Introducción
Presentamos los resultados de una encuesta que ha realizado una reputada empresa americana (Zogby International) para una conocida revista (American Enterprise Magazine), más liberal que conservadora pero sin duda próxima al partido republicano. Son 600 entrevistas hechas en cuatro ciudades (Basora, Kirkuk, Mosul y Ramadi) utilizando el método de cuotas de modo que es representativa de la complejidad religiosa y étnica de la población iraquí.
A nadie se le oculta que las circunstancias que rodean un sondeo de este tipo en Irak no son las mejores para obtener resultados fiables desde el punto de vista demoscópico. En una situación de inseguridad y violencia, la expresión de las opiniones no va a ser tan fluida como en una de seguridad y orden. Seguramente habrá habido desconfianza respecto al uso que se pueda hacer de los datos, aunque se garantice el anonimato, con lo cual algunas respuestas pueden estar sesgadas. Y, probablemente, aunque teóricamente ya hay libertad de expresión, no existe lo que podemos llamar una “opinión pública iraquí”, dada la situación política y social de represión dictatorial antes del conflicto.
Todos estos matices, sin embargo, no pueden empañar el hecho de que se trata de la primera encuesta con una metodología rigurosa, es decir, con un cuestionario validado, realizada en varios puntos de muestreo, y representativa de los distintos grupos étnicos y religiosos, aparte los controles usuales por sexo y edad. Ofrece por lo tanto todas las garantías posibles de objetividad y representatividad y, por lo tanto, no se trata ya de las impresiones de un observador, más o menos neutrales respecto al conflicto, sino de un instrumento científico cuyo margen de error puede ser estimando (es +/- 4,1%). Por otra parte, hay que pensar que todos manejamos datos (también de opinión pública) de regímenes no democráticos (islámicos o no), en las que tampoco se dan las mejores condiciones sociales y políticas para la realización de encuestas, pero que, sin embargo, asumimos como válidos justamente por carecer de otros mejores.
Tardaremos en saber lo que realmente piensan los iraquíes, pero este es ya un primer paso en la dirección correcta. Que el resultado es, como veremos, tan confuso y ambiguo como suele ser la vida, puede ser la mejor prueba a favor de su fiabilidad. Sucesivas encuestas, que permitan analizar tendencias, confirmarán o refutarán estas impresiones iniciales.
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Lo que realmente piensan los iraquíes
Karl Zinsmeister
Hasta hace poco, la política de EEUU con respecto a Irak se ha visto perjudicada por la falta de un apoyo reconocido del propio pueblo iraquí a las acciones de EEUU. Las noticias e informaciones de los medios de comunicación suelen mostrar una opinión pública iraquí contraria a EEUU. Sin embargo, un estudio realizado por un equipo de The American Enterprise y dirigido por Zogby International, una conocida empresa demoscópica, indica que los iraquíes están a favor de una presencia continuada de EEUU en la región.
Según afirman algunos, la política estadounidense con respecto a Irak se ve perjudicada por un desconocimiento de lo que en realidad piensan los Iraquíes. ¿Están de parte de los radicales islamistas? ¿Qué tipo de gobierno preferirán? ¿Cuál es su actitud hacia EEUU? ¿Nos odian los chiíes? ¿Podría Irak convertirse en otro Irán gobernado por ayatolás? ¿Son los pueblos del triángulo suní el verdadero problema?
Hasta el momento sólo hemos sido capaces de hacer conjeturas. Nos hemos basado en medidas anecdóticas del estado de ánimo del pueblo Iraquí y hemos estado a merced de las imágenes que nos presentaba la prensa. Ya se sabe que los periodistas tienen tendencia a ofrecer noticias negativas: que se rehabiliten 10.000 colegios no es noticia, pero que estalle uno proporciona material para toda una semana. A algunos de los que últimamente hemos pasado algún tiempo en Irak (fui corresponsal durante la guerra), nos han desconcertado las noticias de posguerra y las imágenes ofrecidas por los medios de comunicación, mucho más negativas que los testimonios de muchas de las personas que participan en la reconstrucción de Irak.
