio mundial del níquel y los subsidios de precios venezolanos al petróleo exportado. La participación del azúcar en el total de las exportaciones cayó a 8% en 2006 mientras que la de níquel saltó a 30% debido al alto precio mundial; las participaciones de otros productos tradicionales y no tradicionales declinaron, salvo los fármacos que aumentaron a 6%. Las participaciones de alimentos y manufacturas en el total de importaciones crecieron, mientras que las de productos químicos, maquinaria y combustible disminuyeron, la última a pesar del disparo del precio mundial y gracias al subsidio de Venezuela.

La deuda externa en divisas aumentó 155% rondando 10.660 millones de euros en 2007, excluyendo la deuda con los antiguos países socialistas y Venezuela; la deuda total por habitante era tres veces la deuda promedio latinoamericana, mientras que la deuda en divisas equivalía a 213% del valor de las exportaciones y servicios, 54% por encima del promedio regional. El número de negocios extranjeros cayó 41% en 2002-2006, varios de ellos cerrados por el gobierno. Venezuela se ha convertido en el principal socio comercial de Cuba y sustituido a la URSS como el gran subsidiador de la economía cubana: le envía 100.000 barriles de petróleo diarios a 27% del actual precio mundial del crudo (un subsidio de 1.700 millones de euros en 2007), y le ha otorgado 3.000 millones de euros en créditos e inversión (incluyendo la terminación de la refinería de petróleo en Cienfuegos que refina 65.000 barriles diarios de crudo venezolano). China es el segundo socio comercial cubano y le ha concedido un crédito por 150 millones de euros pero canceló sus compromisos de inversión en una planta de ferroníquel (que asumió Chávez) y la explotación de vastos depósitos de níquel en San Felipe. El embargo de EEUU por una parte se endureció pero por otra se liberalizó para vender a Cuba 1.900 millones en alimentos desde 2001, convirtiéndolos en su séptimo socio comercial. La elección de un presidente demócrata en noviembre, especialmente si es Barack Obama, podría facilitar el restablecimiento pleno de relaciones económicas con los EEUU. John McCain ha jugado la carta anti-castrista para ganar votos en Florida, lo que le ganó la crítica de Fidel; pero si fuese elegido, podría tomar dicha acción—como hizo Nixon con China—, recuérdese que McCain fue promotor del restablecimiento de relaciones con Vietnam y tendría el respaldo de demócratas liberales y republicanos que representan estados ansiosos de hacer negocios con Cuba.

El número e ingreso bruto por turistas se multiplicaron 8 y 13 veces en 1989-2007; alcanzaron su cenit en 2005 con 2,3 millones y 1.600 millones de euros respectivamente, pero descendieron 7% y 4% en 2007. Mientras que el número de habitaciones turísticas se duplicó en el período, su tasa de ocupación cayó de 74% a 45% y el promedio de gastos por visitante disminuyó 45%. Los estimados de la balanza de pagos en 2005-2006 indican que el enorme déficit en la balanza de bienes está siendo compensado principalmente por las exportaciones de servicios profesionales a Venezuela (71%) y el menor medida por los servicios turísticos (29%), pero aún así el déficit en la cuenta corriente empeoró en 2006-2007, aunque se reporta (sin cifras) un pequeño déficit en 2007. No obstante el valor promedio pagado por cada profesional cubano en Venezuela se estimó en unos 144.000 euros anuales lo que indica un subsidio sustancial.

La economía cubana ha sobrevivido gracias a la inversión, comercio, crédito y subsidios venezolanos, la inversión extranjera en sectores estratégicos como petróleo, gas, níquel y turismo, y en menor medida el comercio con china. Esta combinación de factores exógenos favorables le dieron confianza a Fidel para desde 2003 revertir las modestas pero exitosas reformas de mercado implementadas en 1991-1996 a las cuales había accedido a regañadientes por la gravedad de la crisis: recentralizó la toma de decisiones económicas; abrió una cuenta única para divisas y CUC en el Banco Central de Cuba (BCC) en la cual todas las empresas deben depositar sus ingresos en esas monedas y solicitar asignaciones pagando un recargo; redujo el pequeño sector privado, y eliminó la circulación del dólar. La descentralización de la toma de decisiones en manos de cientos de miles de administradores estatales, campesinos privados y cuenta-propistas implicaba un riesgo de que muchos de ellos pudieran resistir la continuación del control económico por el régimen, por lo que recentralizando Fidel aseguró una transición más fácil a Raúl.

