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Contenido
1. Introducción
2. Las economías del norte de África
2.1. Población y demografía
2.2. Actividad y empleo
2.3. PIB y renta por habitante
2.4. Estructura productiva, productividad y recursos naturales
2.5. Finanzas públicas y deuda
2.6. Sector exterior, comercio, IED y deuda externa
3. El comercio y los flujos financieros: especialización y dependencia
3.1. Flujos comerciales con el resto del mundo
3.2. Flujos de inversión extranjera con el resto del mundo
3.3. Relaciones bilaterales entre las economías del Magreb
4. El potencial económico de la región
5. Implicaciones para la región y más allá
1. Introducción[1]
Los cinco países que integran el Magreb (Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez) tienen un PIB conjunto de unos 150 millardos de dólares, una superficie mayor de 11 veces la de España y más de 80 millones de habitantes que alcanzan una renta per cápita (ajustada por poder adquisitivo) de 5.300 dólares. Estas economías presentan un grado diverso de desarrollo e integración en la economía mundial, siendo las más avanzadas las de Argelia, Marruecos y, especialmente, Túnez en multitud de indicadores. Por lo general caminan por la senda de la estabilidad macroeconómica y la progresiva liberalización de sus sectores productivos, siendo receptoras de flujos crecientes, aunque todavía modestos, de inversión extranjera directa. Su población transita más rápida que lentamente hacia los estándares de fecundidad, mortalidad, urbanización y educación característicos de economías más desarrolladas, aunque todavía queda mucho camino por recorrer.
Frente a estos desarrollos, se producen numerosos otros problemáticos que tienen que ver con la rápida adopción de nuevas tecnologías, la incorporación de las numerosas generaciones jóvenes al mercado de trabajo o la emigración, por hablar de los más cercanos a la perspectiva económica que nos interesa abordar en este trabajo. Pero lo más chocante de todo, aunque no sin explicación, es la muy escasa integración económica que se da entre estos países que no solamente son vecinos, sino que además comparten una cierta voluntad de integración como se expresa en el Tratado de la Unión del Magreb Árabe de 1989. Las grandes economías de la región (Argelia, Marruecos y Túnez) son economías bastante abiertas al comercio internacional, pero entre ellas intercambian apenas unos puntos porcentuales de sus exportaciones e importaciones totales. Para el conjunto del Magreb, con datos de 2002, el comercio intra-zona representó alrededor del 3% del comercio total de los cinco miembros. Siendo muy raro ver a cualquiera de estos países en una posición siquiera mencionable como cliente o proveedor de cualquier otro de sus vecinos. Piénsese que los países de la UE, desde su creación, comercian entre sí más del 60% de sus flujos globales.
Este “fallo” de la integración económica en tan siquiera la primera de sus etapas, la del comercio de mercancías, puede tener muchas explicaciones, especialmente políticas, pero carece de justificación económica y, sobre todo, impide la realización de apreciables ganancias mutuas que podrían extenderse más allá de la región. Igualmente impide el avance en frentes económicos más sofisticados que el mero intercambio de bienes, es decir, impide avanzar en el intercambio de servicios, muy escaso, capitales y personas o la colaboración entre las empresas. Interacciones que buscando explotar la complementariedad de las economías, o sacando también partido de su mutua competencia, beneficien materialmente a los ciudadanos de la región como ningún otro desarrollo ajeno a los anteriores conseguiría hacerlo, calmando así su frustración y el impulso derivado a salir de sus países respectivos asumiendo elevados costes personales.
Los cinco países que nos ocupan obtuvieron la independencia de sus respectivas metrópolis entre 1951 y 1962[2] adoptando diversas formas de gobierno, por lo general orientadas hacia regímenes de partido único. Tan sólo en la década de los noventa del pasado siglo, los programas de liberalización económica iniciaron su andadura con paso resuelto en la región, aunque Túnez y Marruecos son los exponentes más avanzados en este sentido. Como sucede a menudo con países que comparten un mismo pasado colonial, las naciones del Magreb tienen importantes diferencias políticas entre ellas que bloquean sus posibilidades económicas. Naturalmente, cada una busca la realización de su potencialidad mediante el establecimiento de contactos económicos con el resto del mundo. Pero la experiencia y la teoría de la integración nos muestra a las claras que una buena integración económica con los vecinos es la base más sólida para la integración exitosa en el contexto mundial. Así se construyó la UE en 1957 y España y Portugal, por ejemplo, han descubierto, aunque no acaban de realizarlo plenamente, que la mejor garantía que sus economías tienen para cosechar los beneficios plenos de su integración en la Unión es la profundización de su integración bilateral.