Pues bien, por fin contamos con pruebas que nos aproximan a la verdad. En colaboración con los investigadores de Zogby International, la revista The American Enterprise ha realizado el primer sondeo entre el pueblo Iraquí. Dado el estado en el que se encuentra el país, no resultó sencillo. Los problemas de seguridad retrasaron a nuestros intrépidos investigadores de campo en varias ocasiones. Trabajamos incansablemente en minuciosas traducciones, muestreos regionales y métodos de sondeo para asegurarnos de que nuestros resultados reflejaran de forma precisa los puntos de vista del pueblo Iraquí, azotado en el pasado por tantos conflictos. Consultamos a varios encuestadores de Europa Oriental sobre el mejor modo de obtener respuestas sinceras de aquellos que están condicionados para reprimir sus verdaderas opiniones.
Realizada en agosto de 2003, nuestra encuesta forzosamente habría de tener un alcance limitado, pero refleja la variada representación nacional del país, ya que se llevó a cabo en cuatro ciudades dispares: Basra (la segunda en tamaño del país, con 1.700.000 habitantes, situada al sur), Mosul (la tercera en tamaño, situada al norte), Kirkuk (ciudad petrolera de influencia kurda, la cuarta en tamaño) y Ramadi (caldo de cultivo de la resistencia en el triángulo suní). Los resultados muestran que el pueblo Iraquí es más sensato, estable y moderado de lo que se suele afirmar y que, después de todo, el país no es tan fanático ni alberga tanto resentimiento hacia Estados Unidos.
Un país posible de gobernar Los iraquíes tienen una visión esperanzadora. Siete de cada diez afirman esperar que su país y su situación personal mejoren de aquí a cinco años. En ambos frentes, un 32 por ciento afirma que todo mejorará en gran medida.
Tres de cada cuatro iraquíes opinan que el ámbito más complicado en la reconstrucción de su país será el político, y no el económico. Se muestran inseguros con respecto a la democracia. Cuando se les preguntó sobre la afirmación que más se aproximaba a su punto de vista entre “La democracia puede dar resultado en Irak” o “La democracia es una forma occidental de hacer las cosas”, cinco de cada diez afirmaron que la democracia es una forma de gobierno occidental que no daría resultado en Irak, uno de cada diez no estaba seguro, y cuatro de cada diez opinaban que podría funcionar. Se encontraron divergencias interesantes. Los suníes eran reacios a la democracia en una proporción de más de dos a uno, pero, lo que es más importante, la mayoría chiíta respondió que la democracia podría dar resultado en Irak con la misma frecuencia que defendió la tesis contraria. Las personas con edades comprendidas entre los dieciocho y los veintinueve años acogen más favorablemente la democracia que los demás iraquíes, y la proporción de mujeres a favor es notablemente mayor que la de los hombres.
Cuando se les pidió que nombraran el país en el que preferirían que se inspirara Irak para formar su nuevo gobierno de entre cinco opciones (la vecina Siria, partidaria del Baaz, la vecina monarquía islámica de Arabia Saudí, la vecina república islamista de Irán, el Egipto musulmán o EEUU), el modelo más popular fue con diferencia EEUU. De entre las cinco opciones, un 37% de los iraquíes prefirió EEUU como modelo, proporción mayor que las de Siria, Irán y Egipto sumadas entre sí. Arabia Saudí estaba en segunda posición con un 28%. Una vez más, se pusieron de manifiesto diferencias demográficas relevantes. Sobre todo, los adultos jóvenes manifestaron estar a favor de EEUU, y los chiítas sienten más admiración que los suníes. Curiosamente, los chiítas iraquíes, correligionarios de los iraníes, no admiran el gobierno islamista de Irán, sino que, entre ellos, EEUU es seis veces más popular como modelo de gobierno.
Nuestros entrevistadores preguntaron si Irak debería regirse por un gobierno islámico o si, por el contrario, debería existir libertad de culto. Únicamente un 33% optó por un gobierno islámico, mientras que un mayoritario 60% respondió de forma negativa. Un detalle crucial es que los chiítas, a menudo retratados por los periodistas occidentales como fanáticos que se autoflagelan, son menos receptivos a la idea de tener un gobierno islámico, ya que un 66% de ellos respondió de forma negativa, frente a un 27% que lo hizo afirmativamente. Tan sólo la minoría suní mostró interés por un estado confesional, aunque, en este punto, sus opiniones se dividen al 50%.