Pero en contra de las tasas de crecimiento sobrevaluadas del PIB en 2005-2007, la historia del socialismo cubano demuestra que la recentralización y el alejamiento del mercado han provocado recesiones y crisis económicas.[36] Las políticas anti-mercado desde 2003 han creado retrasos en el arribo de importaciones necesarias, acreedores incapaces de cobrar, y reducción en el número de empresas mixtas. Las evaluaciones hechas por 3.000 empresas estatales y agencias públicas en 2007 culparon de sus problemas a la centralización y la cuenta única en el BCC. La desdolarización generó más dólares para el gobierno en el corto plazo pero no solucionará los problemas estructurales profundos de la economía cubana, tales como la pobre producción física y desindustrialización, el déficit enorme en el comercio de bienes, y la escasez crónica de divisas, mientras que ha provocado efectos adversos: reducción de las remesas extranjeras, caída en el turismo procedente del área del dólar, disminución de la capacidad innovadora empresarial y para identificar opciones de mercados favorables, y resurrección del mercado negro en mercancías y dólares (Mesa-Lago 2005a; Marquetti 2006).

Más aún, la ayuda soviética durante tres décadas, más substancial y generosa que la venezolana, no logró contrarrestar los efectos adversos de las erróneas y oscilantes políticas económicas cubanas. La vital ayuda de Chávez peligraría si se deteriora la situación económica de Venezuela: la inflación oficial era 21% en 2007, la más alta de la región y 3,5 veces su promedio (la tasa no oficial se estima al doble); el aumento del IPC resultó en una caída de 18% del salario promedio real en 1998-2007; la fijación por el gobierno de topes a los precios de los alimentos ha provocado una escasez generalizada y el crecimiento del mercado negro; la transferencia neta de recursos al exterior fue de 18.000 millones de euros en 2007 (la mayor de la región que tuvo un flujo positivo general) y la fuga de capitales acumulada en 1998-2007 fue de 94.000 millones de euros; la IED cayó 1.900 millones de euros en 2006 y 2.200 millones en 2007 versus un influjo positivo en los diez años anteriores, y las reservas disminuyeron 21% en 2007 (CEPAL 2007b). Por último la industria petrolera venezolana sufre problemas crecientes que han provocado una caída en su producción, exportaciones, ganancias y sostenibilidad financiera(Isbell 2007; Rosenberg 2007; Bachelet 2008; Ocando 2008). Si los precios del petróleo declinan debido a una recesión mundial, las reservas proporcionarían un cojín amortiguador por un tiempo; pero si Chávez tiene que cortar gastos él comenzará con la ayuda exterior y Cuba que es la carga más pesada sería la primera. Esta dependencia peligrosa ha motivado la búsqueda de nuevos socios comerciales y de inversión como Brasil y posiblemente México, pero será muy difícil que sustituyan a Venezuela.  

Después de un deterioro grave causado por la crisis en Cuba, buena parte de los indicadores sociales lograron recuperar y algunos exceder los altos niveles que tenían en 1989, debido a la considerable asignación presupuestaria a los servicios sociales (45% en 2007), pero aún hay indicadores rezagados o no confiables. El desempleo abierto se cortó de 8% a 1,8% en el período, pero dicha cifra está subestimada; el incremento del salario nominal en 2005 no compensó el alza de los precios y el salario real en 2007 era 24% del nivel de 1989; la mortalidad infantil declinó en 52%, pero la mortalidad materna (con una corrección estadística) aumentó 43%; la tasa de habitantes por médico (ajustada teniendo en cuenta que la mitad está en el extranjero) era 20% mayor en 2007 que en 1989, mientras que el número de camas de asistencia médica se contrajo en 19%; la pensión real en 2007 era 39% del nivel de 1989 pero el gasto de esas pensiones magras toma 6% del PIB y 13% del presupuesto exhibiendo una tendencia creciente por el envejecimiento poblacional; la matrícula en el nivel secundario creció y la del nivel superior saltó 172% pero concentrada en humanidades, ciencias sociales, pedagogía y medicina, mientras que la matrícula en carreras técnicas, agronomía y ciencias naturales y matemáticas ha decrecido o progresado muy poco, hay una escasez de maestros debido a los bajos salarios; la tasa de viviendas edificadas por 1.000 habitantes cayó de 6 a 4,6 en el período y el número considerable construido en 2006-2007 apenas compensó las viviendas destruidas y seriamente dañadas por huracanes, por lo que aumentó el déficit habitacional; y la pobreza y la desigualdad del ingreso se han deteriorado de manera significativa (46% se considera pobre o casi pobre en La Habana).