Este trabajo es fundamentalmente descriptivo y tiene por objetivo situar al occidente árabe, el Magreb, frente a sus posibilidades económicas a primera vista. Es por lo tanto un esfuerzo de establecimiento de los principales facts and figures de la integración económica de la región, antes que nada, y, después, de cada uno de los países que la componen. Existe una retórica amplia en el área sobre la “Unión del Magreb Árabe” o UMA, basada en el tratado de Marrakech suscrito en 1988, pero que palidece frente a las realizaciones materiales y sufre permanentes retrocesos a cada embestida de las frecuentes diferencias políticas entre Argelia y Marruecos. Ello explica en buena medida el que para hablar de integración en esta zona haya que realizar un ejercicio voluntarista cuyos resultados siempre mostrarán un amplio conjunto de potencialidades que nadie sabe si podrán ser materializadas.
2. Las economías del norte de África
El Magreb constituye un espacio económico caracterizado por una extensión de 5,8 millones de kilómetros cuadrados (12 veces la de España), 81,5 millones de habitantes y un PIB de más de 150 millones de dólares. Sus principales equilibrios macroeconómicos presentan un grado bastante aceptable de estabilidad y saneamiento si se exceptúa el elevado índice de desempleo que sufre la región, fruto de un apreciable crecimiento de la población en edad de trabajar que no puede ser absorbida por el mercado de trabajo a pesar del ritmo de crecimiento real del PIB que, sin embargo, muestra un cierto dinamismo (véase la Tabla 1).
Aunque hay diferencias marcadas entre los diversos países que integran la región, la anterior visión general ha de inscribirse también en una continuidad económica entre países caracterizada por su reducido nivel de desarrollo, el peso del empleo agrícola y la población rural, la especialización en la producción de manufacturas básicas y materias primas. Por el tamaño del PIB, las diferentes economías forman una escala que va desde los 60 millardos de dólares de Argelia, pasando por los 45 millardos de Marruecos, los 25 millardos de Túnez o los 18 millardos de Libia hasta el poco más de 1 millón de dólares de Mauritania. Estas diferencias de tamaño económico están acompañadas de marcadas especializaciones productivas o comerciales que detallaremos más adelante.
Tabla 1. Los países del Magreb: indicadores básicos, 2003
| |
Argelia |
Libia |
Marruecos |
Mauritania |
Túnez |
Magreb |
|
Extensión (miles de km2) |
2.381,7 |
1.759,5 |
447,0 |
1.030,7 |
164,2 |
5.783,1 |
|
Población (millones) |
32,8 |
5,6 |
30,5 |
2,9 |
9,7 |
81,5 |
|
PIB (millardos US$) |
60,30 |
17,91 |
47,80 |
1,10 |
24,80 |
151,91 |
|
PIB per capita (en US$ ajustados por PPA) |
5.975,6 |
6.250,0 |
4.206,6 |
1.785,2 |
7.034,0 |
5.308,9 |
|
Tasa de crecimiento del PIB (a) |
4,5 |
1,6 |
4,9 |
3,9 |
4,2 |
4,2 |
|
Tasa de inflación (a) |
3,0 |
2,8 |
1,7 |
5,2 |
2,5 |
3,2 |
|
Tasa de paro |
28,4 |
30,0 |
19,0 |
21,0 |
14,7 |
21,7 |
|
Saldo presupuestario (en % del PIB) |
4,3 |
13,5 |
-0,4 |
3,9 |
-3,0 |
2,7 |
|
Saldo por cuenta corriente (en % del PIB) |
16,8 |
37,1 |
0,9 |
-5,1 |
-3,0 |
10,8 |
(a) Media de los tres últimos años.
