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Hace algo más de un año, se publicaba la metodología del Índice
Elcano de Presencia Global (IEPG); metodología que se acompañaba de los
resultados para 2010.[1] La publicación y posterior difusión de
este trabajo han dado lugar a diversos debates que, a su vez, nos han
llevado a un proceso de reflexión sobre algunos elementos metodológicos
del Índice. Así, la publicación de una segunda edición del IEPG también
supone algunos cambios metodológicos que, sin embargo, no alteran su
esencia ni pilares metodológicos.
Es más, el creciente debate sobre la imagen internacional de
España refuerza la necesidad de comprender lo que podríamos denominar su
posicionamiento efectivo y real –el que este IEPG pretende medir– en
relación al que se produce en imagen o notoriedad. De este modo, el IEPG
pretende ser también una herramienta para comprender todas las
variables y lógicas involucradas en la “marca España”. Puede decirse que
el diferencial entre el lugar que ocupe un país en imagen o notoriedad
–presencia subjetiva– y el que ostente en presencia efectiva real –el
IEPG– es también la medida de los esfuerzos que dicho país podría tener
que llevar a cabo para la mejora de su imagen o para una mayor
influencia en el escenario global –con diferencial negativo–, o la
medida del éxito de su diplomacia pública, que lograría capitalizar en
poder, influencia y/o imagen una presencia real más modesta –diferencial
positivo–.
Los principales cambios metodológicos han sido los
siguientes.
En primer lugar, se han reagrupado los indicadores de presencia
global en tres áreas –económica, militar y “blanda”–, en lugar de
cinco. En cualquier caso, como se verá más adelante, el nuevo sistema de
ponderación de los elementos del IEPG, por indicadores, permite
cualquier agrupación de formas de presencia; tarea que también facilita
el simulador de la nueva web del proyecto.
En segundo lugar, se ha eliminado el deflactor aplicado a los
indicadores expresados en unidades monetarias. Así, se evita
el uso de deflactores mundiales demasiado “forzados”, que depreciaban en
exceso la presencia económica de los países europeos hasta el punto de
indicar, por ejemplo, una caída en términos reales del comercio exterior
para casi todos los países desarrollados a lo largo de los 90. En este
sentido, también conviene señalar que se “inflacta” la variable de
Deportes, como se explica más adelante.
En tercer lugar, se amplia el número de indicadores que definen
la Presencia Económica, diferenciando los Bienes de la primera
metodología en Bienes primarios y Manufacturas; considerando que hay una
naturaleza diferente de la presencia que pueden aportar uno y otro tipo
de exportaciones. Se pretende, así, facilitar el análisis de la
presencia económica con el IEPG.
En cuarto lugar, se han ampliado las capacidades incluidas en
el Equipamiento militar. En la versión anterior, estas capacidades se
limitaban a las más estratégicas y de largo alcance. En aras de una
mayor consistencia interna del Índice, se incluyen ahora capacidades de
más corto alcance, que permitan la proyección militar meramente
transfronteriza. En efecto, en todos los demás componentes del Índice se
asume la presencia global como transfronteriza: el indicador de
Migraciones no diferencia los países de origen de los flujos migratorios
al igual que el de Servicios no diferencia entre los diversos mercados
de exportaciones.
En quinto lugar, se ha incluido un nuevo indicador de
Información, que busca valorar la Presencia blanda de los países a
través de la web. Como se explica más adelante, a
falta de un indicador más preciso, se ha optado por incluir en el
cómputo del IEPG el ancho de banda instalado.
En sexto y último lugar, aunque se ha mantenido el sistema de
ponderación de los componentes del IEPG –por encuesta a expertos–, la
encuesta se ha extendido a los dos niveles del IEPG –áreas e
indicadores–, lo que permite re-ordenar los indicadores en cualquier
agrupación de presencia –no sólo, necesariamente, las tres áreas por las
que optamos en su actual diseño–. Asimismo, se ha ampliado la base de
expertos consultados, incluyendo expertos de diversos países, lo que
permite minimizar el sesgo cultural que pudiera producirse en una
consulta realizada sólo a escala nacional.
Además de los cambios metodológicos, se ha querido dotar a esta
herramienta analítica de una plataforma adaptada a su naturaleza que,
tratándose de un índice sintético que se calcula para una cincuentena de
países es, sin duda, una web (www.iepg.es).
El carácter estático del primer IEPG, que se calculaba para tan
sólo un año, se supera con la realización de calas temporales que
permiten observar la transformación de la presencia global de los países
desde la caída del muro de Berlín sobre una base quinquenal. Los datos
del IEPG publicados en julio de 2012 para los años 1990, 1995, 2000,
2005, el re-cálculo de los datos de 2010 y esta última edición de 2011
siguen, todos ellos, la metodología que se expone a continuación,
remplazando así la que acompañó los primeros resultados del Índice
(Olivié y Molina, 2011). La elaboración de fichas-país para los 11
primeros países en el ranking de IEPG facilita
asimismo un primer análisis de esta evolución temporal.