Hay variedad en las propuestas de reformas económicas aunque consenso en que deben ser dentro de los parámetros socialistas, si bien estos no están definidos y la gama es muy amplia. No hay apoyo explícito a los modelos chino y vietnamita y a veces se habla de un modelo cubano (sin definirlo) aunque se aceptan aspectos positivos de aquéllos que puedan ser útiles. No obstante, la comparación de Cuba con China y Vietnam mostró que los dos últimos han logrado éxito económico manteniendo el control del Partido; Raúl podría tomar una vía similar a la de Den Xiaoping después de la muerte de Mao Zedong.

La reactivación económica de 2005-2007 no se ha reflejado en mejoras del estándar de vida y en su mayoría no ha recuperado los niveles de 1989, por lo que varios proponen una transformación económica profunda o estructural, con virtual unanimidad en cuanto a la descentralización. Se propone una economía mixta con formas de propiedad no estatal (cooperativas independientes fuera de la agricultura en manufactura y servicios, pequeños y medianos negocios privados) y que el Estado mantenga la función reguladora, inversora y propietaria en sectores estratégicos y grandes empresas. Aunque hay fuerte consenso en la necesidad de eliminar la dualidad monetaria se opina que tomará tiempo y requerirá primero un aumento substancial de la producción y la productividad. En el sector externo se sugiere la sustitución de importaciones y la promoción de exportaciones competitivas, así como la expansión de la inversión foránea.

En la agricultura hay consenso en conceder autonomía a las UBPC para decidir que sembrar, a quien vender sus productos, fijar los precios y tener pleno acceso a los mercados agropecuarios, a fin de que sus miembros se sientan dueños y tengan incentivos para aumentar la producción. También la entrega de tierras estatales a verdaderas cooperativas, familias e individuos, así como la extensión del aumento de los precios de acopio a los granjeros privados y su acceso a los insumos necesarios, y la participación del mercado en la comercialización transformando el ineficiente sistema de acopio. El Estado jugaría un papel regulador. Varios proponen la revitalización de la industria azucarera y algunos que parte de la producción se dedique a etanol para aminorar la importación de combustible. Estas medidas tendrían un impacto positivo en acrecentar la producción y la calidad de los productos así como abatir sus precios. El 19% del actual empleo en la agricultura que genera 4% del PIB elevaría su productividad y su participación en el PIB, reduciría la importación de alimentos, y eventualmente lograría el autoabastecimiento y aumento de exportaciones agrícolas, como en China y Vietnam.

Para que las políticas sociales sean sostenibles financieramente se recomiendan cambios racionales que no afecten su función esencial: generar empleo productivo, una relación directa entre el trabajo y los beneficios de las empresas, invertir más en carreras técnicas y de gestión empresarial, programas que reduzcan la pobreza y las disparidades entre provincias, pensiones adecuadas, uso eficiente de los recursos sanitarios, autorización de la compraventa de viviendas y acceso a materiales para repararlas y construirlas. Algunos proponen la eliminación de la libreta de racionamiento y la focalización de la asistencia social en los grupos vulnerables. Hay unanimidad en que el salario debe ser suficiente pero sin propuestas especificas de cómo lograrlo salvo el aumento de la producción.