Fuentes: The Economist Country Reports, ICEX, The CIA Fact Book 2004 y elaboración propia.
Como se comentaba, y puede apreciarse en la Tabla 1, los países del Magreb disfrutan de apreciable estabilidad macroeconómica especialmente en materia de inflación, saldo presupuestario y exterior y crecimiento económico. En mayor o menor medida se embarcan en programas de liberalización y apertura financiera al exterior, incluyendo la privatización de algunos monopolios estatales.
A pesar de una relativa abundancia de combustibles fósiles en Argelia y Libia, la región no ha dejado de profundizar en sus industrias manufactureras y muestra un potencial contrastado en actividades agrícolas y pesqueras capaz de atraer a la inversión extranjera. Pero estos procesos se dan muy lentamente.
2.1. Población y demografía
La población actual del Magreb asciende a unos 85,1 millones de habitantes. Más de 63 millones se encuentran en Argelia y Marruecos. Una tercera parte de la población de la región tiene menos de 15 años y tan sólo un 4,8% más de 65. Ello la caracteriza como una población muy joven, especialmente en Mauritania, con una amplia base, el 64%, de personas en edad de trabajar. Este último segmento asciende a 52 millones de personas y de él se nutren los flujos migratorios cuando falla la integración de los jóvenes en los mercados de trabajo en la región. La edad mediana de la población, que divide a la distribución de edades en dos mitades iguales, se sitúa algo por encima de los 23 años en Argelia y Marruecos y oscila a su alrededor en los restantes países, pero es una edad muy inferior a la de los países con demografía madura como España, en donde se sitúa en los 37 años. La población del Magreb seguirá creciendo a un cierto ritmo en el futuro, pero poco a poco los diferentes países abordan su transición demográfica llevando su tasa de fecundidad por debajo del nivel de remplazamiento generacional (cercana a 2,1 hijos por mujer en edad fértil). Así, como se puede observar en la Tabla 2, Túnez posee una tasa de fecundidad por debajo de 1,8, similar a la de algunos países de la UE, mientras que Argelia tiene una tasa de fecundidad de 2,04. Libia y Marruecos tienen tasas todavía por encima de la de remplazamiento y Mauritania tiene una tasa excepcionalmente elevada de 6 hijos por mujer.
Por lo general, cuanto mayor es la esperanza de vida de la población menor es la tasa de fecundidad, como también se observa en la Tabla para los países del Magreb, con la excepción de Libia. La esperanza de vida al nacer, para el conjunto de la población, es superior a los 70 años en todos ellos excepto en Mauritania, en donde es más de veinte años inferior. En los países desarrollados, la esperanza de vida ronda los ochenta años.
La tasa de alfabetización de la población es muy reducida en Marruecos y, especialmente, en Mauritania, pero las diferencias son muy apreciables entre hombres y mujeres tanto en estos dos países como en el resto. Para la región en su conjunto, el 63,9% de la población mayor de 15 años puede leer y escribir aunque en Libia, especialmente, Túnez y Marruecos las tasas de alfabetización son superiores al 70%.
También puede verse en la Tabla 2 la absoluta dominancia de la etnia árabe-bereber y la religión musulmana en la región, en varios de cuyos países es la religión de Estado.
