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INTRODUCCIÓN
Muchas son las informaciones que aparecen diariamente en los medios de comunicación
sobre la situación que se vive en Irak. Y muchas son también las conclusiones
a las que, desde informaciones más o menos sesgadas, se puede llegar. La actualidad
más cercana al país en el que se está leyendo la información –como sucede con
el atentado cometido contra un comandante de la guardia civil español en días
pasados- es lo que prima en los diarios nacionales, impidiendo, en ocasiones,
hacer un balance más global de cuanto allí está sucediendo. El director del
Real Instituto Elcano, Emilio Lamo de Espinosa, recopila, en un extenso
análisis, todos los datos objetivos con los que contamos actualmente e intenta
profundizar en la realidad de aquel país sabiendo, no obstante, que también
estos datos son criticables, la situación es aún extremadamente incierta y todo
puede cambiar en pocos días. “La mayoría de los iraquíes –afirma Lamo de Espinosa-
parecen apoyar la intervención y no desean la retirada inmediata de las fuerzas
de la ocupación, rechazando los ataques terroristas que consideran intentos
foráneos para desestabilizar la situación interna. La duda permanece, sin embargo,
sobre si la dinámica política evolucionará hacia una libanización del país o,
más bien, hacia un modelo afgano con un control compartido por los “notables”
de unas u otras religiones y etnias”.
En toda esta situación de inseguridad hay un hecho clave que
puede cambiar el curso de los acontecimientos: la captura de Sadam Husein.
Hasta ahora, los aliados, con las tropas norteamericanas a la cabeza, han tenido
que hacer frente a un movimiento insurgente que ha sido capaz de asestar golpes
notables y de sobreponerse a reveses también importantes. Ahora, afirma el comandante
del Ejército de Tierra José Luis Calvo Albero, en un análisis encargado
por el Instituto, “tras la captura de Sadam y con la vista puesta en el traspaso
de autoridad al Consejo de Gobierno Iraquí en julio de este año, la estrategia
y los procedimientos de la insurgencia evolucionarán e incluso puede que su
propia naturaleza se transforme”. La reconstrucción de aquel país es también
el tema central de un interesante artículo firmado por quien fue uno de los
más acreditados defensores de la guerra, Kenneth Pollack, en el último número
de la prestigiosa revista americana Foreign Affairs, y que recogemos
aquí como material de interés.
Otro de los temas sobre los que se ha escrito de forma abundante
en estas dos últimas semanas en toda la prensa –tanto la nacional como la internacional-
ha sido la última Cumbre de las Américas, celebrada en esta ocasión en Monterrey
(México). También aquí ha primado la descripción sobre la reflexión; el tópico
ha estado por encima del análisis. Carlos Malamud, investigador principal
del Real Instituto Elcano para el área de América Latina, escribe
el presente análisis con la intención de poner un poco de orden en todas las
ideas plasmadas en los medios y afirma que, sobre todo, se debe destacar como
conclusión fundamental que las discusiones fueron abiertas e importantes y permitieron
restablecer el diálogo panamericano, prácticamente hibernado desde los atentados
del 11-S.
En la cumbre de Monterrey se reunieron los mandatarios de los 34 países que
forman parte del sistema panamericano entre los que no estaba Cuba, por no pertenecer
a dicho sistema, ya que fue expulsada de la OEA (Organización de Estados Americanos)
en 1961. En la Isla, según afirma Alcibíades Hidalgo, Representante
Permanente de Cuba ante la ONU en Nueva York hasta 1994, y miembro del Comité
Central del Partido Comunista hasta 1997, “una abstracción durante
medio siglo, Cuba sin Fidel Castro, está tocando a la puerta”. “La herencia
de Castro –se puede leer en su ARI- es una sociedad quebrada en sus valores
éticos esenciales y un proyecto económico híbrido, mutilado, en crisis y sin
estrategia de futuro. Una Cuba diferente, sin parentesco con la república de
1958 ni el mundo actual, espera transformaciones necesarias y traumáticas”.
Otros dos análisis completan el espacio dedicado en esta ocasión al área de
América Latina. El primero, escrito por el Vicedecano de la Facultad de
Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE) de la Universidad Pontificia Comillas
de Madrid y Colaborador del Real Instituto Elcano, Alfredo Arahuetes,
hace balance de la evolución de la economía mexicana a lo largo del año pasado.
En el segundo, la investigadora principal del Instituto para el área de Cooperación
y Desarrollo, Iliana Olivié, escribe sobre el papel que cumple la
cooperación internacional en la evolución económica seguida en toda América
Latina. Ésta es la región receptora de ayuda al desarrollo con mayor desigualdad
de ingresos; y esta desigualdad económica suele ser un indicativo de que existen
también desigualdades sociales y políticas. Olivié repasa las principales causas
de la desigualdad económica en América Latina, las medidas que se podrían emprender
para paliarla y, por último, cuáles podrían ser algunas de las actuaciones de
la cooperación española en este ámbito.
En el área de Economía Internacional –en la que podrían
incluirse también los dos ARIS anteriores- presentamos en esta ocasión dos importantes
documentos. El primero es un documento de trabajo escrito por Robert Ebel,
director del Programa Energético del Center for Strategic and International
Studies (CSIS, EEUU), sobre la geopolítica del petróleo en Eurasia:
la seguridad nacional y la seguridad energética están íntimamente relacionadas,
en palabras de Ebel. Los gobiernos importadores de energía necesitan de la seguridad
energética a través bien de la diversidad de suministro, bien de la diversidad
de tipo de combustible consumido. Las naciones importadoras de petróleo o gas
tienen opciones limitadas en cuanto a la seguridad energética. EEUU importa
petróleo de unos 60 países diferentes, aunque esta diversidad es engañosa, al
ocultar la importancia que tienen como proveedores los países del Golfo Pérsico.
A pesar de no haberse encontrado un sustituto total (que quizá nunca se encuentre),
los suministros provenientes de Rusia y del Mar Caspio son, según afirma el
autor, cada vez más importantes.
El segundo documento de este área es un material de interés:
una encuesta realizada por Gallup en los días previos al Foro Económico Mundial
celebrado en Davos (Suiza), en la que nada menos que el 48% de los encuestados
considera que la próxima generación vivirá en un mundo menos seguro.
La última de las áreas reseñadas en este boletín es la de Imagen
Exterior de España y Opinión Pública. En ella aparecen dos análisis diferentes.
En el primero, Víctor Sampedro Blanco analiza los resultados de las últimas
encuestas realizadas a la opinión pública norteamericana sobre la detención
de Sadam, el apoyo a la guerra contra Irak y la intención de voto respecto a
las próximas elecciones. El segundo está realizado por el Grupo de Estudios
Avanzados de Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos y versa sobre
la visibilidad que ha tenido España en la prensa internacional a raíz de la
guerra contra Irak. Los autores constatan que la participación de nuestro país
en la guerra contra Irak ha comportado una importante visibilidad mediática
en las principales potencias occidentales implicadas en el conflicto. Y en su
análisis intentan responder a la cuestión de cuáles fueron los momentos de máxima
visibilidad y si ésta se vio influida por el eje geopolítico o la tendencia
ideológica del medio. |