Se secunda fuertemente la participación ciudadana eficaz, o sea, no limitada al apoyo y la movilización, sino en la toma de decisiones y el control de las políticas, así como que la Asamblea Nacional y otros órganos de poder popular actúen para resolver los problemas claves de la población, y rindan cuentas de su actuación. Los jóvenes desean que se les escuche y tener una mayor participación en la dirigencia y las decisiones de políticas.

Las reformas propuestas han sido objeto de crítica indirecta por Fidel a dos científicos sociales de izquierda a los que tildó de neoliberales, y por el Ministro de Economía y Planificación, uno de los arquitectos de los modestos cambios en 1993-1996 pero luego defensor de la recentralización, que también ha rechazado la gran mayoría de las reformas y puesto énfasis en la continuidad.

La ratificación y expansión de la vieja guardia en el Consejo de Estado el 24 de febrero de 2008 puede interpretarse de dos maneras. La primera es que con los “duros” en el poder estos, aliados con Fidel, resistirán cualquier reforma económica; pero esta visión no explica por qué Raúl promovió un debate que ha escalado las expectativas de cambio del pueblo como nunca antes en la historia revolucionaria, por lo tanto complicando la gobernabilidad. Así el historiador cubano Campos (2007) plantea: “No es posible subestimar la confianza depositada y las esperanzas despertadas en los trabajadores y el pueblo por estas discusiones. Se han dicho cosas de mucha trascendencia, no darles la debida consideración sería en extremo peligroso para el futuro de Cuba… ¿Qué sentido tendría esta consulta…sólo para contentar a la gente y brindar un escape como dicen los escépticos y la contrarrevolución?” El otro razonamiento, más probable, es que todo ha sido retórica necesaria para rendir tributo a Fidel, por fin retirado pero aún vivo; Raúl habría atizado la discusión para legitimar las reformas como respuesta necesaria a la difícil situación y los reclamos del pueblo, ahora con su poder institucionalizado y la vieja guardia nombrada por él y leal, emprendería los cambios necesarios, dentro de los parámetros socialistas (aunque la escala es muy amplia), cautelosos y graduales. Dentro de cinco años, cuando se celebre la próxima elección, Raúl tendría 81 años, Machado 82 y la edad promedio del Consejo rondaría en 75 años, el momento propicio para la transferencia del poder a las nuevas generaciones.

Los objetivos y efectos de las medidas tomadas por Raúl desde agosto de 2006 hasta comienzos de abril de 2008, indudablemente positivas pero la gran mayoría no estructurales, se resumen a continuación: (1) el pago de la deuda a los granjeros privados y cooperativas, el modesto aumento del precio del acopio pagado a estos (por compras de leche, carne de vacuno, tubérculos, hortalizas, tabaco, café y coco), el acceso a insumos agrícolas vendidos en CUC, y la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas a individuos y cooperativas, procuran incrementar la producción agrícola; (2) la vuelta a la descentralización de decisiones, al menos en la agricultura, otorgando más poder a los municipios persigue mayor eficiencia aunque habría que extenderla a empresas y eliminar la cuenta única en el BCC; (3) la venta de electrodomésticos, móviles y otros bienes en CUC, busca satisfacer las necesidades de grupos de ingreso medio superior y alto, a par que extraer excedente monetario en circulación; (4) el acceso de los cubanos a los hoteles antes exclusivos para turistas, pagando la tarifa máxima en CUC, tiene fines similares y ayudará a ocupar la mitad de las habitaciones hoteleras que están vacías, especialmente en el verano; (5) la revitalización del perfeccionamiento empresarial, la campaña contra la corrupción y las regulaciones contra la indisciplina laboral son medidas administrativas que además intentan demostrar a la población que se sanciona a los violadores pero cuya efectividad será reducida; y (6) la legalización del pago por empresas extranjeras de salarios extra en CUC o divisas a sus empleados cargando un impuesto a estos, persigue legalizar una situación de facto, obtener ingresos fiscales y hacer el sistema tributario menos regresivo. La mayoría de estas medidas beneficia a grupos de ingreso alto y medio-superior (venta de electrodomésticos, móviles e insumos agrícolas, y apertura de hoteles) que tienen capacidad de compra por su acceso a remesas o CUC o ganancias, pero dejan fuera a 38% de la población que no reciben divisas/CUC, tienen ingreso bajo o medio-inferior y carecen de capacidad adquisitiva para pagar los altos precios de dichos bienes o servicios. Por ello no mejorarán directamente la situación del segundo grupo y provocarán su resentimiento (el impuesto a pagos extra en CUC intenta aliviar dicho resquemor). Por otra parte la entrega en usufructo de tierras ociosas a individuos y cooperativas puede tener un impacto beneficioso en toda la población si, unida al aumento de precios de acopio, promueve un alza sustancial en la producción de alimentos y reducción de sus precios. Por último, el aparente inicio de una vuelta a la descentralización sería un cambio estructural importante, si se confirma y va más allá de los municipios extendiéndose a empresas y otras entidades estatales.

