UNDÉCIMA OLEADA DEL BARÓMETRO DEL REAL INSTITUTO ELCANO (MARZO 2006)
Ficha Técnica
Universo: Población española de ambos sexos de 18
años y más.
Ámbito: Nacional. Todas las Comunidades
Autónomas incluidas Ceuta y Melilla.
Tamaño de la muestra: 1.202 entrevistas
Diseño muestral: Polietápica estratificada. Afijación
proporcional por el doble criterio CCAA -Hábitat proporcional a la población de
cada Comunidad Autónoma, aplicándose a la unidad última (individuo) cuotas de
sexo y edad.
Error muestral: ±2.9% (1.200n) para datos globales,p=q=0.5 y un intervalo de confianza del 95.5%.
Técnica aplicada: Entrevista telefónica asistida por
ordenador en el hogar (sistema CATI).
Tiempo de realización: El trabajo de campo se ha llevado a cabo
del 10 al 24 de marzo, ambos inclusive.
Trabajo de campo: TNS –
Demoscopia.
1. LOS ESPAÑOLES VEN CON PREOCUPACIÓN LAS DIFERENCIAS ENTRE
PAÍSES MUSULMANES Y OCCIDENTALES
- Los españoles hacen una valoración negativa de la
llamada crisis de las caricaturas en su conjunto. Son muy
críticos con la respuesta violenta de las sociedades árabes: hasta
un 88% valora negativamente la reacción.

- El 57% también valora negativamente la publicación de
las caricaturas sobre Mahoma por algunos medios europeos.

- La opinión sobre las caricaturas viene determinada
sobre todo por la religiosidad del entrevistado: Cuanto más
creyente, peor es la valoración. El 41% de los agnósticos valora
negativamente las caricaturas, mientras que entre los muy creyentes el
porcentaje alcanza el 70%.

En cualquier caso,
independientemente de las convicciones religiosas, los principios democráticos
de los españoles son claros. Aunque no gustasen las caricaturas, el 72%
cree que debe prevalecer la libertad de expresión, frente a sólo un 14% que
antepone el respeto a las confesiones religiosas.
- Después de las reacciones violentas producidas en
algunos países musulmanes, se descata la imagen negativa de éstos:
- El 90% los considera autoritarios
- El 79%, intolerantes
- El 68%,
violentos
-
Esta imagen contrasta con la
imagen de los países occidentales, que parecen la antítesis de los musulmanes. El 80% los
considera democráticos, y el 70% pacíficosy tolerantes.

2. LA
ALIANZA DE CIVILIZACIONES ES UNA SOLUCIÓN
Como consecuencia de estas diferencias el 74% cree que sí se
puede hablar de que existe un “choque de civilizaciones”, frente a sólo un 22%
que no lo cree.
Esta
visión refleja más el temor a que se produzca que un diagnóstico de la
situación, puesto que un 63% también cree los países musulmanes son distintos
entre sí. Y otro tanto sucede con los occidentales: un 72% cree que hablamos de
países distintos entre sí.
Además, para un porcentaje muy alto, el 38%, la reacción de
los países musulmanes no fue del todo espontánea, sino que estuvo manipulada
por los gobiernos.
Por otra parte también se es optimista respecto a las
soluciones. El 61% también cree que “la propuesta del presidente Rodríguez
Zapatero de una Alianza de Civilizaciones puede contribuir a la lucha contra el
terrorismo internacional”, frente a un 32% no lo cree así.
Asimismo, son mayoría los españoles creen que “está teniendo
una buena acogida por otros países”: un 44%, frente al 33% que no lo cree.
En lo relativo a la lucha contra el terrorismo internacional
en España, el 88% valora positivamente las fuerzas y cuerpos de seguridad del
Estado, pero
también el sistema judicial (66%) y los servicios de inteligencia y espionaje
(63%).
Igual de rotunda es la valoración, ahora crítica, respecto a
los líderes religiosos islámicos, pues el 75% cree que juegan un papel
negativo. Por el contrario hay división de opiniones respecto a los partidos
políticos: el 46% tiene una opinión positiva, y el 48% negativa.
Comparando las valoraciones positivas y negativas, quizás lo
más llamativo es la excelente puntuación que reciben los servicios de
inteligencia, la segunda más positiva sólo por detrás de los cuerpos y
fuerzas de seguridad del Estado, a pesar del desconocimiento que
necesariamente los rodea. Una buena impresión que quizás obedezca a que se
valora la información que ha llevado a la desarticulación de redes de
reclutamiento islamistas en nuestro país.

