Los hispanos de los EEUU han merecido históricamente escasa atención por parte del Gobierno y de la sociedad española. Esta ausencia de relevancia o de presencia de los hispanos en el imaginario español tampoco es de extrañar, por la simple razón de que su propio perfil en los EEUU era, hasta fechas muy recientes, relativamente impreciso. Y esto era así aún cuando el asentamiento en números significativos de los latinoamericanos en EEUU –lo que Carlos Fuentes ha llamado “la reconquista silenciosa”– arranca ya desde mediados del siglo pasado