ISSN 1696-330X
¿QUÉ ES EL BARÓMETRO DEL REAL INSTITUTO
ELCANO?
Desde su creación el Real Instituto Elcano de
Estudios Internacionales y Estratégicos ha prestado atención a la imagen de
España y a la opinión pública internacional sobre nuestro país, convirtiéndola
en una de sus áreas de investigación estratégicas. El resultado ha sido la
puesta en marcha del OPIEX (Observatorio Permanente sobre la Imagen de España
en el Exterior). La otra cara o, si se prefiere, el reverso de esa línea de
análisis es el estudio de la opinión pública española sobre política exterior
y relaciones internacionales, incluyendo la imagen de los otros países.
El instrumento que ha diseñado el RIE a este
último efecto es el Barómetro del Real Instituto Elcano. Se trata de una encuesta
periódica, realizada tres veces al año (noviembre, febrero y junio) a una
muestra de 1200 personas, representativa de la población general española.
Se diferencia de otros sondeos que ya se vienen realizando en nuestro país
con regularidad –por ejemplo, el Barómetro del Centro de Investigaciones
Sociológicas- precisamente por estar centrada única y exclusivamente en las
opiniones, valores y actitudes ante las relaciones internacionales y la política
exterior española en toda su amplitud (cultura de defensa, imagen de países,
actitudes ante la Unión Europea, percepción de amenazas y conflictos, etc.).
El cuestionario del BRIE se estructura en dos
módulos básicos. Por un lado, tenemos un conjunto de preguntas que, total
o parcialmente, se repetirán en las tres olas anuales, de manera que al cabo
del tiempo se pueda disponer de la serie temporal de un conjunto de parámetros
básicos. Esta es la “parte constante” del BRIE. Pero el núcleo del Barómetro
lo compone la “parte variable” de preguntas sobre cuestiones de actualidad,
que cambiará necesariamente en cada ola de la encuesta.
Pasamos a exponer el diseño y los resultados de la segunda ola, de febrero de 2003.
LA
SEGUNDA OLA DEL B.R.I.E. (FEBRERO 2003)
Presentamos los resultados de la segunda ola del
Barómetro del Real Instituto Elcano (BRIE), encuesta periódica sobre política
exterior y defensa que comenzó su andadura en noviembre de 2002. Realizado
a mediados de febrero a una muestra representativa de 1200 encuestados, el
sondeo contiene información sobre las principales cuestiones que han marcado
la agenda internacional en los últimos meses: la reforma de la UE, la crisis
de Irak, o la imagen de los EEUU.
Para el estudio comparativo de algunas de las
cuestiones anteriores, y en particular, de la imagen de los EEUU, se han replicado
preguntas de la encuesta mundial del Global Attitudes Project, del
Pew Research Center for People and the Press (Washington), que se realizó
en otoño-invierno de 2002 en 42 países de Norteamérica, Europa del Este, América
Latina, África, Asia, países árabes, y la UE, pero no así en España.
Destacamos a continuación los resultados más
sobresalientes del estudio.
1. Desinterés y desconocimiento de la política internacional
Los españoles viven de espaldas a la realidad
internacional, incluso en una coyuntura tan grave como la actual. Sólo uno
de cada tres españoles –el 38%- declara estar interesado por la política internacional.
En consecuencia, el desconocimiento de las cuestiones
internacionales es sangrante, sobre todo en algunas con evidentes repercusiones
para nuestro país. Así, los españoles ignoran aspectos clave de la política
europea. El porcentaje de encuestados que no identifica correctamente ninguno
de los países de la ampliación de Europa asciende al 80%, que es incluso superior
al de noviembre de 2002. También, el porcentaje de encuestados que desconocen
los principales objetivos de la Convención sobre el Futuro de Europa presidida
por Giscard D’Estaing es del 90%, similar al 89% de noviembre de 2002.