3. OPTIMISMO RESPECTO A AMÉRICA LATINA
La mayoría, el 69%, piensa que “se está produciendo un
giro a la izquierda en América Latina”.
El 55% “lo valora positivamente para los intereses españoles
en la región”,
aunque también un 38% lo considera negativo.
Como era previsible, la respuesta está relacionada con la
ideología política del encuestado. Para la izquierda la valoración es positiva
en un 73% de los casos, mientras que para la derecha es negativa en un 63%.

En general los nuevos líderes latinoamericanos tienen una
buena imagen entre una población, la española, que se autoubica en el
centro-izquierda del espectro político. En una escala de valoración de 0 a 10
tanto Michele Bachelet como Evo Morales obtienen un 5,5, que los aleja
de la opinión negativa que merecen Castro (2,8) o Chávez (3,9),
pero también de la de Kirchner (4,9), que cosecha una peor nota y
también genera una mayor indefinición o indiferencia, a pesar de llevar más
tiempo en el poder.

El 67% considera que “la inversión de capitales españoles en
los países latinoamericanos ha sido beneficiosa para su desarrollo”. La imagen que tienen los españoles
es mejor que la imagen exterior, puesto que esta opinión es compartida sólo por
el 42% de los ciudadanos latinoamericanos entrevistados por el Latinobarómetro
a iniciativa del Real
Instituto Elcano en
2005.
En lo relativo a los “sectores en
los que las empresas españolas pueden contribuir más al desarrollo de los
países latinoamericanos” los primeros son las infraestructuras/ transporte
(51%) y las telecomunicaciones (46%). Por el contrario, el menos mencionado es la
banca (28%).
Un 42% menciona el turismo, siendo esta proporción idéntica
al de los ciudadanos latinoamericanos, que sin embargo discrepan en los
restantes sectores, básicamente porque como hemos visto no son tan entusiastas
con los beneficios de las inversiones para sus propios países. Y de hecho las
mayores distancias respecto a la percepción de los españoles se da en los dos
sectores que éstos consideran clave: las infraestructuras y las
telecomunicaciones.

Fuente: BRIE-11 y
Latinobarómetro/ Real Instituto Elcano.
4. OPINIONES SOBRE EL PROTECCIONISMO
Continuando con las inversiones, el 59% cree que “para
expandirse las empresas españolas tienen derecho a absorber o controlar
empresas de otros países”, frente a un 36% que no lo cree así.
Respecto a si “el gobierno español debe impedir el control
de empresas españolas por empresas de otros países”, la división es aún mayor:
el 44% piensa que sí y el 51% que no.
Combinando las dos cuestiones tendríamos una tipología de
españoles que al menos provisionalmente podemos llamar:
- Liberales: en contra de la
protección y a favor de la expansión exterior (40%)
- Proteccionistas: están a
favor de la expansión exterior pero con protección del mercado español (24%)
- Aislacionistas: en contra
de la expansión y a favor de la protección (22%)
- Nacionalistas: en contra de la protección pero también de la
expansión exterior (14%)

En cualquier caso, los españoles sí creen que los
sectores que se deberían proteger son la energía (22%) y la industria (8%).

Las actitudes ante el proteccionismo no se ven afectadas por
el origen de las empresas extranjeras, pues los porcentajes no varían aunque
sean de la Unión Europea.
6. LOS ESPAÑOLES TENEMOS MAS
AMIGOS EN EUROPA
A pesar de que la anterior cuestión del proteccionismo
también ha entrado en el debate sobre el futuro la Unión Europea, el 82% de
los españoles cree que la situación de la Unión es buena.

La mitad (49%) cree que “los europeos tienen una buena
opinión sobre España como país”, frente a sólo un 5% que piensa que es mala.
Los españoles parecen más seguros de sí mismos que hace diez
años, pues en 1996, un estudio de IUOG/ Demoscopia registraba 10% de españoles
que pensaba que era mala.