Calcular el IEPG para 1990 ha obligado a realizar una serie de
asunciones. Como se ha señalado, el objetivo de esta cala es el de
mostrar la presencia de diversas naciones en el mundo tal y como se daba
en la última etapa de los dos bloques. Así, en lugar de para Alemania,
Rusia, Estonia, Letonia, Lituania, la República Checa, Eslovaquia y
Eslovenia, el IEPG de 1990 se construye para la República Federal
Alemana (RFA), la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia; aunque
dos de los primeros, Estonia y Lituania, ya estuvieran constituidos
formalmente en 1990. Aunque para la mayor parte de los indicadores ha
sido posible recoger las estadísticas para los cuatro países extintos
–todos los de Presencia Económica, Deportes, Turismo, Educación y
Ciencia–, algunos han sido estimados por los autores –Cultura,
Información y Tecnología–. En el caso de las Migraciones, es la propia
fuente primaria, la División de Población de Naciones Unidas, quien
calcula los datos estimados, y lo hace para el nuevo mapa y no para el
antiguo de los
dos bloques. Así, el indicador de Migraciones de la RFA en 1990 es en
realidad el que, según Naciones Unidas, correspondería a la Alemania
reunificada –RFA y República Democrática Alemana (RDA)–, el de
Yugoslavia la estimación para Eslovenia, el de la Unión Soviética la
suma de los de Rusia, Estonia, Letonia y Lituania y el de Checoslovaquia
la suma de los stocks de población migrante estimada
en la República Checa y
en Eslovaquia. En el caso del indicador de Cooperación al desarrollo, el
dato de Alemania es el que ofrece la propia fuente
original, la OCDE, para este mismo país –y no para la RFA– mientras que
el de la Unión Soviética es una estimación de los autores. A
Checoslovaquia y Yugoslavia se les ha asignado valor cero para este
indicador en este año.
Este Documento de Trabajo explica la metodología de cálculo del
IEPG. La primera sección retoma la definición y objetivos del IEPG, que
se mantienen respecto de su anterior versión. Las dos siguientes
secciones explican los criterios de selección de los indicadores y
variables tomados para recoger la presencia global de los países en
materia económica, militar y blanda, y los de selección de países,
respectivamente. La cuarta sección describe la estructura del Índice,
sus componentes, los indicadores y las fuentes de los mismos. Las
últimas secciones abordan los aspectos más técnicos (método de
estimación de casos perdidos, escalas y ponderación).
1. Definición y objetivos
Por presencia global se entiende el posicionamiento efectivo,
en términos absolutos, de los diferentes países en la
economía, sociedad y ámbitos político y militar mundiales en el
contexto del actual proceso de globalización.
De este modo, el IEPG se centra en medir la presencia de
diversos países –y no el poder o la influencia–
en los campos de la economía, la defensa y otros ámbitos blandos de
presencia exterior como son la cultura, el deporte, el turismo, las
migraciones, la ciencia, la información, la tecnología, la educación y
la cooperación
internacional al desarrollo.
Esta medición se realiza sobre la base de datos objetivos o
tangibles, descartando los posicionamientos basados en datos de
opinión o de percepción. Asimismo, no se persigue la medición del nivel
de inserción de los países en este proceso de globalización o el grado
de apertura frente a él –algo que ya miden otros índices de
globalización o de libertad económica– sino la presencia o proyección
internacional total comparada
con la de otros países y respecto de su propia evolución. Por último, se
ciñe a la presencia en resultados, al margen de los esfuerzos
realizados por cada país para lograr esta presencia mediante, por
ejemplo, la adhesión a estructuras de gobernanza supranacionales o a
través del gasto presupuestario.
Además, al integrar de forma coherente la dispersa información
cuantitativa existente sobre múltiples aspectos relativos a la
proyección exterior y permitir comparaciones entre países y en el
tiempo, el IEPG se convierte en una herramienta muy útil para cualquier
tipo de análisis relacionado con la presencia internacional de un país o
grupo de países seleccionados. En primer lugar, pueden realizarse,
sobre la base del IEPG, valoraciones sobre la política exterior de
cualquier país –e incluso ayuda a hacer estimaciones sobre su
posicionamiento en términos de poder o influencia–. Así, por ejemplo, un
aumento o disminución de dicha presencia orientaría acerca de la
eficacia de la política exterior llevada a cabo durante el período de
análisis. En este sentido, son una herramienta eficaz no solamente las
futuras ediciones de este IEPG sino también las calas retrospectivas que
ilustran la evolución, hasta la fecha, de la presencia internacional de
los países contemplados en el proyecto. En segundo lugar, el Índice
también permite observar los principales campos en los que se produce
esta presencia y la variación en el peso relativo de éstos: un aumento
de la presencia total de un determinado país en un determinado período
de tiempo podría coincidir, por ejemplo, con una disminución de su
presencia en el campo de la defensa y
con un aumento, en paralelo, en el terreno científico o económico. Esta
información permite también conocer las diferentes estrategias de acción
exterior de los países. En tercer lugar, el IEPG posibilita el análisis
de tendencias globales en la presencia internacional. Por ejemplo,
podría analizarse si, en términos generales, en los últimos decenios ha
aumentado la presencia global del conjunto de los países representados
en el Índice en el campo de la cooperación al desarrollo en mayor medida
de lo que pueda haberlo hecho a través de las migraciones. Por último,
el IEPG también permite el análisis de la tendencia, en términos de
presencia global, de grupos de países. Así, el análisis combinado de la
presencia de China y Estados Unidos permitiría observar si se da una
cierta tendencia hacia una nueva bipolarización (y las principales
características de la misma) y el análisis del conjunto de los países
europeos permitirá observar tendencias sobre la presencia exterior de
Europa y de la Unión Europea.
Además del potencial explicativo de este IEPG, el análisis
combinado de este Índice –y de las posiciones relativas de los países a
partir de él— con el de otros índices ya existentes multiplica el valor
de esta herramienta. Esto es, el análisis comparado de los valores del
IEPG con el de índices de competitividad, de globalización, de
imagen-país o indicadores más sencillos como el Producto Interior Bruto
(PIB), el PIB per cápita, la población o el gasto
presupuestario, facilitan diversos análisis de política exterior y
relaciones internacionales desde muy diversos enfoques.