Tabla 2. Indicadores de población en el Magreb (alrededor de 2003)
| |
Argelia |
Libia |
Marruecos |
Mauritania |
Túnez |
Magreb |
|
Población (millones) |
32,8 |
5,6 |
30,5 |
2,9 |
9,7 |
81,5 |
|
Población de entre 0 y 14 años (en %) |
29,9 |
34,2 |
32,6 |
45,9 |
26,0 |
31,3 |
|
Población de entre 15 y 64 años (en %) |
65,5 |
61,7 |
62,5 |
51,9 |
67,5 |
63,9 |
|
Población de 65 y más años (en %) |
4,6 |
4,1 |
4,9 |
2,2 |
6,5 |
4,8 |
|
Edad mediana |
23,8 |
22,4 |
23,3 |
16,9 |
26,8 |
|
|
Tasa de fecundidad |
2,04 |
3,42 |
2,81 |
6,01 |
1,79 |
|
|
Esperanza de vida al nacer (total) |
72,74 |
76,28 |
70,35 |
52,32 |
74,66 |
|
|
Esperanza de vida al nacer (hombres) |
71,22 |
74,10 |
68,06 |
50,15 |
73,00 |
|
|
Esperanza de vida al nacer (mujeres) |
74,34 |
78,58 |
72,74 |
54,56 |
76,44 |
|
|
Tasa de alfabetización (total) |
70,00 |
82,60 |
51,70 |
41,70 |
74,20 |
63,86 |
|
Tasa de alfabetización (hombres) |
78,80 |
92,40 |
64,10 |
51,80 |
84,00 |
|
|
Tasa de alfabetización (mujeres) |
61,00 |
72,00 |
39,40 |
31,90 |
64,40 |
|
|
Grupos étnicos |
Árabe-bereber (99%), europeos (1%) |
Árabe-bereber (97%), varias (3%) |
Árabe-bereber (99,1%), varios (0,9%) |
Mestizos (40%), árabe-bereber (30%), negros (30%) |
Árabe (98%), europeos (1%), varios (1%) |
Árabe-bereber (84,7%), árabe (9,5%), varios (5,8%) |
|
Religión |
Musulmanes suníes (99%), cristianos y judíos (1%) |
Musulmanes suníes (99%) |
Musulmanes (98,7%), cristianos (1,1%), judíos (0,2%) |
Musulmanes (100%) |
Musulmanes (98%), cristianos (1%), judíos y otros (1%) |
|
Fuente: CIA Factbook y elaboración propia.
2.2. Actividad y empleo
Con una población de 81,5 millones de personas y una gran parte de ella en edad de trabajar, la actividad laboral y el empleo son, sin embargo, relativamente bajos en los países del Magreb. En la Tabla 3. se ofrecen indicadores para este sector. Una población activa en su conjunto de poco más de 26 millones de habitantes hace que la región mantenga una tasa de actividad del 50% de la población en edad de trabajar. Las diferencias entre países no son excesivas aunque son Argelia y Marruecos los dos países que dominan el panorama laboral de la región con alrededor de 20 millones de efectivos de los 27 millones totales. La tasa de actividad es, sin embargo, bastante más alta en Marruecos que en Argelia donde se sitúa junto con Libia el nivel más bajo de la región. Un aumento de tan sólo 2 puntos porcentuales en la tasa de actividad llevaría al mercado de trabajo a más de un millón de personas que tendrían serias dificultades para encontrar un empleo, dada la elevada tasa de paro existente en la región, cercana al 22% para el conjunto.
Tabla 3. Indicadores de empleo en el Magreb (alrededor de 2003)
| |
Argelia |
Libia |
Marruecos |
Mauritania |
Túnez |
Magreb |
|
Población activa (millones) |
9,6 |
1,5 |
10,8 |
0,8 |
3,5 |
26,2 |
|
Agricultura (en %) |
14,0 |
17,0 |
40,0 |
50,0 |
22,0 |
27,1 |
|
Industria y construcción (en %) |
23,4 |
29,0 |
15,0 |
10,0 |
23,0 |
19,8 |
|
Servicios (en %) |
62,6 |
54,0 |
45,0 |
40,0 |
55,0 |
53,1 |
|
Tasa de actividad (a) |
44,7 |
43,5 |
56,9 |
52,0 |
52,9 |
50,3 |
|
Tasa de empleo (a) |
33,0 |
30,4 |
46,1 |
41,1 |
45,3 |
39,4 |
|
Tasa de paro |
26,2 |
30,0 |
19,0 |
21,0 |
14,3 |
21,7 |
(a) En % de la población de entre 15 y 64 años.
Fuente: The Economist Country Reports, CIA Factbook 2004 y elaboración propia.