Puede que el indicador más claro de que un gobierno islámico no tendrá cabida en el futuro de Irak es que se trata de una nación totalmente secularizada. Cuando se les preguntó por la frecuencia con la que habían acudido a las oraciones del viernes durante el mes anterior, un rotundo 43% respondió “nunca”. Debemos perder nuestro miedo patológico a la llegada de un segundo Jomeini.
Tampoco debemos temer a un segundo Osama: el 57% de los iraquíes que respondieron a la pregunta tenían una opinión desfavorable de Osama Bin Laden, de entre los cuales un 41% tenía una opinión muy negativa (las mujeres están especialmente en contra). Salvo en el triángulo suní (donde se concentra en gran medida el escaso apoyo que recibe Bin Laden), las opiniones negativas del jefe de Al Qaeda se reparten uniformemente por todas las regiones del país. Dichas opiniones se recogieron antes de que la policía Iraquí declarara que los responsables del atentado con coche bomba contra los fieles de Najaf eran miembros de Al Qaeda.
También se puede descartar la posibilidad de que regrese el Baaz. Cuando se preguntó si los crímenes cometidos por el partido Baaz debieran condenarse o si las acciones pasadas debieran olvidarse, el poco indulgente pueblo iraquí afirmó en un 74% de los casos que los secuaces de Sadam debieran ser castigados, frente a un 18% que eligió la segunda opción.
Estas nuevas pruebas sobre la opinión del pueblo iraquí demuestran que se trata de un país que se puede gobernar. Si las tropas estadounidenses son capaces de eliminar gradualmente al reducido número de militantes que perpetran actos de sabotaje y asesinatos en este país (lo cual ya está ocurriendo), será posible que los ciudadanos que residen en el valle del Tigris y el Éufrates puedan hacer un uso razonable de su recién estrenada libertad. “Nunca olvidaremos que fueron los soldados americanos quienes nos liberaron de Sadam”, declaró hace un mes Abid Ali, propietario de un taller de reparación de vehículos en la ciudad de Sadr. Nuestra investigación demuestra que se trata de un caso representativo.
Los datos anteriores no indican que la tarea que tenemos ante nosotros vaya a resultar sencilla. Se percibió una creciente inquietud ante la presencia norteamericana cuando preguntamos a los iraquíes si opinaban que EEUU ayudaría o perjudicaría a Irak durante los próximos cinco años. Un 50% opinaba que les perjudicaría, frente a un 36% que eligió la otra opción. Es bastante comprensible, dado que el pueblo iraquí acaba de pasar por una guerra en la que fueron los estadounidenses, forzosamente, quienes les dispararon. Tal vez estas experiencias expliquen por qué, según nuestros datos, las mujeres (que en todas los culturas son más antimilitaristas) desconfían especialmente de las fuerzas estadounidenses en la actualidad. Una guerra nunca resulta agradable, pero, en esta guerra, las fuerzas estadounidenses se esforzaron al máximo para salvar vidas inocentes, tal y como reflejan testimonios en primera persona que incluyo en mi libro sobre la guerra.
Nuestra encuesta también arroja luz sobre la dureza relativa de esta guerra. Entre los iraquíes encuestados, menos de un 30% conocía o había oído hablar de alguna víctima de las batallas de esta primavera. Por el contrario, la mitad sabía de algún familiar, vecino o amigo asesinado por las fuerzas de seguridad iraquíes durante los años de gobierno de Sadam.
Quizá la prueba definitiva de lo cómodo que está el pueblo iraquí con los objetivos estadounidenses en la región se puso de manifiesto en las respuestas acerca del tiempo que desea que las tropas estadounidenses y británicas permanezcan en su país: entre seis meses, un año o dos o más años. Dos tercios de los encuestados opinaban que las tropas de la coalición deberían permanecer en la zona al menos un año más. Nos estamos abriendo camino en una región del mundo que está sumida en la oscuridad. ¡Adelante, América!
Karl Zinsmeister es editor jefe de la revista The American Enterprise y titular de la cátedra J. B. Fuqua en el American Enterprise Institute.