El Índice, por ejemplo, puede ayudar a establecer cuándo la
presencia internacional de un país supera o no su potencial (entendido
como el peso económico o demográfico). Para ello, se podría comparar el
valor del mismo para cada país, así como su puesto en el
ranking, con el equivalente en población y PIB. Sería
posible boxear (en términos de presencia) por encima o debajo del peso
(en términos de población o de PIB) pero también boxear (en términos de
influencia final) por encima o debajo del peso (en términos de
presencia). Por ilustrarlo con un ejemplo, Brasil posiblemente tiene una
presencia inferior a la de su potencial –ya que tiene una escasa
internacionalización efectiva teniendo en cuenta el tamaño de su
economía– pero, en cambio, en términos de influencia lo vendría haciendo
últimamente, aprovechando su identificación como potencia emergente
–BRIC (Brasil, Rusia, la India y China)–, por encima de su peso
considerado aquí como presencia. Lo importante, en todo caso, es que el
IEPG se construye sobre datos objetivos que miden la
internacionalización efectiva de un país en diversos ámbitos –y no sobre
la valoración subjetiva de la importancia que se otorgue a determinadas
potencias o sobre la efectividad de trasladar todo eso a influencia
real–. Al margen de que la tendencia en el medio plazo será seguramente
una dinámica de ascenso de los países emergentes en el Índice –y
correlativo declive de Holanda, Noruega o Suiza–, los datos que ofrecen
el IEPG son muy interesantes para mostrar precisamente que, en algunos
casos, hay un importante contraste entre enorme potencial nacional e
incipiente internacionalización –o, viceversa, para el caso de pequeños
Estados con una extraordinariamente alta proyección exterior–.
2. Criterios de selección de indicadores y
variables
Siguiendo la definición y los objetivos establecidos para el
IEPG, a continuación se detallan los criterios que han guiado la
selección de indicadores y variables que forman las áreas de presencia
global y, por tanto, el resultado final en el IEPG para cada país
seleccionado.
En primer lugar, se recoge la presencia en una única dirección
(lo que se podría denominar unidireccionalidad de la presencia). En
segundo lugar, se miden resultados de presencia y no los medios para
conseguirlos. Además, todas las variables tienen un componente
expresamente exterior. La presencia se da en términos absolutos y no
relativos y el IEPG mide la cantidad de presencia y no su naturaleza.
Asimismo, como para cualquier otro índice, se busca la máxima capacidad
explicativa con el mínimo número posible de variables e indicadores. En
séptimo y último lugar, se toman datos duros de presencia y no datos
basados en juicios u opiniones.
Unidireccionalidad
Uno de los principios que rige el IEPG es la medición de la presencia,
en cada una de las áreas seleccionadas, a través de uno solo de los
sentidos que pueden tomar las relaciones internacionales. Por ejemplo,
como se verá más
adelante, se considera que la presencia comercial exterior se da a
través de las exportaciones (y no de las importaciones); la
inversora, a través de las salidas de capital (y no de las entradas); y
la de defensa, a través de la tropas desplegadas
en el exterior (y no de las tropas extranjeras presentes en el
territorio nacional). El principal argumento es que, en la mayoría de
los casos, las relaciones en ambas direcciones son en mayor medida un
reflejo de la importancia mundial del país en cuestión que de su
presencia exterior o global.
Resultados vs.
medios
También conviene insistir en que la medición de la presencia lleva a una
selección de indicadores de resultado, no instrumentales. Así, por
ejemplo, se mediría la presencia comercial de los países a través de sus
exportaciones, pero no a través de los medios invertidos para ampliar
dicha presencia (créditos a la exportación,
participación en ferias, misiones comerciales, número de diplomáticos y
funcionarios dedicados a la promoción exterior, etc.).[2] Esta
selección de variables es coherente con la idea de que el IEPG pretende
servir de base para, entre otros, el análisis de la política exterior de
los países seleccionados. Los índices o análisis que recurren a
variables instrumentales para definir la presencia exterior de un país
pueden estar incurriendo en una cierta tautología: si se produce un
mayor esfuerzo para aumentar la presencia exterior –a través de medidas
como las mencionadas más arriba–, y si la presencia se mide a través de
dicho esfuerzo, parece evidente que el resultado será un aumento de la
presencia exterior. No obstante, este tipo de medición no arrojará luz
alguna acerca de los resultados de este esfuerzo. Siguiendo el ejemplo
anterior, no puede saberse si los créditos a la exportación o la
participación en ferias (variables instrumentales) habrán contribuido
realmente a elevar las exportaciones (variable de resultado). Esto será
posible únicamente si se sigue la evolución de las exportaciones
(variable de resultado) y, en función de este resultado, se analiza la
calidad y cantidad de los esfuerzos realizados.
Dimensión transnacional El IEPG
sólo incluye variables que contengan información expresa sobre la
dimensión exterior o, si se prefiere, transfronteriza. Es decir, se
recogen los flujos económicos de carácter comercial y financiero pero no
el PIB –que, como se ha dicho, es sólo un referente–, se recogen las
migraciones pero no la población –el otro referente– y se recoge el
despliegue militar exterior o la capacidad de realizarlo pero no la
fuerza militar disponible. En este sentido, no se recogen datos sobre
los activos de los países, ni siquiera sobre los activos potencialmente
internacionalizables, sino que el cómputo del Índice se reduce a
manifestaciones expresas de presencia. Así, por ejemplo, no incluye
variables como la biodiversidad, la oferta gastronómica, las reservas de
petróleo o el número de monumentos patrimonio de la humanidad que, si
bien pueden derivar en mayor presencia exterior, no lo harán de forma
automática. Siguiendo los mismos ejemplos, la presencia global en estos
ámbitos se traduciría en una mayor afluencia turística o un mayor
volumen de exportaciones; indicadores que sí se recogen en el
IEPG.