Preguntados por “el país europeo que siente más simpatía
hacia España” los españoles dicen que es Italia (22%), seguido de Alemania,
Francia o el Reino Unido, todos ellos mencionados por el 15%.
En comparación con los resultados del IUOG/ Demoscopia de
1996, Italia disminuye diez puntos desde el 31%, y sobre todo aumenta Reino
Unido desde el 3%, y en menor medida Francia desde el 9%. Podemos decir
entonces que nos sentimos más integrados, en la medida en que creemos que
tenemos más amigos en Europa.

En cambio la atribución de las fobias es más estable. En el
2006 el país que siente más antipatía hacia España es Francia (37%) y el Reino
Unido (22%). Y lo mismo prácticamente en 1996: 37% de Francia, 27% del Reino
Unido.
Pero en su
conjunto la Unión Europea es valorada muy positivamente con un 7,2 en una
escala de 0 a 10.
7.
MULTILATERALISMO ACTIVO
Los españoles, en general, hacen una valoración positiva de
todos los organismos internacionales. De los catorce por los que se preguntó
sólo la Liga de Países Árabes puntúa por debajo del 5. Y a pesar de las
críticas desde el movimiento antiglobalización, también se hace una valoración
positiva de la Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial o el Fondo
Monetario Internacional, que reciben un 6.
Entre las cinco primeras están las tres ONG más conocidas en
ámbitos distintos, como Amnistía Internacional, Greenpeace o Médicos sin
Fronteras, que obtiene la mejor nota: un 8,5.

8.
APOYO A LA ACCIÓN HUMANITARIA
Además el de los españoles es un multilateralismo militante
ya que el 79% cree que “para el futuro de España es mejor que tengamos un
papel activo en la política internacional”.
Para ello el 56% está a favor de aumentar el gasto en
ayuda y cooperación internacional, frente al 6% a favor de recortarlo. Es
la partida exterior que más apoyan los españoles.
Aunque el 39% también está a favor de aumentar el gasto en
inteligencia y servicios secretos, por encima de los gastos diplomáticos o de
defensa, partidas en las que se desea continuidad.

Estas preferencias de gasto público reflejan el pacifismo de
los españoles, quienes por ejemplo ante la situación creada por el programa de
investigación nuclear de Irán defienden el recurso a las sanciones económicas
(85%) antes que el uso de la fuerza (5%).
Lo anterior no impide que se haga una valoración de la
presencia de tropas españolas en misiones humanitarias el exterior. La opinión
es favorable, se trate de los Balcanes, Haití o Afganistán.

11 Oleada BRIE. Informe Completo - version pdf >
¿QUÉ ES EL BARÓMETRO DEL REAL INSTITUTO ELCANO? (ISSN 1696-330X)
Desde su creación el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos ha prestado atención a la imagen de España y a la opinión pública internacional sobre nuestro país, convirtiéndola en una de sus áreas de investigación estratégicas. El resultado ha sido la puesta en marcha del OPIEX (Observatorio Permanente sobre la Imagen de España en el Exterior). La otra cara o, si se prefiere, el reverso de esa línea de análisis es el estudio de la opinión pública española sobre política exterior y relaciones internacionales, incluyendo la imagen de los otros países.
El instrumento que ha diseñado el RIE a este último efecto es el Barómetro del Real Instituto Elcano. Se trata de una encuesta periódica, realizada tres veces al año (noviembre, febrero y junio) a una muestra de 1200 personas, representativa de la población general española. Se diferencia de otros sondeos que ya se vienen realizando en nuestro país con regularidad –por ejemplo, el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas- precisamente por estar centrada única y exclusivamente en las opiniones, valores y actitudes ante las relaciones internacionales y la política exterior española en toda su amplitud (cultura de defensa, imagen de países, actitudes ante la Unión Europea, percepción de amenazas y conflictos, etc.).
El cuestionario del BRIE se estructura en dos módulos básicos. Por un lado, tenemos un conjunto de preguntas que, total o parcialmente, se repetirán en las tres olas anuales, de manera que al cabo del tiempo se pueda disponer de la serie temporal de un conjunto de parámetros básicos. Esta es la “parte constante” del BRIE. Pero el núcleo del Barómetro lo compone la “parte variable” de preguntas sobre cuestiones de actualidad, que cambiará necesariamente en cada ola de la encuesta.