- Biografia de Karl Zinsmeister:
Zinsmeister, editor jefe de la revista The American Enterprise y titular de la cátedra J. B. Fuqua en el American Enterprise Institute, es el autor de "Boots on the Ground: A Month With the 82nd Airborne in the Battle for Irak”, recientemente publicado por la editorial St. Martin's Press.
Resultados de la Encuesta de Zogby International sobre Irak, Agosto de 2003, MOE +/- 4.1%
Región
|
|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
Mosul |
58 |
9,7 |
9,7 |
9,7 |
|
|
Basora |
327 |
54,5 |
54,5 |
64,2 |
|
|
Karkuk |
90 |
15,0 |
15,0 |
79,2 |
|
|
Al Ramadi |
125 |
20,8 |
20,8 |
100,0 |
|
|
Total |
600 |
100,0 |
100,0 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1. ¿Cree que Irak será un país mucho mejor, algo mejor, algo peor o mucho peor en cinco años?
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|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
Mucho mejor |
189 |
31,5 |
31,7 |
31,7 |
|
|
Algo mejor |
227 |
37,8 |
38,0 |
69,7 |
|
|
Algo peor |
79 |
13,2 |
13,2 |
82,9 |
|
|
Mucho peor |
44 |
7,3 |
7,4 |
90,3 |
|
|
NS |
58 |
9,7 |
9,7 |
100,0 |
|
|
Total |
597 |
99,5 |
100,0 |
|
|
Perdido |
0 |
3 |
0,5 |
|
|
|
Total |
|
600 |
100,0 |
|
|
2. ¿Cree que personalmente estará usted mucho mejor, algo mejor, algo peor o mucho peor en cinco años?
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|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
Mucho mejor |
187 |
31,2 |
31,7 |
31,7 |
|
|
Algo mejor |
231 |
38,5 |
39,2 |
71,0 |
|
|
Algo peor |
52 |
8,7 |
8,8 |
79,8 |
|
|
Mucho peor |
31 |
5,2 |
5,3 |
85,1 |
|
|
NS |
88 |
14,7 |
14,9 |
100,0 |
|
|
Total |
589 |
98,2 |
100,0 |
|
|
Perdido |
0 |
11 |
1,8 |
|
|
|
Total |
|
600 |
100,0 |
|
|
3. En su opinión, qué tarea será más difícil: ¿reconstruir Irak económicamente o reconstruir Irak políticamente?
|
|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
Económicamente |
133 |
22,2 |
22,4 |
22,4 |
|
|
Políticamente |
398 |
66,3 |
67,0 |
89,4 |
|
|
NS |
63 |
10,5 |
10,6 |
100,0 |
|
|
Total |
594 |
99,0 |
100,0 |
|
|
Perdido |
0 |
6 |
1,0 |
|
|
|
Total |
|
600 |
100,0 |
|
|
4. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones, A o B, se acerca más a su opinión? A: La democracia puede funcionar bien en Irak. B: La democracia es una forma occidental de hacer las cosas y no funcionará aquí.
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|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
A |
229 |
38,2 |
38,6 |
38,6 |
|
|
B |
301 |
50,2 |
50,8 |
89,4 |
|
|
NS |
63 |
10,5 |
10,6 |
100,0 |
|
|
Total |
593 |
98,8 |
100,0 |
|
|
Perdido |
0 |
7 |
1,2 |
|
|
|
Total |
|
600 |
100,0 |
|
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5. Si le pidiera que nombrara el país en el que preferiría que se inspirara Irak para formar su nuevo gobierno ¿cuál de los siguientes países elegiría?
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Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
Válido |
Siria |
66 |
11,0 |
11,9 |
11,9 |
|
|
Arabia Saudí |
96 |
16,0 |
17,4 |
29,3 |
|
|
Estados Unidos |
129 |
21,5 |
23,3 |
52,6 |
|
|
Irán |
17 |
2,8 |
3,1 |
55,7 |
|
|
Egipto |
39 |
6,5 |
7,1 |
62,7 |
|
|
Otros |
85 |
14,2 |
15,4 |
78,1 |
|
|
Ninguno / NS |
121 |
20,2 |
21,9 |
100,0 |
|
|
| |