Presencia absoluta y no relativa
El grupo de trabajo responsable de la elaboración del IEPG ha discutido
en diversas ocasiones la pertinencia de medir la presencia exterior de
los países en relación con su tamaño (población o PIB). Sin embargo,
finalmente se optado por mantener la presencia en términos absolutos y
no, por ejemplo, per cápita, porque la pretensión es
determinar la presencia global de los países –y no cuán abiertos están– y
porque precisamente así se facilita, como se ha señalado, la
comparación con el peso o potencial, lo que proporcionará la información
sobre la relativamente mayor o menor vocación de presencia
internacional de un país.[3]
Cantidad frente a naturaleza En
términos generales, los componentes del Índice llevan a la medición de
la presencia global de cada uno de los países en términos absolutos y en
cantidad, obviando la naturaleza de dicha presencia. En los primeros
debates sobre los componentes del Índice, se apuntó la posibilidad de
medir tanto la cantidad como el tipo de presencia. Con cantidad se hace
referencia a cuánto de presente está un determinado país en cada uno de
los ámbitos –tómese como ejemplo el volumen de exportaciones– mientras
que para medir el tipo o naturaleza de esta presencia tendrían que
incluirse elementos valorativos similares a los necesarios para valorar
el poder o la
influencia –por ejemplo, podrían considerarse mejores las exportaciones
de unos productos frente a otros porque reflejen un modelo productivo
más sólido, de forma que se valoraría más la exportación de productos
tecnológicamente complejos que de productos intensivos en mano de obra
como el turismo de bajo coste–.
El Índice se centra en criterios de cantidad, abandonando los
de naturaleza o tipo, por los mismos motivos que se opta por medir la
presencia y no el poder o la influencia. En primer lugar, la
introducción de criterios de calidad obliga a fijar una
valoración de las distintas naturalezas de una misma presencia para cada
ámbito –¿son mejores las exportaciones más intensivas en tecnología que
las intensivas en mano de obra?, ¿son preferibles las misiones de paz
coordinadas por Naciones Unidas que la presencia militar internacional
decidida de forma bilateral?–. Esto llevaría inevitablemente al
establecimiento de una posición subjetiva sobre la naturaleza de una
presencia idónea cuando el principal objetivo del IEPG es precisamente
el de servir de base para cualquier tipo de análisis de política o
presencia exterior, independientemente del enfoque desde el que se
realice. Además, puestos a medir la naturaleza de la presencia,
existiría una grave limitación con la escasez de datos. En este sentido,
el Índice se compone de indicadores que miden la presencia
independientemente de su naturaleza bilateral o multilateral. Así, por
ejemplo, un giro en la política exterior de un país en materia militar
–el repliegue de la presencia militar bilateral de Estados Unidos en
Europa del Este y el aumento en paralelo de su presencia a través de la
OTAN– no debería suponer variación alguna en el resultado del Índice
para ese país, si dicho giro no supone un aumento o disminución de su
presencia exterior total en materia militar.
Mínimo número de indicadores
El IEPG pretende contemplar el máximo posible de formas de
presencia en el exterior con el menor número posible de
indicadores. En definitiva, se trata de captar el máximo de información
sobre distintas formas de presencia con el mínimo posible de variables.
De este modo, se asegura una mayor elasticidad del Índice a cada uno de
los indicadores que lo componen. Para ello, se ha tratado de seleccionar
en todo momento el indicador disponible que capture de forma más
integral la realidad que se intenta recoger en el IEPG. En esta misma
línea, otro elemento a señalar es que se trata de captar formas de
presencia adecuadas al conjunto de países seleccionados. Indicadores
como la reputación gastronómica
(mensurable, por ejemplo, mediante las calificaciones Michelin) o el
número de premios Nobel son, al margen de su mayor o menor componente
transnacional, formas de presencia a las que sólo sería sensible un
pequeño subgrupo de países
formado por Estados Unidos, Japón, Francia y España, por ejemplo. En
otras palabras, se ha perseguido seleccionar indicadores que arrojen
variaciones de presencia global para países tan dispares como Estados
Unidos, Malasia o Bulgaria.
Datos objetivos Indicadores como
el prestigio gastronómico o los premios Nobel son, además, indicadores
de percepción (percepción de presencia o prestigio, en este caso), más
que de presencia objetiva. El IEPG recurre en todo momento a datos
objetivos o duros de presencia (flujos de exportación o tropas
desplegadas, por ejemplo) y nunca a datos subjetivos o de percepción
basados en encuestas de opinión o criterios de expertos.
3. Selección de países
El IEPG cubre la presencia global de una selección de 54 países
entre los que están los 42 países con mayor PIB (en términos
corrientes, datos del Banco Mundial de 2008),[4] además de los que no
se encuentran en este grupo pero sí son miembros de la Organización
para la Cooperación y
el Desarrollo Económico (OCDE) y/o de la Unión Europea. Además, se da la
circunstancia de que todos los países miembros del G-20 están
representados en uno u otro grupo de países (cuadro 1).