La población activa está todavía muy presente en la agricultura en estos países, especialmente en Marruecos y Mauritania. Un rápido éxodo rural, sin necesidad de conllevar un aumento de la tasa de actividad pondría igualmente en dificultades a los mercados de trabajo urbanos. La población activa dedicada a la industria y la construcción es reducida en estos países excepto en Argelia, Libia y Túnez, aunque sólo en este último se da una diversificación manufacturera suficiente, como veremos más adelante. En los dos primeros dominan las industrias extractivas de minerales y, sobre todo, hidrocarburos. La población activa dedicada a los servicios es muy numerosa. La reducida productividad del trabajo en cada uno de estos grandes sectores, sin embargo, lleva a una panorámica algo diferente sobre la distribución sectorial del output en comparación con la de la población activa que acabamos de describir.
Correspondientemente con la relativa baja actividad, la tasa de empleo de la población es muy reducida, lo que tiene implicaciones para el bienestar material del conjunto de la población teniendo en cuenta además el elevado porcentaje de edades inferiores a los 15 años presente entre dicha población.
2.3. PIB y renta por habitante
Con un PIB total para la región de unos 152 millardos de dólares en 2003 y una población de 81,5 millones de personas, el PIB por habitante en ese año ascendía a poco más de 1.800 dólares al año. Este dato, que se puede observar en la Tabla 4 junto a otros indicadores, refleja una posición global que no es demasiado desfavorable, aunque refleja también grandes diferencias entre los diferentes países. Así, Mauritania, con 378 dólares por persona tiene una renta por persona que es 8,5 veces inferior a la de Libia. Una diferencia mucho mayor que la que existe entre el PIB per cápita español y el del Magreb en su conjunto. Libia y Túnez, con 3.198,5 y 2.556,7 dólares respectivamente son con diferencia los países más ricos de la región mientras que Argelia y Marruecos determinan el nivel medio total con 1.838 y 1.567 dólares respectivamente. Las diferencias en productividad del trabajo (PIB por empleado) son incluso más acusadas debido a la especialización relativa de cada país. Libia tiene una productividad dos veces mayor que Argelia y Túnez y casi diez veces mayor que Mauritania.
Una vez corregidas por diferencias en el nivel de precios en cada país (ajuste por paridad de poder adquisitivo, PPA), las diferencias son, sin embargo, mucho más reducidas emergiendo entonces Túnez como el país con mayor PIB por habitante de la región con algo más de 7.000 dólares ajustados por habitante frente a una media regional de 5.309 dólares ajustados por habitante.
Tabla 4. Indicadores de renta per cápita, desigualdad y pobreza en el Magreb (2003)
| |
Argelia |
Libia |
Marruecos |
Mauritania |
Túnez |
Magreb |
|
PIB per capita (en US$) |
1.838,4 |
3.198,5 |
1.567,2 |
378,0 |
2.556,7 |
1.863,7 |
|
PIB por empleado (en US$) |
8.511,2 |
16.945,7 |
5.443,9 |
1.771,5 |
8.361,2 |
7.407,0 |
|
PIB per capita (en US$ ajustados por PPA) |
5.975,6 |
6.250,0 |
4.206,6 |
1.785,2 |
7.034,0 |
5.308,9 |
|
Índice de Gini (años noventa) (a) |
35,3 |
nd |
39,5 |
37,3 |
41,7 |
nd |
|
Población por debajo de la línea de pobreza (b) (%) |
23 |
nd |
19 |
50 |
7,60 |
nd |
(a) Este índice mide la desigualdad en la distribución de la renta personal. Un valor 0 implica distribución uniforme de la renta y un valor 100 significa que toda la renta está concentrada en el percentil más rico. Los países europeos desarrollados tienen valores del índice de Gini de alrededor de 32, pero en los EEUU el valor es de 45.
Fuente: CIA Factbook y elaboración propia.
No puede decirse que la desigualdad en la distribución de la renta familiar sea mucho mayor entre los países del Magreb que la observada en muchos países desarrollados. El índice de Gini, que es una medida de desigualdad en la distribución de la renta, toma un valor de 41,7 en Túnez, el mayor de la región si se excluye a Libia, para la que no se tienen datos, e inferior al valor observado en los EE UU. Los restantes países tienen un índice de Gini de entre 35 y 40. Nótese que países como España, Francia, Alemania y Suiza tienen un índice de Gini de alrededor de 32. Suecia tiene un valor de 25 para su índice de Gini. Cuanto menor sea el valor del índice, que se comprende entre 0 y 100, menor es la desigualdad en la distribución de la renta (véase la nota (a) de la Tabla 4).