La vaguedad de los esbozos de otras reformas clave propuestas por Raúl impide arribar a conclusiones sólidas al tiempo de terminar este ensayo y habrá que esperar los acontecimientos. Confirmando lo que todos esperaban, las reformas más importantes han comenzado en la agricultura, si bien la más esencial (la autonomía de las UBPC) aún no se ha decretado aunque ya se apuntan algunas mejoras. Raúl empezó con cambios pequeños pero en marzo y abril se estaba moviendo hacia reformas más importantes. Mientras tanto la presión popular crece, en gran medida alimentada por el debate que Raúl generó. Si al final hace reformas profundas, habrá un incremento de la producción y el bienestar social, pero si sólo se limita a cambios marginales aumentará la frustración del pueblo que alberga altas expectativas de un futuro mejor.

Carmelo Mesa-Lago
Catedrático distinguido emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos, Universidad de Pittsburgh

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Yaima, Doimeadios (2006), “Un Modelo de Crecimiento Económico para Cuba: Análisis de Productividad de Factores”, Universidad de La Habana, FEC (citado por Triana, 2007).


[1] Los servicios gratuitos se miden por el valor que tendrían si se vendiesen a precios de mercado; si se aplicasen retroactivamente, aumentarían en promedio un 15,7% del PIB en 2000-2003 y el valor de los servicios sociales en un 81,9% (Miranda, 2008).

[2] Según Pérez Villanueva (2006), el PIB no había recuperado en 2005 el nivel de 1989 basado en el método convencional, pero lo había superado con el nuevo método.

[3] Rafael Hernández, director de la Revista Temas, dice: “el pueblo cubano puede creer que la economía está creciendo estadísticamente pero no en sus hogares”(citado por Davies, 2007).

[4] El IPC se basa en un 40% en bienes y servicios estatales, un 30% en el mercado agropecuario y un 30% en el sector de cuenta propia y mercado negro; excluye los precios en pesos convertibles y en divisas (Vidal, 2006).

[5] Los viajes por autobús aumentaron entre un 230% y un 424%; el viaje de ida y vuelta de La Habana a Santiago cuesta 249 pesos y el vuelo 440 pesos, frente a un salario promedio mensual de 408 pesos.

[6] Cuba dejó de publicar la liquidez acumulada desde 2004, pero puede estimarse usando las cifras de ingresos y egresos de la población en 2005-2006 (ONE, 2007). En el último año ocurrió una pequeña extracción del circulante y un salto del PIB, lo que parece confirmar la disminución M2/PIB.

[7] Según el agrónomo cubano Nova (2006) la industria azucarera está al borde de desaparecer por “un error estratégico grave que aumenta la vulnerabilidad de la economía”: (1) los trabajadores son pagados el 5% del precio mundial del azúcar y menos del salario promedio nacional; la fuerza laboral es inestable y con calificación decreciente afectando la productividad; (2) el financiamiento centralizado en el MINAZ demora la asignación de recursos y suministros; (3) las variedades de caña son inapropiadas a la tierra utilizada, más del 50% de la siembra se hace en el período peor del año, la hierbas muy expandidas causan pérdidas de 2 millones de toneladas anuales y la irrigación es insuficiente; (4) se pierde el 15%-20% de la caña, porque la insuficiente capacidad de corte y alza demora su arribo a los molinos, donde la maquinaria y las herramientas están en mal estado por pobre mantenimiento, y el transporte por ferrocarril se rompe con frecuencia; y (5) la rápida reducción de los molinos a la mitad causó serios problemas.