Cuadro 1. Lista de países del IEPG
|
Alemania
|
Estados
Unidos |
Malasia
|
|
Arabia
Saudí |
Estonia
|
Malta
|
|
Argentina
|
Finlandia
|
México
|
|
Australia
|
Francia
|
Nigeria
|
|
Austria
|
Grecia
|
Noruega
|
|
Bélgica
|
Holanda
|
Nueva
Zelanda |
|
Brasil
|
Hungría
|
Polonia
|
|
Bulgaria
|
India
|
Portugal
|
|
Canadá
|
Indonesia
|
Reino
Unido |
|
Chile
|
Irán
|
República
Checa |
|
China
|
Irlanda
|
Rumania
|
|
Chipre
|
Islandia
|
Rusia
|
|
Colombia
|
Israel
|
Sudáfrica
|
|
Corea
del Sur |
Italia
|
Suecia
|
|
Dinamarca
|
Japón
|
Suiza
|
|
Eslovaquia
|
Letonia
|
Tailandia
|
|
Eslovenia
|
Lituania
|
Turquía
|
|
España
|
Luxemburgo
|
Venezuela
|
4. Componentes del
Índice
Las áreas de presencia exterior incluidas en el Índice son las
de Presencia económica, Presencia militar y Presencia blanda. Para cada
una de ellas se ha seleccionado una lista de indicadores que pretende
captar todas las dimensiones de la presencia exterior en cada uno de
estos ámbitos.
4.1. Presencia económica
En el área económica, se mide la presencia exterior a través de
la Energía, los Bienes primarios, las Manufacturas, los Servicios y las
Inversiones. Así, se entiende que la presencia comercial internacional
se produce vía exportaciones y se entiende también que la desagregación
de los bienes y servicios en estas tres categorías ofrece información
relevante acerca del aparato productivo-exportador de cada país lo cual,
en último término, puede redundar en su presencia exterior. Todas las
variables del área de Presencia económica se recogen en unidades
monetarias corrientes, al igual que otros indicadores de otras áreas.
Energía La presencia energética se
resume en las exportaciones de combustibles, en concreto petróleo,
productos refinados y gas.
Se decidió desagregar el comercio energético del comercio
general de materias primas por la presencia global diferenciada que
provee el comercio energético frente al comercio de cualquier otro tipo
de bien o servicio. Todos los datos de exportaciones provienen de
Naciones Unidas, exactamente de la base de datos online
Comtrade.
Bienes primarios Esta variable se
compone de las exportaciones de materias primas (descontando las
exportaciones de energía). Los bienes primarios incluyen comidas,
bebidas, tabaco, productos agrícolas, metales no ferrosos, perlas,
piedras preciosas y oro no monetario.
Manufacturas Recoge las
exportaciones de productos elaborados –productos químicos, maquinaria,
equipos de transporte y otros–, desde los más hasta los menos intensivos
en mano de obra, siguiendo la clasificación de productos ofrecida por
la UNCTAD.[6]
Servicios Se compone de las
exportaciones en transporte, construcción, seguros, servicios
financieros, informática, medios de comunicación, propiedad intelectual,
otros servicios empresariales, servicios personales, culturales y de
ocio y servicios públicos.
Inversiones Concretamente, se
trata del stock de inversión directa extranjera
(IDE). De este modo, el indicador refleja la presencia acumulada en el
exterior a través de este tipo de inversión. Los datos sobre IDE
provienen de la misma base de datos UNCTADStat de la UNCTAD.
4.2. Presencia militar
El área de Presencia militar está formada por dos indicadores:
Tropas y Equipamiento militar.[7]
Tropas Se suman las tropas
desplegadas (número de militares desplegados en misiones internacionales
o en territorio extranjero no ocupado) en cualquier país excepto el
analizado, independientemente del rango o carácter de misión.
Equipamiento militar Por otro
lado, para medir la capacidad de proyección –que es una dimensión
ciertamente difícil de capturar empíricamente agregándola en un sólo
indicador– se ha seguido la categoría de proyección de fuerzas en la que
el International Institute for Strategic Studies
(IISS) incluye portaviones, cruceros, destructores, fragatas, submarinos
de propulsión nuclear, buques anfibios principales, aviones de
transporte estratégico medios y pesados y aviones cisterna. Se entiende
que sólo la disponibilidad de esos medios revela voluntad de proyección
regional y global de los países, lo que les otorga una capacidad
objetiva de presencia global, aunque resulta imposible conocer su
despliegue exacto.
Es necesario determinar el peso que tendrá cada medio en la
definición del indicador de Equipamiento. No hacerlo implicaría asumir
que un portaaviones otorga la misma capacidad que una fragata. Para
determinar el peso de cada medio se ha hallado su equivalencia en una
escala donde la cantidad total de las cuatro clases suman 1.000,
teniendo sólo en cuenta la capacidad de los 54 países que estudia el
IEPG que poseen al menos más de un medio de despliegue militar de todos
los
cuatro considerados. Así, se entiende que el total de portaaviones
aporta una presencia exterior equivalente al total de fragatas. Como hay
cerca de 15 veces más fragatas, cada portaaviones aportaría una
presencia aproximada de 10 fragatas. Siguiendo esta lógica, el peso
unitario sobre 1.000 de cada medio es el siguiente: portaviones, 387
unidades; cruceros, 315; destructores, 43; fragatas, 25; submarinos de
propulsión nuclear, 62; buques anfibios principales, 150; aviones de
transporte estratégico medios y pesados, cinco; y aviones cisterna, 13
unidades.
La fuente utilizada para todos los datos de esta área es
The Military Balance, elaborado anualmente por el
IISS.
4.3. Presencia blanda
Migraciones Para medir la
presencia internacional en materia de inmigración, se ha seleccionado la
estimación, realizada por la División de Población de Naciones Unidas
con carácter quinquenal (2000, 2005 y 2010), del número de migrantes
internacionales por país a mitad de año.
