Albert Hirschman (1915-2012), in memoriam

Albert-O-Hirschman
Albert O Hirschman (Wiki commons)
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Albert O Hirschman (Wiki commons)

El pasado 10 de diciembre falleció a los 97 años Albert Hirschman. Pionero de la teoría del desarrollo, forma parte de la diáspora de intelectuales judíos europeos que convirtió a EEUU después de la II Guerra Mundial en el centro del pensamiento occidental. Su vida como hombre de acción resulta tan fascinante como su prolífica obra, y la lista de metáforas y conceptos que logró acuñar forma parte hoy del acervo de las Ciencias sociales (crecimiento desequilibrado, enlaces, secuencias invertidas, efecto túnel, racionalidades ocultas, principio de la mano encubridora, efectos laterales, fracasomanía, sesgos de esperanza, salida/voz, tesis del efecto perverso).

Nacido en Berlín, se formó en el Liceo Francés, donde empezó su militancia política en las Juventudes del SPD. Con la llegada de Hitler al poder emigró a París donde estudió Comercio y Contabilidad en la Sorbona. Luego pasó un año como becario en la London School of Economics y de ahí partió a Barcelona a luchar a favor de la República en el inicio de la Guerra Civil española.

El período 1936-1945 marcaría el resto de una trayectoria de cruce de fronteras, hiperactividad intelectual y compromiso político mediado por deportaciones, colaboración clandestina con la resistencia antifascista, huida a EEUU, y participación en la campaña del Norte de África y la liberación de Italia ya como soldado del ejército norteamericano. Y, en medio de todo esto, su doctorado en Economía (1938) y la redacción del primer libro (1942), que publicó tres años más tarde con el título de National Power and the Structure of Foreing Trade, en el que introduce algunos de los principales temas de lo que luego sería la teoría de la dependencia, además de su conocido índice de concentración.

Tras servir en la Reserva Federal para el Plan Marshall, Hirschman se inició como consultor internacional en Colombia. Esta experiencia la plasmó en The Strategy of Economic Development (1958), a partir de la cual consiguió construir su programa de investigación heterodoxo, que tuvo una enorme influencia en lo círculos políticos y universitarios de América Latina, con obras como Journeys Toward Progress (1963) y A Bias for Hope (1971), y también le permitió adquirir un perfil académico como profesor en Columbia (1958-1964), Harvard (1964-1974) y Princeton (desde 1974 hasta su fallecimiento), con estancias en Yale, Stanford y, ya como emérito, en Berlín.

Cultivador de la “observación analítica”, una especie de “micro-marxismo” que combinaba el análisis económico con los componentes sociales y políticos, Hirschman enseguida se mostró interesado por las contribuciones de otras Ciencias Sociales para desvelar las “racionalidades ocultas”. Sus discrepancias con los funcionarios del Banco Mundial como evaluador de proyectos fueron determinantes en su decisión de moverse hacia la solitaria senda de la interdisciplinariedad, con contribuciones fundamentales como Exit, Voice and Loyalty (1970), en la que propone un nuevo entendimiento de la acción individual y colectiva; The Passions and the Interests (1977), un análisis de los ciclos del comportamiento social y las oscilaciones de los estados de ánimo colectivos; y The Rhetoric of Reaction: Perversity, Futility, Jeopardy (1991), donde deconstruye los argumentarios reaccionario y progresista.

Modelo de investigador empirista, transgresor y autosubversivo, elogió la incertidumbre no sólo desde el punto de vista epistemológico, sino como una virtud democrática, frente a la preferencia por la certeza de las personalidades autoritarias. En los tiempos que corren, su definición del desarrollo como proceso de “movilizar y valorar recursos y habilidades ocultas, dispersas o mal empleadas” no puede resultar más actual.

* Rafael Domínguez es Profesor Titular del Departamento de Economía (Universidad de Cantabria). Director de la Cátedra de cooperación internacional y con Iberoamérica de la Universidad de Cantabria.