[8] La mayor acería (Antillana de Acero) fue reestructurada en 2007, debido a un equipo envejecido, sobre empleo e interrupciones por apagones (la planta se cerró seis meses en 2004); se cortaron 200 puestos y se pronosticó un incremento productivo en 2007 (Trabajadores, La Habana, 5/III/2007).

[9] Martínez (2007) advierte que “no es tiempo todavía de celebraciones porque los incrementos [en la producción agrícola] lo son respecto al bajo nivel de 2006 y lejos de satisfacer la apremiante necesidad… y propiciar un vuelco favorable en la opinión del pueblo”.

[10] En 2003 las UBPC sólo contribuían el 4% de la producción total de tabaco, el 10% de hortalizas y el 20% de tubérculos; el resto era producido por granjeros privados y otras cooperativas (Mesa-Lago y Pérez-López, 2005).

[11] Leonel Valdivia, director de Acopio, respondió a un periodista que le preguntó sobre la conveniencia que el acopio desapareciese como intermediario estatal: “No, porque la comercialización caería en manos de intermediarios privados y los precios se dispararían”. El periodista refutó que “los productores ganan más cuando le venden a los intermediarios privados y reciben su pago de inmediato” y Valdivia aceptó este punto (González, 2006).

[12] El Anuario dedica sólo 6 páginas a listar las exportaciones cubanas y 21 a las importaciones (ONE 2007).

[13] El valor de las exportaciones creció a un promedio anual de 16% en 2000-2007, aunque aumentó a 39% en 2007 por el altísimo precio mundial del níquel, pero sin un incremento de la producción interna.

[14] Se desconoce si Cuba está pagando el petróleo recibido de Venezuela porque no reporta, como hacía antes, el volumen y precio importado de petróleo tanto total como desagregado por países. También se ignora si Cuba está exportando petróleo recibido de Venezuela, así en 2006 exportó 2.284 millones de pesos en “combustibles, lubricantes y productos conexos” pero sólo el 4% se desagregó y no era combustible, mientras que el 96% no se identificó (ONE, 2007).

[15] Cuba se comprometió a exportar 500.000 toneladas de cemento a Venezuela en 2006, equivalentes al 29% de su producción total, pero 17 meses después el Ministro de Vivienda venezolano anunció la compra de sólo 5.000 toneladas (El Universal, 6/II/2006; El Nacional, 11/VII/2007).

[16] Cuba calcula, de manera cuestionable, pérdidas acumuladas de más de 55.000 millones de euros desde 1961. Aún si se aceptase esta cifra habría sido más que compensada por los US$65.000 millones recibidos de la URSS en 1960-1990 a precios de 2008.

[17] La Cumbre Iberoamericana de 2006 declaró que Cuba sería incluida en el MERCOSUR mediante acuerdos bilaterales de comercio (EFE, Córdoba, 21 julio 2006).

[18] Si se aprueba la ley en consideración, 3,4 millones de cubanos podrían calificar para la ciudadanía española, y muchos reclamar ayuda para costear el pasaje, recibir una pensión y cobertura de sanidad.

[19] Cuba ha suscrito dos acuerdos de la ONU: derechos económicos, sociales y culturales, y derechos civiles y políticos. El Canciller Pérez Roque condicionó su plena implementación a la eliminación del embargo de los EEUU y a la interpretación que hará Cuba (EFE, Nueva York, Naciones Unidas, 29 febrero 2008).

[20] Se informó que el gobierno ruso introdujo en la Duma un proyecto ratificando un acuerdo con Cuba, firmado el 28 de septiembre de 2007, para negociar la deuda pero no se pudo comprobar.

[21] ICCAS (2008) estima la deuda venezolana en US$8.000 millones acumulados en 2001-2007, pero esta cifra no pudo ser comprobada y por ello se excluyó de la deuda en divisas y total en el texto y el Cuadro 3.