Turismo Se mide el número de
llegadas a la frontera de turistas aportado por la base de datos
estadística de la Organización Mundial de Turismo de Naciones Unidas
(UNWTO). La información refleja en la mayoría de ocasiones datos de
"turistas no residentes" en el país de destino pero también,
excepcionalmente, la UNWTO aporta los datos equivalentes de "visitantes
no residentes", "turistas no residentes alojados en hoteles o
establecimientos similares" o "turistas no residentes alojados en todo
tipo de establecimientos", según la regulación de visados que exija el
país receptor.
Deportes Para medir la presencia
internacional en materia deportiva, se recurre al rendimiento obtenido
por los distintos países en el deporte global por excelencia (fútbol
profesional masculino) y el principal acontecimiento deportivo
internacional (juegos olímpicos de verano).
En el caso del fútbol se utilizan los puntos de la
clasificación mundial de la Fédération International de
Football Association (FIFA) que ordena a las distintas
selecciones nacionales absolutas masculinas. Como esta clasificación se
actualiza cada dos meses, el IEPG considera la versión a 31 de diciembre
del año anterior. Por otro lado, se le asignan al Reino Unido los
puntos que corresponden a Inglaterra. En el caso de los juegos olímpicos
se usan los resultados de cada comité olímpico nacional en el medallero
de la última edición a partir de la suma de medallas
obtenidas.
Para realizar la combinación entre fútbol y juegos olímpicos se
ha ponderado de acuerdo a un criterio de relevancia global de ambos
componentes medido por las audiencias televisivas. Según la FIFA y
Nielsen, 2.000 millones de televidentes vieron la ceremonia de apertura
de los últimos juegos olímpicos y 700 millones vieron la final del
último campeonato mundial de fútbol, que son los dos momentos de mayor
seguimiento en ambos casos. De esta forma, se ponderan los datos de
fútbol por un 25% y los datos olímpicos por un 75%. Aunque los datos
olímpicos sólo se actualizarían cada cuatro años, el indicador deportivo
del IEPG tendría variaciones anuales por los cambios en la
clasificación de la FIFA, que supone el 25% de esta variable.
Cultura La presencia cultural no
deportiva en el exterior se resume en las exportaciones de servicios
audiovisuales. La fuente utilizada para las exportaciones audiovisuales
es la Organización Mundial del Comercio (OMC), que define este producto
como las producciones cinematográficas, los programas de radio y
televisión, y las grabaciones musicales. Concretamente, se han tomado
los datos disponibles en la edición más reciente de
International Trade Statistics, además de datos
adicionales (por ejemplo, sobre el desglose de los países miembros de la
Unión Europea) suministrados ex profeso para la
elaboración de este IEPG por la misma organización.
Información Pretende captar la
presencia internacional de los países por medio de Internet, lo que
incluye la proyección exterior de las ideas originadas en cada país y
que se expresan a través del acceso que se realiza desde fuera de las
fronteras a las instituciones nacionales, las organizaciones políticas,
los medios de comunicación, los centros educativos, las empresas y las
asociaciones o redes de la sociedad civil. Para medir esa realidad, y en
ausencia de un indicador más preciso, se acude a la capacidad del ancho
de banda contratado por cada país para conexiones que suponen tráfico
de Internet con otros países (International Internet
Bandwidth).
La capacidad contratada se calcula en unidades de información
(megabits) y, aunque no se corresponde necesariamente con la
transmisión exacta de ese tráfico, se entiende que los países tienden a
instalar y pagar por la capacidad que
realmente necesitan. No se debe menospreciar, no obstante, el efecto
hub que pueden tener algunos países como Holanda y
España.
Los datos que se usan en el IEPG corresponden a los publicados
anualmente en la base de datos estadística de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones (del sistema de Naciones
Unidas).
Tecnología Para medir la presencia
exterior de los países en materia de investigación y desarrollo, se
registran las patentes internacionales, lo que muestra la capacidad de
innovación científico-técnica. Específicamente, se han tomado los datos
de las denominadas patentes orientadas al exterior, esto es, el conjunto
de solicitudes de patentes relacionadas entre sí depositadas en uno o
más países extranjeros para proteger la misma invención, considerándose
como país de origen de la patente el de residencia del primer
solicitante nombrado o el cesionario. De este modo, se está tomando para
la medición de la presencia global sólo aquella producción
cientifico-técnica con un componente claramente transfronterizo. La
fuente es la base de datos estadística de la Organización Mundial de
Propiedad Intelectual (WIPO Statistics
Database).
Ciencia Asimismo, se complementa
el anterior indicador con otro que refleje la actividad de las
universidades en el campo de la investigación. El motivo es que la
generación de patentes generalmente está ligada a la investigación
científica dura aplicada: la investigación en ciencias básicas, sociales
y en artes y humanidades no es capturada por dicho indicador.
La presencia global de los países en materia científica se mide
con el número de artículos publicados en revistas científicas de
reconocido prestigio. Una forma de agrupar estas revistas es
seleccionando aquellas que figuran en los índices de Thomson Reuters.
Concretamente, se imputa a cada país su producción científica en la
Web of Science.