2. Crece la percepción de amenazas
A pesar del desinterés y la desinformación, se
ha extendido la sensación de amenaza exterior, algo que ya se comenzó a percibir
después del 11-S y ha continuado desde entonces. Si en noviembre de 2002 el
porcentaje de españoles que consideraba mala la situación internacional era
del 62%, ahora es del 77%.
El análisis de la evolución entre noviembre de
2002 y febrero de 2003 indica que la opinión pública española se ha sensibilizado
ante determinadas cuestiones, sobre todo las referidas a Oriente próximo:
el conflicto árabe-israelí, el terrorismo islámico e Irak. El porcentaje
de españoles que consideran “muy importantes” algunas amenazas sube:
- Para el terrorismo internacional: del 47 al
52%
- Para Irak: del 22 al 33%
- Para el conflicto palestino-israelí: del 15
al 21%
Más en concreto, la posibilidad de que ocurran
actos de terrorismo islámico en España aumenta nada menos que del 65 al 81%.
La proliferación de armas de destrucción masiva
es una amenaza muy importante para el 43% de los encuestados. En relación
con este tema, también se incluyó en la encuesta la situación planteada por
Corea. Prácticamente 1 de cada 2 españoles (el 45%) considera que Corea es
una amenaza fuerte (peligrosa o muy peligrosa) para la estabilidad en Asia.
En este clima generalizado de riesgos y amenazas
crecientes, sólo la inmigración desciende del 43 al 40%.
3. Irak como amenaza
Irak se percibe como una amenaza real. Para empezar,
se está claramente de acuerdo con que Sadam Husein
- es un dictador que oprime a su pueblo (85%)
- se burla de la legalidad internacional (73%)
- tiene vínculos con el terrorismo internacional
(67%)
- está en posesión de armas de destrucción
masiva (58%)
Siguiendo con las posibles justificaciones de
-en el momento de realización de la encuesta- un hipotético ataque a Irak,
se preguntó si se consideraba al régimen de S.H. un peligro para la estabilidad
en Oriente Medio. Un 60% lo considera peligroso (un 18% mucho, y un 42%, bastante);
un 20%, algo peligroso; y un 6%, nada peligroso. De hecho, y sorprendentemente,
los españoles consideran mucho más amenazante al régimen de S.H. (39%) que
al conflicto árabe-israelí (18%).
La sensación de amenaza en España alcanza unos
niveles medios, semejantes a los de Francia, tanto por su magnitud como por
su composición sociodemográfica. En comparación con nuestro país o con Francia,
es mayor (con porcentajes de más del 80%) en los EEUU, el R. Unido o Alemania;
pero también es menor en Rusia o Turquía (en torno al 50% de la población).
4. El no a la guerra
Aunque se considera que el régimen de Sadam Husein
es una amenaza, se sigue pensando que no se debe responder con un ataque.
En febrero de 2003 se repitió la pregunta ya planteada en noviembre de 2002:
“¿opina Vd. que los EEUU
- No deberían invadir Irak
- Deberían invadir con la aprobación de la ONU
y el apoyo de los aliados
- Deberían invadir Irak aunque tengan/ tuviesen
que hacerlo solos?
- NS/NC”
Entre noviembre de 2002 y febrero
de 2003 el rechazo aumenta en tres puntos, del 61 al 64%. Pero, según los
datos del Barómetro, también lo hace, ahora en 5 puntos, el apoyo condicionado:
del 24 al 29%. Se mantiene constante el apoyo incondicional (2%).
5. Pacifismo, pero no radical
La oposición al ataque no es producto de un pacifismo
radical. Desde luego, los españoles no son belicistas. Así, a la pregunta
está justificada una guerra para desarmar por la fuerza a un país que no respeta
la legalidad y desarrolla armas de destrucción masiva, un 59% respondió que
no.
Pero los españoles
legitiman la intervención por la fuerza en algunos casos. En la encuesta se
pidió a los encuestados que valorasen la intervención militar en conflictos
armados que se han producido anteriormente con la participación de tropas
españolas. Pues bien, en el caso de Kosovo y Bosnia la valoración positiva
supera ampliamente a la negativa (con un 44% frente a un 35%, por ejemplo,
para el segundo conflicto), cosa que, sin embargo, no ocurre con la primera
Guerra del Golfo o la Campaña de Afganistán. Lo anterior significa que los
españoles diferencian unos tipos de intervenciones de otras.