[22] Pero Pérez Villanueva argumenta que un número menor de empresas ha logrado aumentar las ventas, exportaciones e ingresos directos.

[23] La segunda “apreciación” del CUC en 2008 tendrá igualmente un efecto adverso en el turismo ya que lo encarece respecto al euro, el dólar y otras divisas.

[24] Según Pérez Villanueva (2007b) la falta de acuerdo entre CEPAL y Cuba es porque la última no ha dado un valor al costo de los servicios médicos ni una serie que permita poder comparar estos retroactivamente.

[25] Raúl también declaró que los principales proyectos de su hermano (la Batalla de Ideas, la Revolución Energética) no se habían paralizado aunque estaban sometidos a ajustes y prórrogas necesarios.

[26] El jurista Ramón de la Cruz recomienda descentralizar dando a los municipios un presupuesto, con autoridad para manejarlo y obtener ingresos, estimulando su capacidad innovadora y para desarrollar planes que satisfagan las necesidades del pueblo (“Sobre la Transición…” 2007).

[27] Hernández dice que los dirigentes “ya no tienen el mismo crédito y margen” que en los 90: “Entonces el techo de la casa estaba cayéndose y la gente comprendió que no se podía reformar el edificio, pero la situación ahora [es distinta] y ya no hay excusa para aplazar los cambios” (citado por García 2008).

[28] Narciso Cobo opina que las Cooperativas de Producción Agropecuaria y las Cooperativas de Créditos y Servicios “sufren un alto grado de interferencia del [Estado]” y deberían tener derecho para disponer y decidir sobre sus bienes y recursos (“Sobre la Transición…” 2007).

[29] Espinosa (2008) argumenta que, a fin de generar incentivos, hubiese sido mejor dar la tierra en propiedad o al menos con carácter vitalicio a los que la cultiven con éxito y con derecho a transmitir el usufructo a los descendientes; también que la extensión de la tierra debe ser suficiente para permitir la rotación de cultivos.

[30] Una encuesta sobre estas disposiciones conducida por sindicalistas independientes entre 1.552 trabajadores encontró que 99% de ellos consideró que la falta de transporte impedía cumplir con la puntualidad y que el salario no les alcanzaba para satisfacer sus necesidades básicas (CONIC, La Habana, Cubanet, 5 junio 2007)

[31] La Constitución no requiere que el Primer Vicepresidente del Consejo de Estado lo sea también del Consejo de Ministros, por lo que Raúl podría haber dividido los dos cargos pero no lo hizo.

[32] De los 23 miembros actuales del Consejo de Ministros, sólo seis han sido nombrados por Raúl que ha mantenido a los 17 restantes nombrados por Fidel.

[33] Según Hernández “la prensa cubana tiene el síndrome de la oficialidad”, todo tiene que ser aprobado o representativo de las instituciones oficiales lo cual “es una aberración” (entrevista de García 2007b). Por su parte, Soledad Cruz (2007) confesó que en el periódico donde ha trabajado (Juventud Rebelde) no podía hacer pública la verdad “porque entre las taras estalinistas de las cuales no ha podido librarse el socialismo cubano está el mantenimiento de un periodismo al margen de la dinámica de la vida… de los conflictos…”

[34] Corrió el rumor que el cambio del CUC se reduciría de 24 a 10 pesos “nacionales”; los cubanos vendieron los CUC a 24 pesos esperando luego comprarlos por sólo 10 y ganar 14 CUC o 140 pesos; la venta de 200 CUC hubiese resultado en una ganancia de 2.800 CUC o 28.000 pesos.

[35] Ritter (2007) analiza la reducción del número de trabajadores por cuenta propia, su hostigamiento con restricciones y obstáculos impuestos por el Estado, incluyendo un régimen tributario que los ahoga, y hace recomendaciones para revitalizar el sector.

[36] Un análisis econométrico hecho por un economista cubano para el período 1966-2004, constata la teoría del autor sobre ciclos de centralización y descentralización, ratificando que en los primeros cayó el PIB y la productividad de los factores, mientras que en los segundos ambos aumentaron (Yaima 2006).