Para imputar la producción científica a los países
seleccionados, Thomson Reuters toma como referencia el domicilio del
autor del artículo publicado en la revista científica. Se está asumiendo
que el domicilio se encuentra en el mismo país que la universidad a la
que se afilia institucionalmente el autor. De este modo se puede imputar
la producción científica a las distintas universidades y, así, a
diversos países.[8]
Por tanto, la fuente para este indicador es Thomson Reuters, quien ha
suministrado estos datos expresamente para la elaboración del IEPG.[9]
Educación Este indicador muestra
el total de estudiantes extranjeros en cada uno de los países
seleccionados. Se contabilizan los estudiantes en todos los programas de
educación terciaria (tanto programas de grado como de posgrado), toda
aquella que se imparte en colleges, universidades,
institutos tecnológicos y politécnicos. Con este indicador se pretende
mostrar la presencia internacional de las universidades en el ámbito de
la docencia. La fuente para este indicador es la United Nations
Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO
Institute for Statistics).
Cooperación al desarrollo Para
éste área, ante la imposibilidad de incluir un indicador de resultado,
ha sido necesario recurrir a un indicador instrumental. Se ha optado por
incluir como indicador de la presencia global en materia de ayuda al
desarrollo el gasto en Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), a pesar de que
tenga el inconveniente de recoger el gasto presupuestario (variable
instrumental) y no el resultado de dicho gasto en términos de presencia
(variable de resultado).
Se toma la ayuda oficial bruta total de cada país y no sólo la
AOD neta. Con ello, se están incluyendo tanto las donaciones como la
ayuda reembolsable, y tanto la ayuda canalizada por la vía bilateral
como por la multilateral. La fuente de este dato es la OCDE. Los datos
de ayuda de los denominados donantes CAD (donantes miembros del Comité
de Ayuda al Desarrollo de la OCDE) son accesibles a través de la base de
datos International Development Statistics. En
cuanto a los donantes no-CAD, en sus informes anuales la OCDE también
ofrece datos de ayuda en una de sus publicaciones anuales. Los datos no
registrados en esta fuente han sido tomados de la base estadística
Aid Data.
Como es bien sabido, los donantes que no son miembros del CAD
no tienen ninguna obligación de reporte de sus estadísticas de ayuda.
Por este motivo, tomando sólo las dos bases de datos internacionales
mencionadas, el número de casos a estimar de este indicador superaba los
50 para la base completa (de 1990 a 2011). Para evitar una proporción
tan alta, se ha optado, en este caso concreto, por explorar bases de
datos nacionales y otras estimaciones con la ayuda de expertos en
cooperación Sur-Sur. Esto afecta a los datos de Argentina (años 2005 y
2010), Brasil (1995 y 2000), Malasia (2005 y 2010), Venezuela (2005 y
2010),[10]
Brasil (2005),[11]
Chile (1995, 2000, 2005, 2010 y 2011),[12]
China (2000, 2005, 2010 y 2011),[13]
Colombia (2000 y 2005),[14]
la India (2000[15]
y 2005[16]),
Malta (2005),[17]
México (2010),[18]
Rumanía (2005),[19]
Rusia (2005, 2010 y 2011),[20]
Sudáfrica (2000[21]
y 2005[22])
y Tailandia (1995).[23] En algunos casos, se ha preferido
considerar que la Cooperación al desarrollo tenía una presencia nula en
el total del IEPG, para países y años específicos, que recurrir a su
estimación siguiendo las técnicas que se explican más adelante. Éstos
son los casos de Brasil, Chile y Colombia (para el IEPG 1990), Bulgaria,
Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta,
Rumanía y Sudáfrica (1990 y 1995).
Gráfico 1. Estructura del IEPG

5. Estimación de casos perdidos
El 95% de los 5.200 datos necesarios para el cálculo de todos
los
parámetros, países y años están disponibles. En un 5%, aproximadamente,
ha sido necesario estimar el valor de la presencia global, especialmente
en los países con menor presencia y para los datos más antiguos (1990 y
1995).
El método de estimación seguido ha sido el
hot-deck. Los criterios para la estimación de casos
perdidos han sido los siguientes: (i) en ningún caso se realiza la
estimación en el valor original sino en su valor 0-1.000 del modelo del
IEPG; (ii) en la imputación se da prioridad a que el modelo sea
equilibrado para cada país y cada año; (iii) la estimación se realiza en
función de los valores existentes, y no de variables externas; y (iv)
se prima la información más reciente sobre la más lejana en el
tiempo.
En todo caso, el número de casos perdidos es bajo y éstos se
concentran en los primeros años, en los países con menor presencia
global y en variables con menor peso (Apéndice 2). Esto implica que la
imputación de casos influya en menos del 0,5% del modelo final en su
conjunto.
6. Linealidad de las variables
Podría decirse que determinadas variables que miden el poder,
la influencia o la presencia pueden tener un comportamiento no lineal en
el sentido de que un incremento del x% en el valor de dicha variable no
aporta un incremento equivalente del x% (o a.x%) en la cantidad de
presencia, poder o influencia del país. Un ejemplo sería el de la
posesión de armas nucleares: el incremento de poder que supone pasar de 0
a 1 arma es sustancialmente mayor que el que supone pasar de 200 a 300.
Por el contrario, si a la variable se le presume un comportamiento
lineal, se está asumiendo que los incrementos de presencia son
proporcionales a los del valor de la variable.
Tratándose de presencia, y no de poder, se ha considerado que
se puede asumir un comportamiento lineal de los indicadores que
conforman el IEPG. En términos generales, un incremento arroja un
incremento proporcional de presencia.
Existe, no obstante, una excepción con la variable de Deportes.
Es el único parámetro de entrada que mantiene constante la escala
0-1.000 debido a que “medallas corrientes” = “medallas constantes”. Esto
provoca que su peso en el modelo crezca conforme nos alejamos en el
tiempo. Para corregir tal sesgo se ha introducido un deflactor del valor
otorgado a Deportes obtenido del valor medio del IEPG una vez excluidas
las medallas. De esta forma, en 1990 el peso de la variable vendría a
ser la mitad que en 2010. El peso para cada año resulta ser el que
figura en el Cuadro 5.