Aunque la población magrebí tiene unos niveles de renta per cápita reducidos, los anteriores comentarios sobre la distribución de la renta indican que ésta no se haya excesivamente concentrada en las familias más ricas. Los indicadores de pobreza, por su parte, revelan que el porcentaje de la población por debajo de la línea de la pobreza, que puede ser diferente en cada país, es muy variado, situándose Mauritania como el país con un mayor porcentaje. La relación entre el índice de Gini y el porcentaje de pobreza no es lineal, pudiendo darse el caso de que una distribución igualitaria de la renta sea sin embargo compatible con un elevado índice de pobreza y viceversa. Ninguna es una medida perfecta de la desigualdad y la pobreza, que tampoco son fenómenos estrictamente equivalentes.
En su conjunto, la evidencia de estos indicadores es que los países del Magreb, compartiendo todos ellos un nivel bajo de desarrollo, presentan apreciables diferencias de renta por habitante, productividad y en materia de distribución de la renta. Pero estas diferencias, debe notarse, no son mayores que las que pueden encontrarse en otras regiones del mundo mucho más integradas como es el caso de la Unión Europea. La integración efectiva del Magreb ayudaría considerablemente al desarrollo del conjunto de países que forman la región y, seguramente también, a atenuar las diferencias económicas entre ellos, es decir, a su convergencia real. Sus actuales distancias económicas, por otra parte, no son tan grandes como para impedir un avance sustantivo en la integración, especialmente las que separan a los tres países más grandes, Argelia, Marruecos y Túnez.
2.4. Estructura productiva, productividad y recursos naturales
Para el conjunto de la región, la estructura de la producción final refleja la importante presencia del sector agrícola, casi un 15%, y una elevada proporción de producción industrial (y construcción) que alcanza el 44,5% del producto final (Véase la Tabla 5). Los servicios representan un porcentaje incluso menor que el de la industria. Como veremos más adelante, la industria está dominada en la región por la extracción de petróleo, gas y minerales, por una parte, y la producción de manufacturas básicas, por otra. Las administraciones públicas tienen un peso apreciable en algunos de los países del Magreb (Argelia y Libia) y cuentan por hasta la mitad de la producción total de servicios, siendo el resto servicios de escaso valor añadido.
Tabla 5. Estructura productiva y productividad en el Magreb (2003)
| |
Argelia |
Libia |
Marruecos |
Mauritania |
Túnez |
Magreb |
|
PIB (millardos US$) |
60,3 |
17,9 |
47,8 |
1,1 |
24,8 |
151,9 |
|
Agricultura (% del PIB) |
10,2 |
8,6 |
22,9 |
25,0 |
13,9 |
14,7 |
|
Industria (% del PIB) |
56,5 |
46,1 |
35,5 |
29,0 |
32,2 |
44,5 |
|
Servicios (% del PIB) |
33,4 |
45,3 |
41,4 |
46,0 |
53,9 |
40,8 |
|
Productividad del trabajo (US$) (a) |
131,1 |
156,9 |
69,3 |
39,7 |
109,0 |
100,0 |
|
En la agricultura (US$) (a) |
95,5 |
79,4 |
39,6 |
19,8 |
68,9 |
53,9 |
|
En la industria (US$) (a) |
316,6 |
249,5 |
163,9 |
115,0 |
152,6 |
228,7 |
|
En los servicios (US$) (a) |
70,0 |
131,7 |
63,7 |
45,6 |
106,8 |
75,5 |
(a) Referidas a la productividad para el conjunto de la economía en Magreb (= 100). PIB ajustado por PPA por trabajador.
Fuente: CIA Factbook y elaboración propia.
En los diferentes países, sin embargo, cada gran sector tiene una parte cambiante. Así, la presencia de la agricu |