6. La desconfianza de los motivos de los EEUU
Se rechaza el ataque porque se desconfía de los
motivos de los EEUU. 2 de cada 3 encuestados (el 68%) piensan que los EEUU
quieren atacar para tomar el control de los recursos petrolíferos, y el 21%
porque el régimen iraquí efectivamente es una amenaza para la estabilidad
de Oriente Próximo.
En
comparación con otros países, esta desconfianza es más intensa en Francia
(75%) o Rusia (76%) que en España, donde, en cualquier caso, es mayor que
en la media de los países.
7. Rechazo matizado frente a los EEUU
Como consecuencia de lo anterior, en estos momentos
en España prevalece una imagen negativa de los EEUU sobre la positiva: un
52% de los encuestados tiene una opinión poco o nada favorable; un 40%, algo
o muy favorable. Desde noviembre de 2002 también desciende la valoración de
Bush: en una escala de 0 a 10, baja casi 1 punto, de 3 a 2,1. Esta sombra
no se extiende a la totalidad de los ciudadanos norteamericanos, que son valorados
positivamente (46%) más que negativamente (43%).
Los españoles piensan que los Estados Unidos no
tienen en cuenta en su política internacional los intereses de países como
España (79%), que su política aumenta las diferencias entre países ricos y
pobres (67%), que hacen demasiado poco por resolver los problemas internacionales
(46%). También consideran que es malo que las ideas y costumbres norteamericanas
se extiendan por el mundo (57%) y, en este sentido, valoran negativamente
la democracia (50%) y la manera de hacer negocios (53%) de los Estados Unidos.
En el lado positivo se admiran los avances científicos
y tecnológicos de los EEUU (66%) y su música, cine o televisión (60%).
8. Multipolaridad radical
Los datos del apartado anterior no
debieran interpretarse como síntoma de una ola gigante de antiamericanismo.
Para comenzar, los españoles opinan claramente que el mundo sería un lugar
menos seguro si otro país tuviese un poderío militar semejante al de los EEUU
(42%, frente al 22% de quienes opinan que sería más seguro). Pero también
piensan que sería un lugar más seguro si no existiesen los EEUU (34%, frente
al 23% que piensa lo contrario). En definitiva, rechazan tanto la unipolaridad
norteamericana como la bipolaridad.
En total coherencia con las actitudes
anteriores, los españoles son los europeos que se muestran menos a favor de
que Europa aumente su gasto militar para constituirse en contrapeso del poder
norteamericano: el porcentaje de rechazo de esta estrategia (la hipótesis,
llamemos, “francesa”) es del 47%, frente a un porcentaje del 31% a favor,
muy inferior a la media europea (50%). Por ello, la mayoría (el 42%) es de
la opinión de que Inglaterra y Francia deberían desmantelar sus armas nucleares,
de modo que sólo el 20% piensan que deberían ponerlas a disposición de la
defensa europea.
9. Satisfacción con el poder actual de España en el mundo
Finalmente, en el BRIE se pidió a los entrevistados
que comparasen el poder de España con el de otras potencias medias. Los españoles
consideran que su país tiene ya:
- más poder que Polonia , Brasil o Corea del
Sur
- el mismo que Italia
- menos que Canadá
Por lo tanto, valoran de manera realista el peso
de España en el mundo. Y, sin embargo, no creen necesario aumentarlo. En el
BRIE se preguntó si los recursos materiales y humanos del Estado para la acción
exterior se consideraban suficientes o no. Sólo un 22% de los entrevistados
los considera insuficientes, frente al 47% que los estima suficientes. Los
españoles no desean invertir más en política exterior.
Texto BRIE completo (841 KB, formato Word) >>
Tablas del Anexo del BRIE (228 KB, formato Word) >>