Cuadro 2. Peso de la variable
Deportes
|
1990
|
1995
|
2000
|
2005
|
2010
|
2011
|
|
0,48
|
0,56
|
0,58
|
0,82
|
1,00
|
1,05
|
7. Límites de las escalas
Se han definido límites fijos para las escalas en toda la serie
para todos los años. Y es que uno de los principales atractivos del
Índice es el análisis de los valores a lo largo de una serie
histórica.
Así, se decidió que las escalas del IEPG se construyesen en una
base 0-1.000, con los siguientes límites mínimos y máximos
fijos:
Límites máximos: se atribuyen 1.000 puntos al valor
máximo del
indicador en el año 2010 para la selección de países
analizados. Es decir, si en el año 2010 el valor máximo
para el indicador de Tecnología corresponde a Japón,
con 59.003 patentes, a este número de patentes se asignarán
1.000 puntos en la escala. Y así para todos los indicadores del
Índice.
Esta definición de límites mínimos y máximos para las escalas
del IEPG significa que el Índice tendrá una base 2010. En términos
prácticos esto significa que el valor del Índice en los años siguientes
siempre estará referenciado a los valores para los indicadores en 2010.
Lo anterior permitirá una comparación temporal para verificar la
evolución intrínseca de cada país, además de una comparación transversal
entre países.
Por otro lado, esto significa que en años posteriores
seguramente el valor del IEPG supera los 1.000 puntos para algunos
países. Esta definición es similar a la de los índices de las bolsas de
valores, que parten de una base en un año determinado para luego
aumentar y/o disminuir en función de las oscilaciones del mercado. Éste
es el caso, por ejemplo, del IBEX 35, cuya base de 3.000 puntos se
refiere al 29 de diciembre de 1989.
8. ¿Cómo ponderar?
Si bien parece evidente que las tres áreas de presencia
económica, militar y blanda no contribuyen de la misma manera
a la presencia global de los países, resulta complejo asignar un peso
específico a cada una de las áreas, y a cada indicador en su respectiva
área. Ésta es la razón por la que, para definir la ponderación de los
elementos del IEPG, se tomó la decisión de recurrir a un panel de
expertos en relaciones internacionales. Dicho panel se
construyó sobre la base del informe sobre think tanks
que realiza anualmente la Universidad de Pensilvania,[24]
recogiendo un total de 150 centros vinculados al ámbito de las
relaciones internacionales. El número de instituciones incluidas en la
muestra para cada región responde a la distribución global de la fuente
original: 30% en Norteamérica, 27% en Europa, 18% asiáticas, 11% en
Latinoamérica y el Caribe, 8% africanas, 5% en Oriente Medio y Norte de
África y, finalmente, 1% en Oceanía. No obstante, y con la intención de
poder construir finalmente una muestra de al menos 100 think
tanks, se tomó para todas las regiones un número superior de
instituciones al indicado, como precaución ante la posible dificultad de
entrar en contacto con algunas de ellas. Así, el cuestionario fue
enviado finalmente a 45 instituciones norteamericanos, 40 europeas, 27
asiáticas, 17 latinoamericanas, 12 africanas, ocho de Oriente Medio y
Norte de África, y tres de Oceanía.
A todos ellos se remitió una encuesta con el propósito de
asignar una ponderación concreta a cada indicador, destinada a la
persona responsable de investigación en cada centro, o en su defecto, a
la de más alto rango especializada en relaciones internacionales, o a la
propia dirección de la institución. Además de optar por una encuesta
telemática que permitiera cambiar el orden de exposición de los
indicadores y áreas –para evitar un problema de medidas ipsativas–, se
elaboraron dos modalidades de cuestionarios. La primera modalidad
plantea al encuestado la posibilidad de ponderar los elementos del IEPG
en sus dos niveles, tanto por áreas como por indicadores (Apéndice 3).
Para evitar el riesgo de que el número de indicadores por área pueda
estar sesgando la respuesta del encuestado, la mitad de la muestra
recibió un cuestionario en el que se plantea la ponderación de
indicadores en un solo nivel, independientemente del área a la que
pertenezcan (Apéndice 4). La ponderación obtenida de las respuestas
recibidas se resume en el Cuadro 6.
Cuadro 3. Ponderaciones por áreas e
indicadores
|
Área |
Indicador
|
Coeficiente
de ponderación (%) |
|
Económica
|
|
38,50 |
| |
Energía
|
6,95 |
| |
Bienes
primarios |
5,13 |
| |
Manufacturas
|
7,44 |
| |
Servicios
|
8,88 |
| |
Inversión
|
10,10 |
|
Militar
|
|
15,52 |
| |
Tropas
|
7,95 |
| |
Equipamiento
|
7,57 |
|
Presencia
blanda |
|
45,98 |
| |
Migraciones
|
4,11 |
| |
Turismo
|
4,10 |
| |
Deportes
|
3,42 |
| |
Cultura
|
6,98 |
| |
Información
|
5,99 |
| |
Tecnología
|
5,82 |
| |
Ciencia
|
5,71 |
| |
Educación
|
5,45 |
| |
Cooperación
|
4,40 |
Coordinadores: Iliana Olivié e Ignacio
Molina.
Colaboradores: Ignacio Álvarez, Bruno Ayllón, Rafael
Domínguez, Félix Arteaga, Manuel Gracia, Narciso Michavila, Antonio
Vargas. [25]
Ver:
Apéndices
|